
Cumbia colombiana cultivada en Francia
De visita, con varias presentaciones
1 minuto de lectura'

Si alguna vez vio o escuchó hablar de grupos mariachis integrados por falsos mexicanos (que existen, y en cantidades casi industriales) también podrá desconfiar un poco de este grupo de cumbia colombiana integrado por una mayoría de músicos argentinos, un par de franceses y sólo un colombiano. Desconfíe, si quiere, de los denominados Cumbia Ya, pero no se pierda la oportunidad de disfrutar uno de sus shows.
La banda, numerosa en trompetas, trombones y percusiones, llegó desde Francia -país donde se formó-, pasó por Buenos Aires, viajó a Montevideo y este fin de semana volverá a presentarse en nuestra ciudad.
Este conjunto francés, con mayoría de extranjeros, comenzó a trabajar sobre diferentes ritmos latinos hasta que se concentró en un repertorio tradicional de cumbia colombiana, tan popular entre finales de la década de los cincuenta y principios de los setenta. Luego de un tiempo, uno de los trompetistas del grupo, Julien Rousseau, recurrió a los arreglos originales de los conjuntos de moda de aquellos años.
Así es (instrumentos más, instrumentos menos) como suena hoy Cumbia Ya. En los oídos porteños parecen algo conocido (porque se trata de una música que llegó a estas latitudes en otras épocas) y bien recuperado. Incluso puede ser una gran atracción para los que no son seguidores de la cumbia que hoy se conoce como pop, villera o de cualquier otra categoría.
Invitación al baile
El grupo tiene en su repertorio temas que intentan acercar al público a algunos elementos e instrumentos de la tradición musical colombiana. Y hasta puede aparecer bien colado un platillo de carnaval rioplatense o un traje de murguero. Pero en general, es una directa invitación al baile con el ritmo contagioso de los parches, un bajo de pulso bien marcado, la atención en los arreglos de los bronces y el inquieto clarinete que se distingue en cada pieza. Se comprueba en shows como los de la semana última.
En la función en Pan y Arte, bar del barrio de Boedo, el mozo que iba y venía para atender las mesas tuvo que esquivar al público que estaba sentado en el piso, en torno al improvisado escenario. Pero la cosa se complicó luego del tercer tema, cuando muchos transformaron la improvisada platea en pista de baile.
"Baila negra de mi vida / Mira que está amaneciendo [...] Oye este clarinete /lo que a ti te está diciendo", entonaba Susana Romero. La pista explotó con "Boquillera".
¿Tendrían los músicos aire suficiente en los pulmones para completar el repertorio? Tuvieron aire para la "Borrachera", para "El año viejo" y la "Cumbia del monte". Cuando llegó el intervalo y el piso parecía recién lustrado una chica le enseñaba unos pasos a su novio. Porque no era cosa de pasar vergüenza durante la segunda tanda con temas de estrofas simples y estribillos pegadizos como los de "El pescador", "La burrita" o "La gorra".
La banda regresará a este local, el miércoles, a las 21. Pero antes se la podrá ver en La Nave de los Sueños, Suipacha 842, hoy, a las 22. Y mañana, a las 18, en el parque Avellaneda, Directorio y Lacarra.




