
La música del alma de Corinne Bailey Rae
La cantante inglesa presentó su disco The Sea
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Corinne Bailey Rae. La cantante inglesa presentó su álbum The Sea. Con Steve Brown en teclado, John McCallum y Jen Birch en guitarras, Kenny Higgins en bajo, y Luke Flowers en batería. Invitado: Vox Pop. Anteayer, en el teatro Gran Rex. Nuestra opinión: muy buena.
Si el tango sobrevivió a los días en que el empedrado y los compadritos eran moneda corriente, cómo no va a seguir vivo el soul que le canta a algo tan inmortal como los sentimientos humanos. Eso parece demostrar Corinne Bailey Rae con sus movimientos de cisne y con una voz dulce, profunda y plena de matices que cala hondo en la platea del Gran Rex.
En los últimos años nos volvimos desconfiados. Hasta tal punto que una voz que de la noche a la mañana gana protagonismo en los medios es candidata a ser denostada sólo por eso. Pero hay voces que tiran por tierra esa desconfianza inicial, y la de Bailey Rae es una de ellas. Sus dos muy buenos discos, el inicial y exitoso que lleva su nombre por título y el reciente The Sea , son una buena muestra. Pero faltaba la prueba del vivo para rendirnos definitivamente, y eso sucedió anteanoche.
Su figura hiperdelgada gana más altura con el mono azul que la inglesa de Leeds eligió para debutar en Buenos Aires. La otra elección, la musical, consistirá en un repertorio breve pero contundente: 16 canciones, la amplia mayoría propias y de su segundo disco y un par de covers.
Precediendo a CBR se presentó el septeto vocal Vox Pop, un grupo que reúne el humor musical de Les Luthiers con la tradición coral. Tras ellos, la cantante y su banda ganaron la escena y rápidamente arremetieron con "Are You Here". La canción, dedicada a su esposo fallecido hace dos años y susurrada por Corinne, fue una buena manera de entrar en el universo que propone la vocalista negra de pelo ensortijado.
Corinne toca guitarras eléctricas y acústicas, juega con una suerte de arpa electrónica y se acompaña en varios pasajes por una pandereta. Es que la solidez de su banda la lleva a ofrecer algo más que su voz, a acoplarse como una instrumentista más entre la poderosa guitarra de McCallum, la base sólida de Higgins y Flowers, la sutileza del tecladista Brown y la elegante presencia de la otra dama del grupo, Jen Birch (guitarras y teclado adicional).
Tanto Bailey Rae como sus músicos no caen en los clichés del soul y, sin embargo, están tan adentro del estilo que asombran. Ella apenas tiene 31, y quienes la secundan parecen rondar la misma década. Es decir, el cliché de la edad tampoco les sienta bien.
En la inicial "Are You Here", en "Diving for Hearts" y en "I´d Do it All Again", entre otras canciones, Corinne se mueve sutilmente en un universo que reconoce fuertes y variadas influencias rockeras, que van de Radiohead a Kurt Cobain. Allí también la banda está a la altura dramática de las circunstancias. Si unos instantes atrás sonaban tan negros y tan americanos como merecen temas como "Closer", "The Blackets Lily" y "I Would Like to Call Beauty", ahora están dispuestos a jugar otro rol y a sorprender con solos de guitarra y batería que sirven para que no sólo CBR se lleve merecidos aplausos.
Con "Love´s On Its Way" todos se vuelven algo psicodélicos, y en "Til It Happens to You" empieza a aflorar la veta blusera y romántica que tendrá varias entregas a lo largo de la hora y media de concierto. Adelante está ella, levantando el brazo izquierdo primero y ambos después. Dibujando en el aire lo que sugieren sus palabras pero mucho más lo que dicta su voz. Al final de cada canción se repite la misma escena: Corinne, tímida, agradeciendo con una amplia sonrisa el afecto de un público que no se veía muy fanático al principio de la noche.
Sus versiones souleras de "Is This Love", de Bob Marley, y "Qué será será", popularizada por Doris Day, no hicieron más que aportar un poco de sorpresa a un concierto que siempre tuvo la emotividad a flor de piel. La de ella, la de ellos, la de nosotros.




