
La Renga: una banda testaruda
El grupo de rock más convocante del país presenta esta noche, en el estadio Château Carreras de Córdoba, su último álbum, "Detonador de sueños"
1 minuto de lectura'
"Este es un disco testarudo", dice Tete y no hay más que hablar. El bajista de La Renga recién se sumaba a la charla relajada de casi una hora con el cantante y compositor del grupo y, como un torbellino, desparramó la frase que mejor sintetiza el espíritu del nuevo álbum de la banda.
Testarudo, porfiado, terco, obstinado e irreducible. Por allí giró el concepto base de la grabación de "Detonador de sueños", el sexto disco en estudio de la banda de rock más convocante del país. Todos concuerdan: No hay más que hablar.
Es el fin de la entrevista y los músicos invitan a escuchar el último ensayo previo al show que, esta noche, en Córdoba, funcionará como presentación en vivo del álbum. Y las canciones, una vez más, suenan más elocuentes que las palabras.
Cincuenta minutos antes, Chizzo se sentó a la mesa de la terraza/quincho del estudio que La Renga posee en el barrio de Almagro y habló de todo con LA NACION. Con excelente ánimo y abierto como nunca al diálogo, el cantante contó la prehistoria detrás de "Detonador de sueños", habló de la relación que el último año unió a la banda con el movimiento piquetero, recordó los primeros pasos del trío, reveló las lecturas que lo deslumbraron recientemente y que se colaron casi
"Este es un disco testarudo", dice Tete y no hay más que hablar. El bajista de La Renga recién se sumaba a la charla relajada de casi una hora con el cantante y compositor del grupo y, como un torbellino, desparramó la frase que mejor sintetiza el espíritu del nuevo álbum de la banda.
Testarudo, porfiado, terco, obstinado e irreducible. Por allí giró el concepto base de la grabación de "Detonador de sueños", el sexto disco en estudio de la banda de rock más convocante del país. Todos concuerdan: No hay más que hablar.
Es el fin de la entrevista y los músicos invitan a escuchar el último ensayo previo al show que, esta noche, en Córdoba, funcionará como presentación en vivo del álbum. Y las canciones, una vez más, suenan más elocuentes que las palabras.
Cincuenta minutos antes, Chizzo se sentó a la mesa de la terraza/quincho del estudio que La Renga posee en el barrio de Almagro y habló de todo con LA NACION. Con excelente ánimo y abierto como nunca al diálogo, el cantante contó la prehistoria detrás de "Detonador de sueños", habló de la relación que el último año unió a la banda con el movimiento piquetero, recordó los primeros pasos del trío, reveló las lecturas que lo deslumbraron recientemente y que se colaron casi sin querer en las letras del disco. Se refirió a la independencia con la que volvieron a trabajar después de desligarse contractualmente de una compañía multinacional y, por sobre todas las cosas, Chizzo habló de los miedos, de la locura, de la desesperanza y del tiempo apocalíptico en el que vivimos, temas que forman parte del universo "rengo" desde hace ya quince años.
"Grabamos el disco en nuestro estudio, los tres juntos, sin auriculares. Eso le dio un sonido especial, más parecido a lo que es la banda en vivo. Muchos nos decían que era una locura, pero igual le dimos para adelante", arranca Chizzo dando cuenta de la tosudez que los caracteriza. "Logramos algo inexplicable tocando con Tete y Tanque (el baterista del grupo), que yo siempre digo que es como la vida que se registró en ese momento, algo que surge de la conexión entre los tres y que es más que la manera de tocar un instrumento. Todo eso está en el disco mucho más presente que otras veces."
Este método a la antigua de grabar, todos sonando al mismo tiempo y no instrumento por instrumento, se conecta también con el fragmento de "El ojo del huracán", resaltado en la tapa: "No existe ciencia". "Tiene que ver con que nos están matando con tantos productos musicales, "Operación Triunfo" y todas esas cosas, que no existe ciencia es como decir algo puro. Vinimos, tocamos, lo hicimos y ya está. No hay ninguna ciencia", repite Tete.
De tu lado del mundo
"Pobreza en los estómagos/ más pobreza en la cabeza/ No queda nada a salvo de este gran error/ El mundo sigue así/ tan terrible y abrumado/ que sentirte a mi lado me hará mucho mejor." Estas son las primeras palabras que se escuchan del disco. El inicio detonador de "A tu lado". La poesía cruda y sostenedora que Chizzo bajó a canción, de vacaciones en las sierras cordobesas. "Cada letra tiene su contenido -revela el compositor-, hay algunas más sociales y otras definitivamente ruteras. Pero el mensaje general que quisimos dar en el disco es de unión en un momento desesperado. Por lo que pasó en el país y también en el mundo, lo de las Torres, Irak... todo está muy extraño. El estribillo de "En los brazos del sol" dice "en ésta, nuestra justa distancia, si me acerco me querrás quemar, si me alejo me dejarás helar". Es un poco apocalíptico por los tiempos que se vienen y, a la vez, alaba al sol, que es la fuente de vida."
Tras la impasse autoimpuesta por los Redondos, La Renga tomó su lugar en el podio como la banda de rock más grande del país. Amigos desde tiempos de juventud, hicieron de esa amistad una virtud a prueba de egos rockeros. Ahora, otra vez independientes, manejan una estructura que mueve mucho dinero y, honestos como siempre, no dudan en reconocer que éste es su mejor momento. Entonces, ¿de dónde sale la furia y la bronca destilada en las canciones del disco?
"Nosotros estamos bien, pero no podemos escapar del entorno. Uno ve a los familiares o a los amigos sin trabajo, que pasan penurias, y no podés zafar", insiste Chizzo, coherente con el accionar del grupo, que participó en más de un concierto a beneficio del movimiento piquetero.
-¿Cómo ves, a la distancia, la relación que mantuvieron con los piqueteros?
-Bueno yo..., con respecto a eso, me parece que fue un momento. Hay artistas que apoyan a determinado candidato, a un partido o a otro. Nosotros somos gente laburante, trabajamos desde chicos, nuestros padres fueron trabajadores, nuestros abuelos también, y quisimos, quizá, ser los artistas considerados portadores de la voz de esa gente trabajadora. Ahora no sé en qué va a terminar el movimiento, si en algo positivo o no, pero no nos sentimos atados a ello.
-No parecen muy adeptos a las ataduras...
-No, realmente no nos gusta quedar atados a nada. "No estoy atado a ningún sueño ya", decía Spinetta. Creo que también es parte de conservar nuestra libertad.
Un buen momento para recordar aquello que la banda proclamaba cinco años atrás, en ese himno rockero bautizado "El revelde" (sic): "Caminito al costado del mundo, por ahí he de andar... No me convence ningún tipo de política, ni el demócrata, ni el fascista, porque me tocó ser así, ni siquiera anarquista". Coherencia artística que le dicen.
-Siempre se los vinculó con una forma de manejarse muy similar a la de los Redondos. ¿Ellos son un modelo a seguir para ustedes?
-En un momento tomamos esa manera de llevar adelante una banda. Nos pareció muy buena, y algunas cosas de ellos incluimos en nuestro trabajo. Creo que dieron un ejemplo de cómo hacer ciertas cosas, una opción diferente. A pesar de que musicalmente no tenemos mucho que ver, porque nosotros somos un poco más rock duro, digamos.
El mes próximo La Renga cumplirá quince años en la ruta (ver recuadro) y a Chizzo se le ilumina el rostro pensando en seguir tocando por quince años más. "Justo ayer vino Edelmiro Molinari (músico de grupos emblema del rock nacional de los años 70 como Almendra y Color Humano), que debe tener cincuenta y pico, y se puso a zapar como si fuera un pibe. Yo me vi un poco reflejado. Ojalá llegue a su edad como él y pueda seguir tocando y cantando. Porque la música y el estar conectado con gente copada te mantiene el espíritu joven", dice el músico que, en el proceso de composición, estuvo leyendo a autores como Aldous Huxley y Terence McKenna .
-¿De dónde surge el título del álbum, "Detonador de sueños"?
-Tiene que ver con la época y es un poco un juego de palabras. En estos últimos años, el mundo pareció una detonación constante, y era como apostar a detonar sueños, a tener un sueño mejor del mundo, una cosa así
El tono de voz utilizado por Chizzo y la apuesta sincera para decir algo tan simple y tantas veces expuesto poseen la fuerza de la creencia personal. Algo que hace de La Renga una banda sencilla y única al mismo tiempo. Detonar sueños... qué buena idea.
1
2Gran Hermano 2026: uno por uno, quiénes son los participantes de esta nueva edición
3Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
- 4
En fotos: de la gran noche de Guillermo Francella al apoyo incondicional de sus hijos Yoyi y Nicolás



