
Mercedes Sosa vuelve con dos CD
Las obras proponen un recorrido en el tiempo que va de 1982 a 1991
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Después de un prolongado silencio discográfico -no querido-, la voz de Mercedes Sosa reaparece con dos discos en vivo. Los dos materiales, "Acústico" y "Mercedes Sosa en Argentina", que saldrán con apenas días de diferencia, esta semana, marcan un arco de tiempo que va desde 1982 hasta 1991.
Su nuevo trabajo "Acústico" (título contradictorio para un género como el folklore, y más aplicable al rock) es el primero para Sony. Es un álbum doble, grabado en los conciertos que realizó el 16 y el 17 de septiembre de 1991, que marcaron su retorno a los escenarios capitalinos.
Mientras que "Mercedes Sosa en Argentina" fue registrado durante aquel recital en el teatro Opera en el año 82, tras su vuelta al país, después de años de exilio. El material, que retrata un momento histórico de la cantante tucumana y el país, fue remasterizado por su tradicional compañía discográfica, Polygram (ahora Universal), de la que se desvinculó en no muy buenos términos.
Los dos discos muestran a una Mercedes Sosa en constante búsqueda de la riqueza del folklore, el tango y los sonidos de América latina. Con esa habitual agudeza para elegir a los mejores poetas, la cantante logra cavar en una identidad que, hoy por hoy, parece perdida. Una forma de marcar un rumbo a través de letras que hablan de un país y un continente que sigue esperando el milagro económico.
"Acústico" está compuesto por 24 temas, donde aparecen varias joyas del cancionero popular, compuestas por músicos y autores que ponen en evidencia la variedad y calidad de los compositores argentinos. Maestros como Rolando "Chivo" Valladares, Cuchi Leguizamón, Manuel J. Castilla, Los Hermanos Núñez, Tejada Gómez, Chacho Muller, Ramón Ayala, Pascual Contursi, Homero Manzi, Aníbal Troilo y Mariano Mores emergen con sus composiciones como resumen de un mapa de época de nuestra música. En ese contexto, la cantante tucumana es la transmisora ideal de ese canto de la tierra.
La intérprete traza así un panorama de los últimos treinta años en este continente, de los cambios sociales y políticos y las vivencias de esos seres marginados, primero por las dictaduras militares y posteriormente por las dictaduras financieras. El recorrido que elige para "Acústico" (todavía tiene grabado un disco con nuevos temas que no salió) está ligado a su historia artística.
En uno de los pasajes del recital la misma cantante explica: "Quería cantar las canciones que he amado toda mi vida, porque parte de esto que estoy grabando son parte de cosas muy antiguas. Por eso me emocionó muchísimo", confiesa.
En ese viaje a la raíz y su pasado, la cantante retrata un país olvidado a través de temas como la zamba "Bajo el azote del sol", "Juancito caminador", del poeta Raúl González Tuñón, "Serenata para la tierra de uno", de María Elena Walsh, "Poema N° 15" y "Galopa Murrieta", de Pablo Neruda y Víctor Jara, "Canción de las cantinas", de Valladares-Castilla, "Romance de barrio", Troilo-Manzi, o canciones como "Sólo se trata de vivir", de Litto Nebbia, "Una canción posible", de Víctor Heredia, con la participación del bandoneón de Walter Ríos, o el tema "Un son para Portinari", donde sintetiza su propuesta: "En este tema está reunida toda América".
"Mercedes Sosa en Argentina", del 82, está compuesto por 18 canciones que reflejan esa apertura hacia la canción latinoamericana y su acercamiento a otras generaciones, como Charly García y León Gieco. Sin olvidarse de trazar ese puente entre los sonidos folklóricos y la música ciudadana. Pero, a la vez, es un documento testimonial de una época de transición entre el fin de la última dictadura y la restitución de la democracia. Ese clima se refleja en la placa, que registra un repertorio que incluye: "Como la cigarra", donde canta: "Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo estoy aquí resucitando. Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal porque me mató tan mal y seguí cantando..."
El disco, que plasma uno de sus conciertos más recordados (con el tiempo se sumó su recital en Santa Catalina a 3800 metros sobre el nivel del mar, el año pasado), había sido editado en CD en 1991, pero ahora su vieja compañía lo relanzó con un nuevo proceso que le da un sonido impecable.
Los temas que cantó en esa oportunidad se transformaron con el tiempo en clásicos de su repertorio, como "Gracias a la vida", "Alfonsina y el mar", "Pollerita colorada" o "Al jardín de la república", la zamba de Virgilio Carmona que con el tiempo ella reinventó cuando en el estribillo agregó "¡Viva Tucumán, menos uno...", en referencia al general Bussi.
En el disco también aparecen artistas invitados, como Antonio Tarragó Ros en "María va", León Gieco en "Sólo le pido a Dios", Ariel Ramírez en "Alfonsina y el mar", el bandoneonista Rodolfo Mederos en "Los mareados", y Charly García en "Cuando ya me empiece a quedar solo". El cierre del disco es más que simbólico con el himno latinoamericano "Canción con todos", con un público cantando en libertad. "Todas las voces todas, todas las manos todas, toda la sangre puede ser canción en el viento, canto conmigo canta, hermano americano, libera tu esperanza, con un grito en la voz."
En su exquisitez, en su convicción y en ese dolor para transmitir el sentimiento de su pueblo, Mercedes Sosa se volvió una creadora de esas canciones que otros inventaron. Como una hija señalada por su tierra para hablar a través de su voz antigua, de viento y arenal, agreste y continental.
Acústico
Mercedes Sosa
Bajo el azote del sol, La niñez, Para cantarle a mi gente, Arana, Zamba del chaguanco, Juancito caminador, Serenata para la tierra de uno, Allá lejos y hace tiempo, Poema N°5, Botecitos de papel, pescadores de mi río, El cosechero y Ñangapiri, entre otros.



