
Moreno Veloso y Chrissie Hynde: intercambio de músicas
La cantante de The Pretenders y el hijo de Caetano Veloso hablan de cómo se cruzaron sus caminos creativos y del show que darán esta noche en el Luna Park
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FORTALEZA (Brasil).- Moreno Veloso, hijo de Caetano, no para de cantar melodías en inglés y clásicos del samba al oído de Chrissie Hynde. El carioca que hace tres años sorprendió al Brasil con su disco "Máquina de escribir" no se separa de un minidisc en el que dispara música de todo el mundo, se mueve con la parsimonia de los nativos a la hora de la siesta y lleva puesta la camiseta de su tía María Bethânia y unos soquetes amarillos que le dan un look desprejuiciado y freak.
La cantante, voz de The Pretenders y hacedora de éxitos mundiales de los ochenta como "Don´t Get Me Wrong", "Back on The Chaib Gang" o "I´ll Stand By You", se deja envolver por la suave atmósfera del atardecer y desanda las calles de la ciudad nordestina con cierta electricidad y el porte de una princesa punk que está en un viaje sin retorno en busca de otras músicas, otras culturas y otra vida, lejos del star system.
El destino cruzó sus vidas extrañamente. Hasta hace unos meses, ninguno sabía nada del otro, y ahora están tocando juntos en un proyecto tan asombroso como su encuentro. La reunión de la dama americana, ícono del pop, y el músico carioca dio como resultado el sorpresivo proyecto sonoro "Chrissie + 4", con el que la cantante estuvo tocando por varias ciudades de Brasil, junto al guitarrista Adam Seymour, de The Pretenders, y los brasileños Moreno Veloso, Domenico y Kassin.
El combo anglo-portugués arribará esta noche al Luna Park para mostrar una de las combinaciones más impensadas y atractivas del último tiempo. Nadie se podría haber imaginado una mezcla musical de esta naturaleza. Chrissie, la cautivadora y punzante voz de los éxitos que hicieron bailar al planeta en los años ochenta, en la cápsula hipnótica de la bossa, el bolero y el samba.
La reunión está rodeada de anécdotas y casualidades que animan el diálogo de Chrissie Hynde y Moreno Veloso, durante su parada en Fortaleza. Después de salir al ruedo por varias ciudades de Brasil no están interesados en hacer planes a largo plazo, sino en disfrutar de esta amistad musical. Se entusiasman, sobre todo, cuando reviven la historia del extraño encuentro.
Hynde, de gira por San Pablo, asistió a un show de Caetano Veloso. Allí, escuchó a Moreno, que tocaba el chelo. Chrissie andaba en busca de un cuarteto de cuerdas para una serie de conciertos acústicos en Brasil.
"Cuando lo vi dije: «Este es el músico que tiene que estar en mi grupo» -afirma Chrissie Hynde-. Le pedí a mi productora que lo contactara, pero después alguien me pasó un disco suyo [«Máquina de escriver música»] y me di cuenta de lo maravilloso que era. Entonces, me dio una vergüenza terrible invitarlo a participar como sesionista de segunda línea. La productora ya había hecho el contacto y Moreno estaba encantado con la invitación. Me fui a Londres y comencé a pensar en otra propuesta en la que Moreno y su grupo se integrara a nosotros."
-¿Cómo fue el primer encuentro?
Moreno: -Increíble. Todavía no lo podemos entender demasiado. Yo no sabía casi nada de ella, pero cuando empezó a cantar las canciones nos dimos cuenta de quién era. Desde el principio hubo un aspecto muy humano; a ella le gustaba mucho nuestra música y además le contamos que los tres éramos vegetarianos; como ella es una activa militante por los derechos de los animales eso fue muy bueno para iniciar la relación. Así que cuando fuimos al estudio y nos pusimos a tocar fue todo muy natural.
Chrissie: -Mis discos preferidos de los últimos años son el de King of Leon y "Máquina de escriver música". Yo quería ese sonido, así que le pedí a Moreno que ellos se encargaran. Durante ese tiempo, Adam fue un santo porque yo casi tenía que atarle las manos para que no tocara porque quería que Moreno, Domenico y Kassin dieran su versión de los temas y los desconstruyeran totalmente.
-¿Cómo trabajaron ese sonido?
Moreno: -Todas las ideas de Kassin, de ella, todo, lo mezclamos con mucha naturalidad. Fue más difícil para ella porque tenía que estar quietita y más difícil para Adam, que no podía tocar su guitarra eléctrica. Pero al principio no sabíamos qué hacer porque no había un concepto o una dirección.
Chrissie: -La mayoría de los temas que armamos fueron apareciendo ante mí de forma espontánea durante mi estada en San Pablo. Todo el tiempo nos pasaban cosas extrañas con gente que se nos acercaba y nos recordaba una canción que habíamos hecho en un show, o que habíamos grabado en un disco perdido que ya no recordábamos o que escuchábamos mientras estábamos tomando café con Adam. Yo los anotaba. Cuando nos encontramos en el estudio, saqué esos papeles y fuimos armando las ideas. Se podría decir que el concepto del show está basado en la música que escuchamos en las calles de San Pablo.
Un cambio de vida
La cantante de The Pretenders está en un momento de cambio sustancial. Todavía no sabe dónde establecerá residencia fija; se inclina por París o la India "donde ni siquiera tengo que pensar en la música". Como en los años 70, cuando se fue de Estados Unidos para Londres, y vivió el nacimiento del punk y el avance de la new wave, ahora está pensando en vivir una temporada en San Pablo, ciudad de la que se enamoró instantáneamente y alquiló un departamento.
Moreno cuenta: "Ella quería un sonido más delicado. Despacito fue entendiendo y descubriendo qué es Brasil, cómo es su música y qué hacemos acá. Fue una construcción de la cultura musical que tenemos nosotros. Aprendió mucho, en la convivencia, de las cosas que cantábamos en el estudio, de lo que ella preguntaba y todo resultó muy rico porque ella tenía ganas de formar este grupo. Para nosotros es una situación increíble, totalmente nueva. Casi no sé qué decir, porque no hay una preparación en mi cabeza para esto".
Chrissie Hynde tiene una relación particular con América latina desde hace un tiempo. "Mi contacto pasó más por los hombres que tuve que con un conocimiento de su cultura. Yo tuve un marido colombiano que se lo pasaba tocando salsa y temas que hablaban de mujeres e infidelidades; hasta que un día tocó una bonita canción que hablaba de la esperanza, «Rabo de nube», de Silvio Rodríguez, y la incluí en mi disco «Viva el amor». Pero a pesar de eso nunca pude aprender español", se lamenta la artista, nacida en Ohio, en 1951. Para compensar, hace poco grabó con Jarabe de Palo un tema en inglés por rumba, lo que sigue hablando de su ecléctica búsqueda musical.
Dice que está aburrida de los tiempos de estrella de rock y de las grandes giras. A pesar del éxito de The Pretenders (cuyos temas entraron en la lista de los mejores 100 de la historia del rock, según la Rolling Stone), a los años ochenta los define así: "Drogas, viajes, funerales, divorcios, tours, nacimientos... Cosas ordinarias que le pasan a la gente que conocés"; y trae a su memoria recuerdos brutales que avivaron el fuego de sus canciones. "Siempre canté cosas reales. Si una canción habla de un hombre que le pegaba a su mujer fue porque a mi me pasó. Por eso una camarera me entiende. Ese es mi público, no la gente a la que le interesa acumular más y más."
Transportada al presente, la artista goza la experiencia de estar compartiendo estos conciertos con Moreno Veloso, Domenico y Kassin. "Ayer me llamó y me dijo que podríamos grabar algo juntos para tentar a algún sello y me cantó cosas que nunca grabó y que me parecieron bellísimas", cuenta Moreno. En el lobby del hotel ella devuelve la gentileza cantándole un par de temas a capella.
Hynde está ansiosa por el concierto en la Argentina. Moreno la tranquiliza diciéndole que "es el público más educado e increíble del mundo". Ella habla elogiosamente de "Nueve reinas" y está fascinada con la idea de circular por un lugar donde no es tan conocida. "Me gusta la situación de estar en un país donde no entiendo la lengua y tener que escuchar conversaciones sin importancia. Estoy cansada del rock. Quiero tocar en clubes, lugares más pequeños y reales, cantando cosas que me pasaron. Busco un movimiento distinto. Pero estoy abierta a todo lo que pase y me propongan. No sé qué puede pasar."
Moreno Veloso la mira con una sonrisa iluminada y espera que esta felicidad no tenga fin.





