
Pipo, la serpiente
"A todos los melenudos que veas, deciles que vayan el 21 de septiembre a plaza San Martín, a la tardecita, y que vayan vestidos como harían en un país libre."
La consigna de Pipo Lernoud, todo un agitador cultural de su tiempo, pasó de boca en boca entre toda esa gente rara que en 1967 andaba por plaza Francia, bares y espacios de arte, contagiados del espíritu beatnik que se transformó en el movimiento hippie que desde los Estados Unidos resistía la Guerra de Vietnam y proponía una nueva era de paz y amor. Pipo fue nuestro primer ideólogo hippie. Y no sólo eso: uno de los principales generadores del movimiento de rock y el autor de consignas y canciones fundamentales, como "La princesa dorada", "Ayer nomás", "Diana divaga" o "Pipo la serpiente".
También ejerció el periodismo alternativo en la fundamental Expreso Imaginario (que fundó en 1976), editó la exitosa Cantarock en los 80 y dirigió la exposición y la enciclopedia de los 30 años del rock. Hoy es parte del consejo editorial de La Mano , da clases en Artilaria y es vicepresidente de la Federación Internacional de Movimientos de Agricultura Orgánica, con sede en Alemania.
Es un viajero incansable desde siempre (hoy hay que acertar hablar con él entre un viaje y otro). Ahora, de hecho, está en Francia. Y lo de viajar es tan importante como la música, la ecología, la literatura, la agricultura. Con todo ese bagaje, todo ese conocimiento y todas esas ganas de conocer, de encontrar respuestas, Pipo nunca dejó de escribir poemas.
* * *
Como parte de la celebración de su cumpleaños número 60 (a fines del año pasado), se quiso regalar su primer libro de poemas. El resultado, Sin tiempo, sin memoria . Una recopilación de sus últimos 40 años de poesía, lo que demuestra que, más allá de sus múltiples ocupaciones, Pipo nunca dejó de escribir poemas. No se trata de discursos ecologistas ni de consignas hippies. Son poemas a través de los cuales Lernoud busca respuestas a partir, claro, de interrogantes poéticos. Su preocupación es el hombre; el de todos los días, el que sufre, se emociona y lucha en cualquier rincón del planeta.
El libro abre con sus nuevos poemas, y les siguen varios cuadernos de viaje (que empiezan con el "Cuaderno Villa Gesell 1967-68"), lo que confirma un espíritu inquieto y curioso por el universo que lo rodea. La aventura, entonces, es recorrer los versos y descubrir el poeta que Pipo mantuvo oculto desde siempre. Y, como buen libro de poemas, no contiene ninguna respuesta. Sólo una pregunta que va y viene y toma diversas formas: la inquietud por saber qué papel jugamos en el Universo.






