Sabrina Carpenter: la chica que quiso ser Hannah Montana y terminó siendo una estrella con luz propia
La cantante será la figura central de la edición 2026 del festival Lollapalooza Argentina, que termina este domingo
7 minutos de lectura'


Así como existe una ley de probabilidades, también existe la doctrina de la predestinación. Y si la corremos de las cuestiones espirituales hacia hechos más mundanos de la vida, llegaremos a la conclusión de que si pasó es porque tenía que pasar, aunque esto no sea una regla que se cumpla todos los días. Si Sabrina Carpenter triunfó era porque tenía que hacerlo sin importar que, cuando era una niña, quedó bastante lejos del premio principal al que muchas de su generación querían acceder. Pero el destino (o la predestinación) quiso que en este 2026, sea una de las grandes figuras de los festivales Lollapalooza; de hecho, es la gran figura que cerrará este domingo la edición argentina de este año, en el Hipódromo de San Isidro.
Sabrina, nacida en mayo de 1999, en Quakertown, Pennsylvania, quería ser una chica Hannah Montana, aquella “diva juvenil” que aparecía en la pantalla, encarnada por Miley Cyrus. Mucho antes de que Miley fuera la que hoy vemos y escuchamos, surgió como un producto Disney, a tal punto de éxito que, para 2009, se realizó un concurso en todos los Estados Unidos buscándole sucesora. The Next Miley Cyrus Project fue el nombre de la producción que buscó voces en todo el país. Se calcula que fueron unas 50.000 las que quisieron ser Miley. Sabrina estaba en esa lista, tenía todo para triunfar, pero no lo logró. ¿O sí? Quedar en el tercer puesto de una competencia olímpica significa un lauro importante; en deportes como el fútbol, una derrota contundente que nadie recordará y en un concurso musical, simplemente un dato para poner en el currículum y seguir apostando a futuro.
Pero las dotes artísticas de Carpenter lograron que no se conformara con el último lugar del podio. Consiguió contratos para la pantalla chica y la grande, como si hubiera sido la gran ganadora; poco después, encontró el momento para poner rumbo a los escenarios musicales. A los 12 años, ya era la Brittney de la aventura de gamers llamada Noobz y a los 15 ya tenía su primer álbum publicado, Eyes Wide Open. Y hoy, una década después, tiene en su haber siete producciones discográficas. La última, Man’s Best Friend, hace buen juego con el estilo estético pin-up retro en el que suele enfundarse. Una mezcla de ingenuidad con sarcasmo incisivo.
Su aspecto la ayuda. Y mucho. Ojos profundamente azules (en el tono más claro de los azules) y cuerpo perfecto en talle XS. Belleza hegemónica resumida en su metro cincuenta y dos de altura. Lleva consigo el carisma suficiente, tiene detrás de sus 26 años una carrera que comenzó a los 12 y que cuenta en su inventario con el protagónico de una serie de Disney, una de las mejores vidrieras que puede tener una adolescente con sed de fama. Y un talento bien capitalizado para darle forma a productos absolutamente masivos.
Luego de varios EP y álbumes, Sabrina arribó con su sonrisa de oreja a oreja a un disco que no tiene señas particulares por el lado de la música (echa mano a todos los recursos vintage de la música pop que tienen disponibles en sus bancos de sonido los mejores productores del momento) pero con sus palabras hace la diferencia. Porque ese Man’s Best Friend es, sin duda, una socarrona mirada del mundo masculino y de su actitud frente a esto. Y lo cierto es que logra todo eso, no desde una actitud combativa sino con sus mejores sonrisas complacientes y los tonos pastel más agradables.
Con más de la mitad de su vida frente a una cámara o sobre un escenario, un buen golpe promocional era lo que le faltaba para que su carrera como cantante alcanzara una mayor proyección internacional. Y lo consiguió cuando salió de gira con Taylor Swift, para abrir los shows de la gira The Eras Tour 2024.

El efecto bola de nieve nunca estuvo mejor manifestado que en estos tiempos de viralización por redes sociales. Del repertorio del álbum anterior, Short n’ Sweet, surgieron dos canciones “Espresso” y “Please, Please, Please”, que la convirtieron en la primera mujer en la historia en ocupar dos de las primeras tres posiciones del Billboard Hot 100 de manera simultánea.
Y en la perspectiva cercana, no hay que olvidar que pasaron menos de dos años para una gran transformación. Aquella que era partenaire de Taylor, hoy es la artista principal de la sede argentina del festival más importante del mundo. ¿Predestinación?
Sabrina viaja en el tiempo, por ahora como cualquier mortal, hacia adelante, pero puede ser la más indicada para compartir una de las emisiones más especiales de los Muppets, esa que sirvió para celebrar sus 50 años desde su consagración en la televisión. Ese salto al pasado le permite conectar épocas, aunque el grueso de su público hoy es centennial.
Puertas adentro y a pesar de que ya pasó más de la mitad de su vida en gran exposición, seguirá siendo la chica alérgica a las manzanas y las zanahorias, absolutamente apasionada por el chocolate y el grupo ABBA. De hecho, el propio Björn Ulvaeus (integrante de la banda) alguna vez supo darle un consejo: “No dejes que nadie te respire en la nuca. Concéntrate en la canción y en la grabación. Ahí es donde todo comienza. Ese es el verdadero corazón de todo este negocio. Todo empieza con una canción. Recuérdalo. No hagas tantas giras que no puedas concentrarte en crear eso”. Ulvaeus Agregó: “Sé que su corazón está en crear música, y haga lo que haga, siempre va a volver a eso”.
Fueron varias las bendiciones que recibió de las estrellas del firmamento musical. Cantó con Paul Simon en un especial de Saturday Night Live y la gloria folk Dolly Parton, que fue invitada por Sabrina para compartir una canción, aseguró: “Tal vez algún día ella cante una de mis canciones. Eso me emocionaría muchísimo… Tuvimos una conexión que estaba destinada a suceder, y de verdad creo que fue por una razón más grande. No puedo esperar a ver qué hacemos juntas después, si es que pasa algo más. Pero siempre voy a valorar lo que ya hicimos”.
Sabrina tiene una admiradora con perfil más bajo, que la sigue a sol y a sobra: Su hermana Sarah. Es la que no se ha perdido ninguno de sus recitales y lleva una década retratándola con cámaras Polaroid. Ese trabajo aparece en una cuenta de Instagram llamada Don’t Shake The Polaroid.
Durante una extensa entrevista con Rolling Stone contó que la cámara perteneció a un tío abuelo de Brooklyn. “Puedes ir al lugar exacto desde donde él tomó una de sus fotos, justo cruzando el puente de Brooklyn, y queda en el mismo barrio donde yo vivía cuando me mudé por primera vez a Nueva York”, contó Sabrina, que también tiene elogios para su hermana. Tiene miles [de fotografías] -dice la cantante-. Han mejorado muchísimo en los últimos cinco años, y eso ha sido muy especial para nosotras, porque alimentan toda la estética visual de lo que hago”.
Sobre todo en sus fans, crece cada día la expectativa por los shows que dará en el marco de las ediciones Lollapalooza de América Latina donde participará. Para ella, la estética, los visuales y la puesta en escena son importantes. Así lo veía, incluso, con su álbum anterior, Short n’Sweet: “La gente subestima lo importante que son los visuales -explicó-. Eso le dio vida a todo: los looks de la gira, los outfits de los videos musicales, la marca de beso en mi hombro, y cosas así. Es como si pudieras sentir que estás ahí conmigo. Eso era muy importante para mí, aunque ni siquiera me di cuenta hasta que todo estuvo terminado. Solo pensé: qué mundo tan mágico donde todo tiene sentido y se siente ligero, divertido y versátil. Se siente como yo”.
1Lollapalooza Argentina: todo lo que hay que saber de la edición 2026 que comienza este viernes
2Lollapalooza Argentina 2026: lo que hay que ver, lo que te puede gustar y lo que te recomendamos
3Lollapalooza Argentina 2026: rap, humor y una gran performance en el cierre del primer día
4Sabrina Carpenter: la chica que quiso ser Hannah Montana y terminó siendo una estrella con luz propia



