
Vicentico: en la búsqueda del silencio
Graba con Tony Bennett, expande los márgenes del frontman calmo y actúa hoy y mañana, en La Trastienda
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Aún es temprano para que haya clima de show, pero ya hay movimiento en la vereda de La Trastienda. En la boletería se venden las últimas entradas para la noche y el hombre que está adentro, a punto de probar sonido, ya está dispuesto a sumar otras dos funciones. En realidad, al principio iban a ser cuatro conciertos más, pero un viaje a Miami para grabar con Tony Bennett alteró los planes. "¡¡No lo puedo creer!!, nos dirá Vicentico más tarde, excitado por el dúo que hará con el crooner norteamericano. "Es un sueño; no sabés lo que suenan las pistas que me mandaron."
Zanahoria rallada, lechuga y palmitos, eso es todo lo que hay sobre la mesa, en uno de los camarines del local de la calle Balcarce. Gabriel Fernández Capello y sus músicos esperan su turno para probar sonido. Mientras tanto, el escenario le pertenece a Callate Mark, la banda de Florián, el hijo mayor de Vicentico y la actriz Valeria Bertucelli.
–Sólo un momento lo empezaste a presentar en Samsung Studio. ¿Preferís los lugares más pequeños?
–Estoy con ganas de tocar en lugares chicos. Hicimos una gira el año pasado y tocamos en lugares grosos, pero hace tres meses fuimos a Chile y uno de los lugares era parecido a La Trastienda, quizás un poco más grande, y nos copamos mucho con el ambiente. Así que cuando surgió la posibilidad de tomar unas fechas acá dije que sí enseguida.
–Las canciones de Sólo un momento invitan al clima íntimo. ¿No?
–Puede ser. No es que busco crear un clima más íntimo, pero sí me gustan estos espacios porque estoy más cerca de la gente y puede ser más charlable el asunto.
–¿Tomás como referencia a dos o tres caras del público?
–Puede ser, lo que más me gusta en estos lugares es la improvisación. Podemos improvisar mucho, poco o nada, porque en realidad todo depende de cómo pinta la noche.
–¿Renovaste la lista de temas? Ahora no estás atado a la presentación de un disco.
–La lista va y viene, entran algunos temas y salen otros con bastante elasticidad, incluso dentro de un show pueden cambiar canciones sobre la marcha, podemos cambiar el plan que teníamos de antes. Hablo en plural y la verdad es que yo soy el dictador que decide qué hacer. De eso se tratan estos conciertos, sabemos un montón de canciones y podemos ir mechando y cambiándolas de concierto en concierto.
En escena, este fanático de San Lorenzo no es ni Gaby ni Gabriel, es ese personaje que creó en los 80 y al que todos llaman Vicentico. Pero con la salida de su cuarto álbum solista, el personaje pareció virar al de un cantante dark-melódico, un frontman que puede ser cínico, ácido o un tipo muy simpático. ¿Una respuesta al Vicentico que vio, vivió y disfrutó del regreso de los Fabulosos Cadillacs? "Tengo muy en claro cuál es la diferencia entre el que canta en los Fabulosos Cadillacs y el solista. Los Cadillacs es una banda en la que yo tengo un puesto, que es el de cantante. Ahí tengo que buscar mi lugar por sobre el volumen, por sobre la personalidad de cada uno y es una lucha constante muy enriquecedora y potente. Se va sumando y sumando hasta que se arma un quilombo lindo. Esto es todo lo contrario, es mi música y es el hueco que yo busco. Busco silencio, que se entienda la voz, que las canciones se trabajen mucho a partir de la interpretación. Eso no quiere decir que el sonido sea chiquito, al contrario, por momentos es superfuerte y también es lindo tocar rock, me gusta y todo, pero es bien diferente. En cuanto al personaje, puede ser que cuando toco solo, tenga más tiempo para desarrollar alguna cosa.
–¿Como esa veta de comediante de stand up?
–Exacto. Pero la desarrollo cuando tengo ganas y se me ocurren cosas. Es todo un capricho en realidad, pero así es el arte, medio caprichoso.
–En Sólo un momento trabajaste con Cachorro López, un tipo que se tira de cabeza en los discos que produce.
–Sí; trabajar con Cachorro para mí fue fundamental para el disco. El lo que hace es resaltar lo que uno quiere destacar. En el caso de la decisión de hacer este disco juntos, lo charlamos antes, apuntamos los dos para el mismo lado y trabajamos juntos en pos de esa idea: hacer un disco simple. En lo que respecta a la instrumentación, hay un bajo, una batería, una guitarra, un teclado y no hay nada más que eso. No hay congas ni caños ni nada más. Esa es una decisión que marcó al disco y no movernos de ahí fue un trabajo que le correspondió a Cachorro, porque yo soy bastante más locuelo y empiezo a dar vueltas. El estaba cerca para recordarme la idea principal. Y en cuanto a componer, yo compongo mucho, pero muchas cosas las compartí con él porque las creamos juntos, por eso algunas canciones están firmadas por los dos.
–¿Quedó material afuera?
–Sí, un montón; de hecho, en estos días, estuvimos yendo al estudio con Cachorro porque ya estamos pensando en un disco nuevo. Quedó material para rever. Creo que hay cosas que están buenísimas, que sirven para trabajar sobre ellas y otras que no.
–¿El nuevo disco va a salir este año?
–Yo no le pongo una fecha, prefiero que primero todo se encamine y cuando sienta que el disco ya está listo para ser mezclado, ahí recién habrá una fecha de salida. Aprendí que para mí es importantísimo que un disco tenga el tiempo que deba tener para poder componerlo y grabarlo sin apuros.
–A este disco más jugo no se le puede sacar. Lo tocaste bastante y tuvo una segunda versión en vivo y con un DVD.
–Sí, es cierto, está supertrabajado, recontra tocado, incluso en los shows hay varias canciones agregadas al repertorio en vivo que lo enriquecen bastante.
–¿La simpleza de este disco es una suerte de respuesta a la vuelta de los Cadillacs?
–En algún sentido sí, en realidad no es una respuesta porque está demasiado claro que son mundos diferentes, pero me gusta mucho tocar instrumentos y, en general, por la clase de discos que venía haciendo solo, no me hacía yo mismo el lugar para tocar. Tocaba alguna cosa, pero ahora es más fácil para mí y está mucho más cerca de lo que yo puedo hacer tocando instrumentos. Yo puedo tocar las baterías, las guitarras; los bajos no porque me encanta cómo toca Cachorro. Creo que estos detalles hacen que el disco sea aún más personal. Tiene que ver con eso más que con una respuesta a los Cadillacs.
–¿El instrumentista ya existía?
–Sí, siempre toqué, de hecho, entré a los Cadillacs como guitarrista, lo que pasa es que después me convertí en cantante. No es que sea un gran instrumentista, pero me gusta.
–Por eso las manos en los bolsillos...
–Tal cual, tal cual.
–¿Y tu hijo Florián? Veo que ya tiene banda.
–El otro día tocamos dos temas con Callate Mark, que es la banda de Florián [17], Tadeo, Julián y Laucha, y ahora están probando sonido porque vamos a hacer unas canciones de los Cadillacs. Está buenísimo sacarnos el gusto de tocar juntos y tocar con una banda de sangre fresquísima. ¡Son unas bestias!
–Florián aparece en los créditos de Sólo un momento. También tocó en los discos anteriores. ¿No?
–Sí, está en todos mis discos.
–¿Y es celoso con su música? ¿Te muestra un tema cuando lo está componiendo?
–Sí, sí, es bastante natural en nuestra relación. Además compartimos mucha música. Cuando veníamos para acá, en el auto, escuchamos a George Harrison y a The Strokes. También escuchamos mucho jazz y todo tipo de música.
UN FANÁTICO DE SAN LORENZO
Como Viggo Mortensen, a Vicentico la sola mención de "su" San Lorenzo lo traslada hacia otro terreno, el de la pasión futbolera. Entonces, quién mejor que él, en el mundo de la música, para hablar del presente del azulgrana. "Si San Lorenzo se va a la B, me parece que va a ser algo merecido y lo voy a aceptar con mucha tranquilidad. Creo que el fútbol está muy mal y la idea de conseguir un técnico [en alusión al DT de San Lorenzo, Caruso Lombardi] para que te salve de la B es muy triste. Me encantaría ver a equipos que jueguen bien, no que peleen por estupideces. Si nos vamos a la B, buenísimo. A mí me gusta ver al Barça.
Mi hijo me va a odiar cuando lea esto..."
PARA AGENDAR
Vicentico: presentación del cantante con su banda. La Trastienda Club, Balcarce 460. Hoy y mañana, a las 21. Entradas desde 170 pesos.





