Nuevos ritmos gitanos
Los Mártires del Compás actúan hoy
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El compás no es sólo el elemento más importante del flamenco, sino el pulso que rige los destinos de la cultura gitana, la forma de ser y esa conciencia de tribu nómada que todo el tiempo busca nuevas geografías.
Chico Ocaña, cerebro musical y poeta urbano, se impregnó de este espíritu trashumante al darle forma a Los Mártires del Compás, una agrupación que con cuatro discos se transformó en una revelación de la nueva escena flamenca y esta noche se presenta por primera vez en La Trastienda (Balcarce 460).
Impulsados, en un principio, por gente como Kiko Veneno, Los Mártires del Compás se volvieron cronistas de una cultura gitana que quería salir de los guetos y abrirse al tráfico de influencias.
Los integrantes de este grupo crearon un sonido propio, con el argot callejero y el ambiente urbano, bautizado "flamenco billy".
"En Los Mártires hay un proceso natural y antropológico del cante para llegar a una composición que bautizamos flamenco billy, y consiste en vestir esos palos tradicionales con los ritmos de nuestras influencias. En nuestra música están Zeppelin, Miles Davis, Purple, Marley, Janis Joplin", dice Ocaña.
-¿Y no deja de ser flamenca la propuesta?
-Claro, porque no es una medida matemática. Nosotros hablamos de compás, no de ritmos. En esa variante somos genuinos y únicos. Nosotros teníamos claro que no éramos de ese invento llamado nuevo flamenco, porque se entiende como nuevo a quien rumbea. El flamenco no es joven ni viejo, es una actitud frente a la vida. Para nosotros, eso es lo importante: mantener esa base musical, que es la única música de verdad que queda en Occidente.
"Grito de libertad"
Nacida de la cabeza inquieta de Chico Ocaña, compositor, cantaor y vocero del grupo, la música de Los Mártires era un espacio de libertad para reivindicar una herencia vejada y perseguida.
"El flamenco estuvo prohibido durante años, el que lo hacía durante Franco terminaba en el talego. Y armar un grupo fue la necesidad de un grito de libertad, una manera de comunicarme con el mundo. Nací en San Roque, el único pueblo exiliado de España, que está a la vera de Gibraltar; un bocado de Londres, y abro la ventana de mi casa y veo Africa. Allí se ven calamidades y eso es lo que denuncio."
El cantante y compositor es un músico autodidacto, como la mayoría de los integrantes del grupo. Ocaña tiene un rostro áspero, un trato distante y una mirada intensa que son parte de ese ser flamenco, y explica sus orígenes musicales con aplicación de universitario: "El flamenco está compuesto por 53 estilos distintos donde hay bulerías, soleá, tangos, tientos, alegrías, arboleas, fandango, tarantos, cartageneras, entre otros".
Pero sabe que los tiempos cambiaron, y el flamenco también. "Nuestra base es la raíz, pero evidentemente estamos llenos de una cultura musical vigente. Además, somos un grupo que está en contra de la injusticia, la discriminación, los malos rollos... Somos cronistas de lo que vivimos".






