
Oves comenzó a filmar asesinatos a distancia
La nueva realización del director de "El verso" tiene un gran elenco, encabezado por Héctor Alterio y Patricio Contreras.
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En un apacible poblado veraniego muere un joven. Se habría suicidado arrojándose al mar. Su padre, un acaudalado industrial, fue testigo presencial de la tragedia, junto a otras dos personas, pero su corazón y su mente se niegan a aceptar lo que sus ojos dieron como un hecho. Un año más tarde, mientras veranea en el lugar, el investigador Daniel Hernández es impulsado a indagar sobre este caso, ya cerrado por la policía bajo el rótulo de "suicidio". El enigma parece no tener solución ni dar margen a dudas, especialmente porque el muchacho era un experto nadador. ¿Elegiría entonces el mar como verdugo de su vida? Esta y otras preguntas llevarán a Hernández a hurgar en los hechos, hasta demostrar que no todo es como parece.
Tal es, en ceñida síntesis, la historia de "Asesinato a distancia", uno de los tres relatos policiales de Rodolfo Walsh publicados en el libro "Variaciones en rojo". El misterio guardado entre la bruma y las arenas del balneario Villa Regina es, asimismo, el corazón de la película que _con el mismo título del cuento_ comenzó a filmar Santiago Carlos Oves.
Playa Verde, una localidad situada a siete kilómetros de Piriápolis, en la costa uruguaya, alberga la casa estilo Tudor y el muelle que el cineasta imaginó como escenario de los hechos, a partir de las imágenes que le fue sugiriendo el cuento de Walsh mientras lo convertía en libro cinematográfico. Allí trabajarán durante dos semanas Oves, su equipo técnico y el elenco que encabezan Héctor Alterio, Patricio Contreras, Laura Novoa y Fabián Vena. El resto se hará en Buenos Aires, donde se concentra buena parte de las tomas interiores.
"Asesinato a distancia" es el tercer largometraje del realizador. Antes hizo "Revancha de un amigo" (1987) y "El verso" (1995), sobre guiones propios. Como guionista también trabajó junto a José Pablo Feinmann para la película "En retirada" (1983), de Juan Carlos Desanzo. Firmó asimismo el guión de "Evita, quien quiera oír que oiga" (1982), film de Eduardo Mignogna, que volvió a convocarlo para coescribir el libro cinematográfico de su última producción, "Sol de otoño" (1996). Su adaptación del cuento de Rodolfo Walsh tuvo algunas modificaciones, hasta que llegó a una tercera versión y, ya conforme, emprendió el rodaje.
"En su poema A las cosas que más quiero, Walsh cita todo lo que es caro a sus afectos y en un momento dice "la revelación de lo escondido". Su literatura nunca deja de tener esa necesidad de indagar acerca de la verdad. Esa es la esencia suya y en la película vamos a tratar de cumplir con ese espíritu", aseguró Oves a La Nación.
_¿La película transcurre en la misma época que el cuento?
_Sí, porque esa época me atrae mucho. Estamos en el 50, en la entrada a la modernidad, años de posguerra, con esa mezcla entre lo positivista a la manera de Agatha Christie o Doyle y esa cosa científica, reflexiva, empecinada en deducir cómo se resuelve determinada cuestión. A esto le agregué el tema humano de los personajes. El cuento deja trascender una gran tragedia que ocurre alrededor. La única "licencia" mía es contar todo esto con una estructura que me permite, hasta un momento determinado, no narrarlo en tercera persona, sino en primera, desde el personaje del investigador Daniel Hernández.
_¿La investigación que lleva adelante Hernández para llegar a la verdad es el punto de contacto entre esa ficción y la realidad que nos toca vivir?
_Justamente, lo bueno de este cuento son sus elementos que nos llevan a la realidad. En el relato hay varios testigos y todos ven algo que en realidad no es, y lo han visto un año atrás. Entonces llega Hernández para descubrir que lo que vieron todos no fue así.
_Curiosamente, la película surge en un momento en el que se ventilan diversos casos judiciales en los que aparecen testigos de ese tipo.
_No puedo decir que hago la película porque veo que ocurre esto. La hago porque me gusta el tema que plantea. Sucede que cuando uno va indagando y desmenuzando el libro, y de algún modo se lo "apropia" para adaptarlo, aparecen elementos de la realidad. Evidentemente, vivo hoy aquí, entonces veo ese punto de contacto. Pero también veo otros.
_ -¿Cuáles?
_Hago mucho hincapié en la obsesión de Hernández por saber la verdad. A partir de la literatura que conozco de Rodolfo Walsh, creo que ésa es también su obsesión. Entonces, en un momento determinado el gran tema del film es que a pesar del dolor que causa la verdad, es preferible saberla. "¿Por qué?", le preguntan a Hernández, y él responde: "Porque con la verdad las cosas pueden cambiar". Y un subtema es que todos creen ver lo que no es. También, a lo largo de toda la película flota la apariencia de que en el lugar donde transcurre la acción no pasa nada, y sin embargo van sucediendo cosas. Son los personajes los que le van diciendo al investigador qué hay alrededor de ese chico que se mató. Y por supuesto, entre todos ellos hay un asesino. La película puede llegar a cumplir una metáfora, pero no tiene ninguna pretensión de buscarla.
El homenaje desde el cine a un escritor
Santiago Carlos Oves tiene más de un motivo para querer llevar al cine "Asesinato a distancia". El primero y fundamental es que el cuento le gusta y su tema, más aún. La otra razón es que ésta es la segunda vez que le proponen filmar este relato. "No podía quedarme nuevamente con las ganas", dice. Hay otras cuestiones, más personales, que el realizador define a partir del afecto que siente por el escritor.
"No conocí a Rodolfo Walsh de modo directo. Lo vi una o dos veces en algún acto político. Pero conocí a algunos familiares y amigos suyos que siempre me hablaron de él. Tengo entonces una imagen muy afectuosa de este hombre. Siento, además, una gran admiración. Me parece un escritor fundacional. Mientras Truman Capote hacía A sangre fría, ya Walsh había escrito El caso Satanovsky, es decir que fue un precursor de la literatura testimonial y policial. Otro de sus méritos fue integrar a su literatura el léxico del pueblo."
Sin demagogia
"Puede que alguien me reclame por qué no filmar El caso Satanovsky o Quién mató a Rosendo en lugar de Asesinato a distancia. Me interesa mostrar otra parte de Walsh. Hay una por todos conocida: su costado más político, su Operación masacre, que es un desaparecido. No quiero presentarlo como un desaparecido, porque sería demagógico de mi parte. Entonces, anuncio que lo que voy a filmar es suyo, con el respeto que tengo y haciendo una adaptación cinematográfica, pero marcando que es un excelente autor argentino que ha hecho literatura. Siento que también es un homenaje mostrar su literatura, intentar que la gente empiece a acercarse a ella."
Experto en policiales
_Hacer tu segundo film, "El verso", te demandó mucho tiempo. ¿Cómo fue la experiencia esta vez?
_El camino fue mucho más sencillo. A los cuatro meses de estrenar "El verso" ya tenía "Asesinato a distancia" en mis manos y comencé la adaptación. En el caso de "El verso" tuve que pelear mucho conmigo mismo para volver a dirigir.
_¿Por qué tanta pelea?
_Tuve muchas frustraciones con mi primer film. Me fue mal con el productor, tuve un juicio que duró cinco años y un abandono de la película, nunca la pude recuperar ni fue mía. Eso me molestó bastante y necesité reponerme para volver a dirigir. Entonces, cuando tomé el proyecto de "El verso", fue como si nunca hubiera hecho nada, me llevó casi tres años concretarlo. Finalmente, esa película fue como una carta de presentación para allanar el camino hacia este tercer largometraje. También influyó mucho el guión de "Sol de otoño", donde trabajé con Eduardo Mignogna. Digamos que esta vez no tuve que rendir tantos exámenes.
_Tu primer largometraje también fue un policial, ¿te atrae particularmente este género?
_Me gusta el policial y creo que no hay casualidades. Pero mi gran fantasía es llegar a ser como los directores de antes, poder hacer cualquier tipo de película si un libro _que para mí es lo fundamental_ me gusta. También me gusta meter mano en el asunto, para poder armonizar ese libro a mi ritmo. La otra cuestión es que por ciertos compromisos ideológicos que tengo, no haría determinadas cosas.
_¿Qué no filmarías, por ejemplo?
_Yo no haría la Guerra de las Malvinas con la visión del Ejército Argentino. Tampoco filmaría la vida de un político con una visión apológica. Hay determinadas cosas que no puedo hacer. En cada tema que me dan, lo único que exijo es la libertad para poner mi postura crítica, mi sentir.
_A partir de esa "postura crítica", ¿qué te interesa marcar especialmente en tus películas?
_El tema de "Revancha de un amigo" era la mentira; también fue el de "El verso", y "Asesinato a distancia" tiene un subtema que es la mentira: alguien está engañando a todos, y es el asesino. En las películas que dirijo siempre aparece de algún modo ese tema y me asocio a él, no me parece casual. Por otra parte, creo que la mentira es el gran tema de nuestros días, estamos llenos de ellas desde la historia oficial hasta hoy.





