1 minuto de lectura'
El 9 de septiembre de 2010, Julieta Díaz (34) recibió el mejor regalo de cumpleaños: su novio desde hacía cuatro años, el estadounidense Brent Federighi (38), le pidió casamiento y ella, llorando de emoción, dijo que sí. Desde entonces planearon la noche que vivieron el fin de semana pasado. Con la ayuda de la wedding planner Lucila Sperber, el pasado sábado 12 de noviembre, Julieta y Brent celebraron su boda con una fiesta en la estancia Santa Elena, en Luján. Los invitados, que comenzaron a llegar alrededor de las seis de la tarde, disfrutaron de una recepción al aire libre. Luego, la ceremonia de intercambio de anillos se concretó tal como fue pensada: para que coincidiera con la caída del sol. El miércoles 9 habían formalizado en el Registro Civil de la calle Uruguay y después realizaron un pequeño almuerzo con sus amigos y familiares en la tradicional pizzería porteña El Cuartito.
Elegantísima, Julieta lució un vestido exclusivo de Yanina Solnicki, de la firma El Camarín (la misma diseñadora que vistió a Juliana Awada en su boda con Mauricio Macri). Se trató de un strapless de tul plisado, escote corazón con terminación en quillas, que llevó con un bolero mangas de encaje tres cuartos. Además, usó una mantilla antigua como velo. Tanto las mangas como el escote estaban terminados con un aplique de puntilla antigua. La diseñadora definió el vestido como ''estilo flamenco-romántico'' y agregó que cumplió con los requisitos que la actriz pidió. Fiel a la tradición, Julieta llevaba una pieza antigua (un par de aros en forma de gota que pertenecieron a su abuela), y algo prestado (un anillo que le dio una de sus amigas). Los zapatos, creados por Jimena Peréz -diseñadora de la firma Justo Osadía-, fueron plataformas forradas en raso color fucsia, por pedido de la novia (para poder caminar en el campo con comodidad). Por su parte, Brent se distinguió con un traje azul oscuro tizado de la firma Rochas París, una corbata gris perla y zapatos negros. Al pensar en el menú, los novios tuvieron en cuenta las tradiciones locales para deleitar a familiares y amigos de Brent, que viajaron especialmente desde San Francisco, Estados Unidos, para el casamiento. La recepción incluyó finger food, chorizos, lomitos y provoletas a la parrilla. Durante la cena, como primer plato se sirvió una ensalada de rúcula, jamón crudo, boconccinos, tomates secos, escamas de parmesano y almendras fileteadas con vinagreta de aceto. El segundo plato fue a elección: risotto de hongos o un salteado de lomo con ensalada fresca de tomates cherry, rúcula y papas crocantes. De postre hubo mousse de chocolate.
Todo el festejo se realizó al aire libre, pero la comida se sirvió en una gran carpa ubicada en los jardines, ambientada en colores cálidos y se utilizaron cientos de rosas naturales, centros de mesa con frutas y faroles con velas en el exterior. En medio de la pista de baile se colocó una bola blanca espejada-especialmente diseñada para el evento- bajo la cual los invitados se divirtieron con la música que pasó Martín Bernardo, integrante de Sarapura, hasta la madrugada. El baile fue interrumpido por la mesa de dulces en la que se cortó la torta de bodas, un bizcochuelo de vainilla con mousse de chocolate de tres pisos decorado con mariposas de colores. En un breve contacto con la prensa, Julieta, muy emocionada, confesó: ''Estoy tan feliz... Brent es el gran amor de mi vida''.
Texto: Agustina Binotti
Fotos: Patricio Cabral
1Relaciones secretas, romances escandalosos y pasiones que marcaron una época: cinco amores que hicieron historia
2La salud de Christian Petersen: qué dice el nuevo parte médico
3Jimena Monteverde: cómo va a ser La cocina rebelde y por qué se fue de elnueve
4Enrique Iglesias y Anna Kournikova disfrutaron de un paseo en familia tras el nacimiento de su bebé





