Facundo Arana: "Dos días antes de morirse, mi papá me dijo: 'Te amo'"

Fuente: Archivo
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15 de septiembre de 2019  • 00:45

Una vez más, la ronda de preguntas de PH: Podemos Hablar logró que los famosos presentes abran sus corazones y compartan emotivos relatos con el público. Anoche, cuando Andy Kusnetzoff pidió que den un paso al frente aquellos que pudieron transformar el vínculo con sus padres, Facundo Arana avanzó y relató la historia con su papá.

"Mi viejo murió hace unos años. Es precioso cuando lo podés resignificar, cuando realmente tuviste el tiempo de poder valorar lo que pasaba, valorar lo que ellos hicieron. No lo que quisieron, sino lo que pudieron. Entender cómo ellos también estaban en medio de su vida, intentando criar a sus hijos", explicó. Y agregó: "Mi viejo era juez, y tratar con él era encontrarse con una pared".

El actor contó que su padre era bastante frío con sus hijos. "Mi vieja era la que todo el tiempo me daba una especie de amor de guerrilla, pero mi viejo no sabía decir 'te quiero'", contó. "Yo le decía: 'pá, te quiero', y él me miraba y me decía: 'Igualmente', haciendo la pausa del que trata de decir algo pero no puede".

"Dos días antes de que se muriera, yo me iba del sanatorio y le dije: 'chau pá, te amo', y me respondió: 'Yo también'", relató emocionado. "Ahí me volví sobre mis pasos y le dije: '¿Qué dijiste?'. Me miró desde la cama y me dijo: 'Te amo, yo también', y ahí me fui. Fue como que, en el último segundo de la película, mi vida con él terminó bien".

Un amor a primera vista

Arana también contó como conoció a María Susini, la madre de sus tres hijos y el amor de su vida. "Yo había estado un año solo y me llamó un amigo diciéndome: 'Tengo una mujer para presentarte que es la mujer de tu vida, venite a Pinamar así la conocés'. Me hablaba de María. Yo estaba en Mar del Plata y viajé a conocerla pero se había ido, así que quedó trunco", relató entre risas.

"Volví a Buenos Aires y a los meses me llamó otro amigo, nada que ver con el anterior, y me dijo: 'Tengo la mujer de tu vida para presentarte', con esas mismas palabras. También era María", recordó. "Armaron un asado. Yo fui a la una, que era la hora pautada, pero pasaba el tiempo y ella no llegaba", dijo metiendo suspenso. "Cayó a las tres y media de la tarde con un pañuelo en la mano lleno de sangre, mucha sangre, porque estaba patinando, se cayó, se envolvió con lo primero que vio y vino".

Facundo inmediatamente se dispuso a ayudarla. "Cuando le saqué el pañuelo, vi que se había clavado tres palitos. Estaban muy adentro y había mucha sangre. Le empecé a sacar los palitos y cuándo lo hice no gritó. La miré y vi que se le cayó una lágrima mientras sonreía, y me enamoré, me volví loco", confesó. "Pensé que me había enfermado, real, que me había partido un rayo".

"En esa época, me estaban buscando los paparazzi para ver con quién salía, entonces solo la llevé a dar una vuelta y después, a su casa. No le había dado un beso, ni tocado la mano, nada", siguió relatando. "Le dije: 'Mirá, no te puedo llevar a ningún lado, pero no quiero tomar ni un café con vos si no es para vivir el resto de mi vida a tu lado. Me quiero morir al lado tuyo y quiero que tengamos hijos'", contó. "Ella me miró, se mató de risa y me dijo: 'Yo te voy a dar una familia'. Y acá estamos...".

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