“La Mari” de Chambao: el disco que grabó en medio de un duro momento personal, su pasión por el tango y cómo sanó su salud
En Buenos Aires y en Córdoba, la cantautora celebrará los primeros 25 años de la agrupación que marcó un quiebre musical e impuso el flamenco chill en buena parte del mundo
11 minutos de lectura'

Este miércoles, Chambao, o su alter ego María del Mar Rodríguez Carnero, se presentará en el Teatro Broadway de Buenos Aires, para luego continuar su gira por el país con un concierto en el Quality Espacio de la ciudad de Córdoba. La gira de la artista se da en el marco del lanzamiento del álbum Chambao – 25 Aniversario, que contiene igual número de temas, todos grabados en tándem (colaboraciones) con destacados artistas.
El material fue lanzado en formato CD, pero también en vinilo, una delicia para los amantes de la música acompañado por todo lo que conlleva un cuidado arte de tapa y la información que suplementa la experiencia de la escucha. “Se ha puesto de moda el vinilo, incluso tiene más demanda que el CD, así que, si esto sigue así, el próximo trabajo será solo en vinilo, el CD está prácticamente desapareciendo”, reflexiona “La Mari”, como la llaman todos, en el inicio de la charla con LA NACION.
“Grabar un disco, un documental y hacer una gira hoy es un privilegio”, sostiene la música, aún instalada en Málaga, antes de abordar el vuelo que la conducirá a nuestro país. La reconocida cantautora tiene mucho para contar y no solo en el plano artístico, ya que la experiencia de haber superado dos veces el cáncer le ha posibilitado pensar en voz alta algunas cuestiones que valen la pena ser escuchadas y que pueden ser tomadas de manera referencial por quienes transitan una coyuntura similar. Por cierto, a “La Mari” se la ve muy bien. Pletórica de vida.
Canción con todos
Las colaboraciones -feat en la jerga musical- hablan del respeto que Chambao ha cosechado entre sus colegas. Estopa, Malú, Rosario Flores, Alejandro Sanz, Camilo, Pablo Alborán, Joan Manuel Serrat y Ricky Martin son algunos de los nombres que pueblan el repertorio del material que no sólo ofrecerá en vivo en Argentina, sino también en un tour que abarcará otros destinos americanos y una nutrida agenda europea. “Este disco no se podría haber hecho si ellos no hubiesen querido estar”.
-¿Cómo conformaste la playlist final?
-He recorrido todos los discos de Chambao buscando las canciones más emblemáticas. Se trata de veinticuatro títulos, más el que abre el disco que se llama “Es para ti” y es un agradecimiento a todas las personas que han impulsado nuestra música en todo este tiempo. Lo comencé a maquetar en diciembre de 2024 y en marzo de 2025 inicié la grabación, que se extendió hasta septiembre del año pasado. Fue un gran entretenimiento en medio de las giras y luego del segundo diagnóstico de cáncer de mama que me llevó a una operación en medio de todo este trabajo. Grabar y mimar este proyecto fue un recreo en medio de lo que, en el día a día, se te puede hacer cuesta arriba, el disco me lo animaba.
-Un anclaje con la vida.
-Totalmente.
-Imagino que no te habrá resultado sencillo elegir, en el marco de una trayectoria tan nutrida, las canciones que, finalmente, conforman el material. ¿Fue una disyuntiva compleja?
-En realidad, no me resultó tan difícil, porque fui eligiendo los singles de todos los discos. Son las canciones que no pueden faltar en los conciertos.
A modo de ejemplo, la artista menciona a “Ahí estás tú”, “Pokito a poko”, “Despierta”, “Papeles mojados”, imprescindibles de su repertorio, entre varios otros títulos. “Elegí las más importantes de cada álbum, hay muchas canciones que me gustan mucho pero no han sido las más relevantes, este es un disco de hits”.
-¿Qué sucede cuando un tema te expresa cabalmente pero el público no lo elige? Hacerlo o no, ¿se convierte en una pelea interior? ¿Cómo responder a la demanda del afuera sin traicionar el propio deseo?
-Se hace como todo, con cariño. “Al aire” es un tema que tiene que ver con el día a día de María del Mar en el presente y de ahí mi interés en no dejar de hacerla. No me resultó un quebradero de cabeza, la he incluido con mucho amor. Además, al público también le gusta saber qué te gusta a ti.

-En un cuarto de siglo de carrera, el espectador crece junto con el artista, pero también se van sumando nuevas generaciones.
-Es muy interesante, lo veo en los conciertos, donde se produce una mezcla de edades que me sacan una sonrisa. La madre no lleva al hijo, sino que el hijo lleva a la abuela. Me lo suele contar la gente joven en los teatros donde hay cercanía o en las firmas de discos; más de una vez me dicen “quiero que sepas que no me ha traído la abuela, la he traído yo”. Ya son tres generaciones que vienen juntas, de los que tienen sesenta hasta los de “veinti”.
Chambao ha desarrollado un lenguaje musical propio que fusiona flamenco, música electrónica y sonidos chill, dando origen al estilo pionero conocido como “Flamenco Chill”. Entre los numerosos galardones cosechados, se destacan los once Discos de Platino en España, los Premios Ondas, la Medalla de Andalucía y nominaciones a los Latin Grammy, además de reconocimientos en los Premios Goya. Indudablemente, “La Mari” es la responsable de abonar un estilo muy propio que le permitió cosechar el reconocimiento y el prestigio ya no sólo en su país, sino en buena parte de Europa y el continente americano.
Canas al viento, una sobriedad natural que se lleva muy bien con su decir y su arte. A María del Mar Rodríguez Carnero la vida no le acontece indiferente. Todo lo contrario. Y en lo más doloroso que puede ofrecer el cotidiano ella emergió siempre con fortaleza y con la música dándole la mano para acariciarla como una pócima que le permitió salir a flote cuando los reveses fueron duros.
Sin claudicar
Tatuajes múltiples se dejan ver en su piel. “Los tengo hechos desde los pies hasta la cabeza”. Cuando se le pregunta por la simbología de los dibujos, aparecen partituras de temas propios, la imagen de una mascota fallecida, un autorretrato, pulsera que habla de respeto y las frases “soy más de campo que las amapolas” y “viviré mientras que el alma me suene -frase que popularizó Camarón de la Isla en una bulería-, y la llamada “flor de la vida”. Es evidente que varios de esos tatuajes espejan su aferrarse a la existencia a pesar de los contratiempos de salud.
“La Mari” habla sin tapujos de su diagnóstico de cáncer repetido en dos oportunidades (2005 y 2025). No se victimiza, pero tampoco le resta importancia. “Se transita con miedo y con actitud”.
Cuando piensa en el temple con el que afrontó los dos períodos de la dolencia, reconoce que la escucha a los profesionales y seguir a pie juntillas las directivas médicas fue una de las claves de su recuperación.
“En la última ocasión me dijeron que se trataba del mismo tumor que la vez anterior, pero no era infiltrante, sino que se encontraba in situ, entonces estaba localizado y encapsulado, lo cual evitó la quimioterapia luego de la operación. De todos modos, al ser la segunda intervención, me quitaron la mama y me pusieron una prótesis y, como ya me habían dado radioterapia en 2005, me dijeron que necesitaban piel que no estuviese radiada. Los médicos también llaman piel al músculo y el tendón, no solo al pellejo, así que de la dorsal me sustrajeron cuatro centímetros para un implante. Ahora tengo una prótesis y un implante. Fue una intervención de cinco horas, un poco más laboriosa que la de la vez anterior.
-¿Cómo siguió la vida?
-Estuve tres meses sin conducir, sin actividad deportiva y sin poder levantar peso, pero, antes de Navidad, empecé a ejercitar el brazo y hoy día puedo decir que estoy estupenda.
-Así se te ve.
-Es una maravilla la medicina y uno se siente como un robot.

-¿Te modificó en algo atravesar por estas circunstancias?
-Creo que el ser humano aprende la vida a partir de las cosas que le suceden, a través del movimiento, no hay otra forma de aprender a vivir. Si te quedas en tu casa en el sofá, seguramente lo sedentario te traerá otro tipo de enfermedades. Si piensas que, por no hacer nada, no te sucederá nada, es erróneo. Venir a la vida es ponerse en movimiento y aprenderla.
-¿Qué es “aprender la vida”?
-Curiosear, equivocarse, caerte, levantarte, aceptar, probar diversas formas de vivir para dar con la propia. Y darse cuenta que lo único importante es la salud y que, aún siendo jóvenes, la salud es muy frágil y no le pertenece a nadie. Una enfermedad te viene a enseñar que nada es tan importante. En lo personal, me aportó más calma. Si no te sale un plan, no hay que enfadarse, ni ofuscarse en que tiene que salir de tal o cual manera.
-Valorar la salud y relativizar el resto.
-La salud propia y la de los seres queridos es lo que realmente vale. Cuando caes en esto, ves la vida con calma. Las edades y las enfermedades traen sosiego, te dan el permiso de ser tú. No hay dos personas iguales y nadie te dice cómo debes ser.
-Para poder lograr ese tipo de conclusiones, además de transitar lo que toque transitar, hay que pensarse, estar muy alerta.
-Más que alerta, diría que hay que estar muy consciente.
-A eso me refería.
-Cuando me pongo obsesiva, adictiva con algo, siento que estoy en alerta, por eso prefiero estar tranquila, relajada. Uno se va conociendo.
Su tierra
-¿Cómo ha sido tu niñez y la vida previa a convertirte en una celebridad pública?
-Nací en Málaga, en la barriada Santa Teresa, hace 51 años. Hace mucho, era la puerta de Málaga camino a las montañas, luego se ha construido una autovía y generado otras urbanizaciones. Allí viví hasta los 13 años, me eduqué en un colegio público, siendo la más pequeña de cuatro hermanos. Desde muy niña estuve apuntada al atletismo y formaba parte de un club de lectura, que no era como el de “los poetas muertos”. A esa temprana edad comencé a enamorarme de la literatura y entender qué era el discernimiento.
En su adolescencia, su familia se mudó al centro de la ciudad. “Ya casi no podía ver montañas”. Y, con ansias independentistas “a los 19 me fui a vivir sola, cursé estudios nocturnos y por la mañana trabajaba”.
-¿Y el canto?
-En mi casa era natural cantar. Al igual que mi madre y mi hermana, he cantado siempre, pero no había hecho nada de manera profesional.
-¿Qué se cantaba en tu hogar?
-De todo. Mi madre era aficionada al flamenco, la copla y la canción española en general. En mi caso, mi mundillo va de Barbra Streisand o Supertramp hasta Camarón de la Isla y Fito Páez. Por el puerto de Málaga ha entrado lo más cosmopolita que atravesó tanto su idiosincrasia como su vida cultural.
-Ese rasgo cosmopolita y de influencias diversas se percibe en tu arte. ¿Lo visualizás así?
-Totalmente, cuanto más leas o más música escuches, se engrosa tu vocabulario, pero también tu manera de pensar en la vida. A la hora de hacer tu propia música, será resultado de la riqueza de todo eso.
Además de Fito Páez, menciona a Perotá Chingó como otra de las voces a las que más recurre. “Me parecen unas artistas libres, fieles a sí mismas, no siguen las corrientes de la industria”. Y también remarca la obra de Paco Amoroso y Catriel, “han hecho un boom en todo el mundo”.
Maletas -cómo se dice en España- preparadas. Todo listo para aterrizar en Buenos Aires. La ciudad que la recibirá para que pueda darse uno de esos gustos que repite como ritual: “No veo la hora de comerme un asado en Puerto Madero, también me ´flipan´ las empanadas y pasear por Caminito”.
Tampoco se privará de bailar tango. “Me gusta ir a esas pistas donde las mujeres se ponen de un lado y los hombres de otro”, sostiene en alusión a las tradicionales milongas. “En mi día a día suelo elegir yo, así que, cuando bailo tango, dejo que me guíen y eso es hermoso”.
1Carlos Perciavalle: el recuerdo de China Zorrilla, el triste final de Antonio Gasalla y el matrimonio que duró cuatro meses
2En fotos: de la salida romántica de Taylor Swift al paseo en bicicleta de Timothée Chalamet y el sensual look de Bianca Censori
3Mery del Cerro: los nervios de debutar en un musical que promete ser un tanque, el recuerdo de Casi ángeles y su familia soñada
4Ricardo Darín adelantó detalles de la nueva temporada de El Eternauta: “Va a pasar de todo”



