El actor pasó un fin de semana romántico junto a su mujer, Valeria Giuliani, en Bariloche
1 minuto de lectura'

Cuando Martín Seefeld (51) conoció a su mujer, Valeria Giuliani (45), tenía 29 años. "Nos presentó un amigo en común hace muchísimo tiempo. Hoy es mi compañera de vida, mi gran amor, la persona que elijo todos los días", cuenta el actor y productor desde el Winter Garden del Hotel Llao Llao. Martín y Valeria llevan veintidós años de casados y tienen dos hijos, Lola (8) y Pedro (6). Y, aunque dicen que les cuesta mucho dejarlos, se animaron a aprovechar el fin de semana pasado para escaparse a Río Negro. "Nos cuesta separarnos de nuestros hijos, todavía son chicos y están en una edad muy contestataria y de mucha energía. Pero cada tanto está bueno hacer un viaje de pareja, vivimos estos días como una miniluna de miel", asegura Martín.
–¿Cuál es la clave del éxito de tu matrimonio?
–Creo que el secreto está en pasarla bien, nosotros nos divertimos y nos reímos mucho juntos, nos tomamos la vida con humor. Para nosotros es fundamental saber compartir, entendernos y bancarnos. Pienso que la clave está en el profundo amor que nos tenemos. Al terminar el día, mi casa es siempre un lugar al que quiero volver porque sé que es ahí donde me siento realmente bien.
–¿La llegada de los hijos colaboraron con la plenitud de la casa?
–Sí, muchísimo. Me encanta jugar con ellos, soy un padre muy presente y estoy pendiente de todo, diría que a veces por demás. Siento que no quiero perderme nada, la paso tan bien con Lola y con Pedro que me cuesta dejarlos para irme a cualquier lado. A veces me privo de viajar para no tener que estar lejos de ellos.
–Tu primera hija nació cuando tenías 42 años. ¿Sentís que fuiste un padre grande?
–Fui padre cuando llegó el momento de serlo. Los hijos vienen cuando tienen que venir, no hay antes ni después. Lola nació justo cuando estábamos en condiciones de poder transitar ese camino. La paternidad me genera una enorme felicidad.

–¿Hay algo de la educación que te dieron tus padres que te gustaría repetir con tus hijos?
–Busco transmitirles todo aquello que me enseñaron mis padres sobre el valor del trabajo y la honestidad. Sé que ese va a ser siempre el camino más largo, pero es el único que vale la pena recorrer. Lo único que busqué cambiar con mis hijos fue ser un padre más presente, mi papá trabajaba todo el día y casi no pude disfrutarlo. No quiero que les pase eso a mis hijos. Por eso organizamos muchos programas juntos, salimos a comer solos y conversamos mucho. Creo que esos momentos que compartís con tu padre no los olvidás jamás.
–¿Cómo se llevan Lola y Pedro con tu profesión?
–Les genera mucha curiosidad todo lo que hago o si salgo en alguna revista o programa de televisión. Ellos no veían El elegido porque era muy tarde y a esa hora ya estaban durmiendo, pero cuando estaba haciendo la novela de la tarde no se la perdían nunca. Son chicos bastante sensibles, muy histriónicos y apasionados por el arte. Toman clases de baile y de actuación. Yo dejo que ellos elijan lo que quieren hacer y potenciarlos en lo que les interesa. Espero hacer todo lo que esté a mi alcance para que sean felices.
–Jugaste al rugby y al fútbol y hoy practicás tenis y golf. ¿Tus hijos también son deportistas?
–A Pedro no le entusiasma tanto el deporte como me gustaba a mí cuando era chico. Y eso lo respeto, él disfruta más bailar o jugar que hacer una película. Yo, en cambio, cuando tenía su edad llegaba del colegio y me iba descalzo a la cancha de golf. Aprendimos a jugar solos con mi hermano, a los 7 años. Además, practiqué durante muchísimos años rugby en el Hindú Club. Era bastante malo, pero entrenaba mucho. Fue un deporte que me ayudó como persona, me enseñó lo que es la solidaridad de equipo.

–¿Qué te apasiona del golf?
–Es un deporte increíble, extremadamente difícil, que requiere de mucha concentración, esfuerzo y constancia. Además, es ideal para esta edad porque no te lastima, es muy sano y absolutamente social. Pasás cuatro horas charlando con amigos y caminando en un paisaje rodeado de verde, es un programa perfecto.
–¿Estás muy atento al cuidado de tu cuerpo?
–Sí, es una tarea que me la tomo muy en serio. Entreno cuatro veces por semana en el gimnasio. Te confieso que a veces no tengo muchas ganas de ir, pero me hace tan bien que, cuando lo pienso dos veces, no puedo resistirme. Me siento mucho mejor en todos los órdenes de la vida, me renueva la energía y empiezo el día de una manera completamente diferente.
–¿Y cómo te llevás con el paso del tiempo?
–Tengo arrugas desde los 20 años, así que ya estoy acostumbrado. El paso del tiempo me preocupa en función de mis hijos más que desde lo estético. Lo analizo en la cantidad de tiempo que voy a tener para disfrutar de ellos. Por suerte, pude hacer en mi vida todo lo que tuve ganas y hoy me siento pleno con la edad que tengo.
–¿Cuáles son tus asuntos pendientes?
–Por suerte, tengo miles de sueños por cumplir. Espero tener siempre algo que me despierte interiormente y me motive a seguir adelante.•
Texto: Julia Talevi Fotos: Tadeo Jones
1La noche de Mirtha: del brillante look de la Chiqui en la previa a su cumpleaños 99 a sus consejos para mantenerse espléndida
2Mirtha Legrand se reencontró con Jimena Monteverde y emocionó a todos: “Me hacés llorar”
3Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
- 4
Inés Estévez: su deseo de escapar del estereotipo y por qué siente que, aunque “no encaja” en este mundo, el trabajo la salva




