Ricardo Darín: del “sube y baja emocional” y su futuro como abuelo a por qué Florencia Bas le sacó “tarjeta roja”
El actor repasó un año atravesado por el éxito, el duelo y una emotiva noticia. Recordó a China Zorrilla, habló del nieto que viene en camino y sus proyectos
9 minutos de lectura'

Es casi imposible que alguien vea circular a Ricardo Darín por José Ignacio en pleno enero. El actor argentino más famoso del último tiempo -con un Oscar en su haber por El secreto de sus ojos (2010) y un Goya por Truman (2016)- prefiere recluirse en la finca que construyó él mismo en el balneario y disfrutar de la paz que le brinda este sitio al que regresa cada vez que puede para andar en chancletas y pasear por la playa con sus perros.
Es raro que se muestre, pero el martes pasado hizo una excepción para acompañar a su amigo Federico Álvarez Castillo en la apertura de un local de indumentaria en José Ignacio.

Darín llegó junto a su esposa Florencia Bas poco antes de las 19, vestido de jeans y zapatillas, y disfrutó de un mágico atardecer entre risas y vino, en una ronda done también estaban Nicolás Repetto y Florencia Raggi.
No paró de hacer chistes y se sacó selfies con los que, sorprendidos por su presencia, pararon en la puerta del local: lo saludó desde una niña hasta una señora brasileña. Posó con amabilidad y una sonrisa, la misma actitud que tuvo con El País en una charla distendida y exclusiva, donde reflexionó sobre su intenso 2025, recordó a China Zorrilla, habló de su amistad con César Troncoso, el éxito de El Eternauta (Netflix) y lo que hoy más lo emociona: el abuelazgo.
Los también actores “Chino” Darín y Úrsula Corberó lo convertirán este febrero en abuelo de un varón, según confirmó a El País, aunque sin revelar el nombre del bebé -”no lo sé, ni ellos lo saben, creo”, se justificó- y eso lo tiene fascinado: “No hay mejor proyecto que ese”.
-Dejás atrás un año intenso y maravilloso a nivel profesional, con el éxito de El Eternauta, y además con la noticia de que serás abuelo. ¿Cómo te sentís?
-Fue un año muy potente en todo sentido. En la parte profesional todo es bienvenido, esto de saber que vamos a ser abuelos en febrero es algo absolutamente maravilloso, pero también murió mi hermana (Alejandra Darín) en enero del año pasado, entonces todavía estoy en ese sube y baja emocional, donde si me apurás un poco, te digo que lo profesional pasa realmente a tercer o cuarto lugar.
-La llegada del nieto les devuelve la vida...
-La vida es maravillosa en algunos sentidos y esta noticia de que vamos a ser abuelos, de alguna manera, viene a levantarnos un poco el ánimo. Y son de las pocas cosas extraordinarias que tiene la vida: te compensa, casi sin esperarlo, a pesar de que nadie reemplaza a nadie. Fue un año muy intenso.
-Es lógico aunque extraño escuchar que tu vida profesional haya pasado a tercer plano...
-Sin duda alguna, es como cuando un hijo tuyo tiene fiebre, no te importa nada más en el mundo. Hay cosas que son así y no van a cambiar.
-Volvamos a las buenas nuevas. Tu hijo te contó a vos primero que iba a ser papá y hasta tuviste que ocultárselo a tu esposa, ¿no?
-Por una cuestión de prudencia, él decidió no hacerlo extensivo. Me lo contó porque estaba en un momento complicado y me pidió que charláramos para solucionar el tema logístico. De paso me dijo: “Preferiría que no dijeras nada hasta tanto esto no esté confirmado, después de los tres meses”. Y eso hice. Por supuesto que me valió que me sacaran la tarjeta roja en mi casa. Mi mujer me dijo, ‘¿cómo no me contaste?’ Pero él me pidió por favor, ¿qué voy a hacer?
-¿Lloraste mucho al enterarte?
-No lloré, estoy emocionado pero con mucha prudencia, muy en calma. Seguramente voy a llorar porque soy bastante llorón.

-¿Cómo te imaginás en el rol de abuelo? Además, tendrá un gen artista fuerte: padre, madre, abuelo...
-Por todos lados. La verdad es que no sé, es una página nueva, pero todos me dicen que es una de las cosas más espectaculares y espero que sea así.
-Sos un tipo que se caracteriza por el perfil bajo y José Ignacio es un balneario bastante top. ¿Cómo te acoplás a eso?
-Lo que ocurre con José Ignacio es que se sobredimensionó en muy poco tiempo. Antes era un lugar al que la gente venía porque hay buenos restaurantes, porque el trato es bueno, el pueblito es una bomba; ahora se transformó en un lugar obligado, ya no es más de tránsito. Nosotros estamos en una casa bien encanutada, tranquila.

-¿Y no salís mucho?
-No, acá vine porque tanto Federico Álvarez Castillo como Etiqueta Negra me bancan hace más de 20 años en proyectos de teatro, cine, televisión. Tenemos una relación muy fuerte y cordial. Sabía que para ellos era muy importante el lanzamiento de este local y quería estar presente.
-¿Qué te gusta de José Ignacio y te hace volver siempre?
-Me quedaría a vivir acá. Es más, la pandemia me agarró acá, estuve dos meses y fue lo mejor que me podía haber pasado por eso de la distancia social: acá no había nadie, estábamos solo Flor y yo. Nos íbamos con los perros a la playa caminando y no nos cruzábamos con nadie que nos dijera que no se podía hacer. Amo profundamente este lugar, amo este país y su gente, y en especial todo lo que hemos vivido acá después de tanto tiempo, en una casa que nos hicimos de a poco. Cada vez que puedo me vengo corriendo y me quedo para estar en chancletas.
-¿Te quedarías a vivir?
-Sí, he vivido en invierno acá. Es una bomba, es maravilloso, no hay nadie, está solo el express abierto y algún otro, pero nadie más.

-Tu amiga Susana Giménez se instaló en Punta del Este, ¿vos tenés ese plan también?
-No, yo vivo en Buenos Aires y paso mucho por trabajo en Madrid. Ahora me va a tocar estar mucho tiempo en Barcelona. Pero cada vez que tengo un espacio para escaparme, relajarme y hacer lo que me gusta, me vengo para acá.
-¿Te vas a ir a Barcelona a esperar el nacimiento de tu nieto?
-Si, nos vamos con Flor y mi hija Clara a acompañar al Chino.
-Entre tus amigos uruguayos está China Zorrilla, ¿eso marcó tu vínculo con este país?
-La China era única, única. No quiero llorar, no me hagas llorar ahora, por favor. Una vez hubo un pequeño conflicto que estaba medio por explotar y tenía que ver con una pastera que se había colocado sobre el Río Uruguay. Eso generó una controversia entre argentinos y uruguayos -se refiere a los piquetes y cortes del puente internacional en Gualeguaychú a principios de 2000 que terminó en La Haya-. Empezaron a decir cosas que no nos gustaron ni a la China, ni a mí, ni a Juan Carr, así que nos reunimos e hicimos lo que se llamó “el abrazo rioplantense” para recordar a los argentinos y a los uruguayos que una relación de más de 200 años de cordialidad no se podía deteriorar por una incomprensión por parte de administraciones. Una cosa es lo que pasa con los gobiernos y otra lo que pasa entre los pueblos.

-¿Pudiste despedirte de China Zorrilla?
-Estaba en Madrid cuando se fue de gira, como le gusta decir a algunos actores -yo no uso mucho el término porque me parece que es un eufemismo- y una compatriota tuya, periodista divina, de nombre Mariana, que sabía de nuestra relación, me recogió un pétalo de una rosa del ataúd de la China, me lo plastificó y me lo envió. Y es algo que llevo encima conmigo siempre.
-Gracias a El Eternauta sumaste a otro uruguayo a tu lista de amigos: César Troncoso.
-Gran amigo, gran compañero, muy pierna, nos reímos mucho. Comemos mucho dulce de leche juntos y seguimos discutiendo si el dulce de leche es uruguayo o argentino, pero nos llevamos muy bien (risas).
-¿Cuándo arrancan a filmar la segunda temporada de El Eternauta?
-Este año hacemos la segunda.
-Se estrenó hace poco Nueve Auras, el documental que explora el legado de Fabián Bielinsky, creador de Nueve Reinas y El Aura, dos films icónicos tuyos, ¿lo viste?
-Lo vi, me encantó, muy emotivo. Por supuesto que terminé llorando. Les pedí que no lo pusieran, lo pusieron, pero los perdoné porque estaba bien que fuera así.
-Recorriste los lugares donde habías filmado años atrás, ¿no?
-El que más hizo eso fue Gastón Pauls, que estuvo mucho más tiempo en conexión con ellos. Yo estuve un rato porque justo llegaba y me iba, pero les había prometido que iba a participar. Él y Leticia (Bredice) estuvieron más firmes con la idea del documental.
-¿Nueve reinas es de tus películas preferidas?
-No te podría decir que es de mis preferidas, pero tiene algo que es muy significativo para mí porque en España, por ejemplo, tuve la suerte que pocos actores tienen de que vayan dos películas con dos personajes diametralmente opuestos al mismo tiempo: El hijo de la novia y Nueve reinas. Llegaron ambas a España y fue como si yo las hubiera mandado, como una carta de presentación. ¿Viste que te piden un book, mostrame tu pergamino? Bueno, yo no lo elegí, lo eligieron las distribuidoras, pero para mí significó algo muy importante, entonces están en mi corazón, pero hay otras que también lo están.
-Por último, ¿qué proyectos tenés para 2026?
-El Eternauta y el nieto. No hay proyecto más fuerte que ese.
Otras noticias de Ricardo Darín
Todas las fotos. Los invitados y sus looks a una tarde de moda en José Ignacio que reunió a Juana Viale, Nico Repetto y Facundo Pieres
En fotos. De la tarde de relax de Ricardo Darín al desembarco de Diego Boneta en Punta del Este y el osado look de Luciana Salazar
Todas en el Este. Los días de sol y mar de Clarita Darín, Myla Cambiaso y Valentina Zenere
- 1
Rocío Marengo: cómo fue el parto de Isidro, las tres semanas en neo y los miedos que enfrenta por primera vez
2Mel Gibson: un divorcio de 420 millones de dólares, una denuncia por violencia doméstica y el amor que se evaporó
- 3
Punta del Este, en fotos: Pampita Ardohain y Juana Viale, protagonistas de un evento de moda en La Barra
4“Desconsolado”: la primera aparición pública de Tommy Lee Jones tras la trágica muerte de su hija







