Ayer por la mañana dio el sí ante la misma jueza de paz que lo unió 25 años atrás a Susana Giménez
1 minuto de lectura'
"Fotos de nuestro amor no van a faltar…", habían anticipado a ¡Hola! Argentina hace unas semanas atrás. Huberto Roviralta, famoso por haber sido el esposo de Susana Giménez durante diez años y de quien se separó en medio de un escándalo mediático en 1998 , encontró el amor en una mujer 18 años menor (él tiene 61, ella 43), Dolores Benedit. Ayer se casaron ante la misma jueza de paz que había unido a la diva de los teléfonos y el polista, Liliana Gurevich, en el mismo registro civil: el del barrio de Recoleta. Extraña coincidencia que no empañó para nada los festejos. Los novios se mostraron felices y luego celebraron en una casona ubicada a pocas cuadras del lugar donde se ofició la ceremonia.
La novia lució un vestido de encaje natural corto hasta arriba de la rodilla y el novio un traje muy casual, azul marino, que combinó con camisa celeste y corbata azul.
Dos semanas atrás habían anticipado su luna de miel con una escapada de cinco días a Mendoza, adonde recorrieron las bodegas más importantes en el marco del Master of Food abd Wine, organizado por Park Hyatt. "Yo estoy feliz con la mujer que amo. Dolores es íntegra, derecha, dulce, cariñosa. Ella es el amor de mi vida y no quiero perder más el tiempo. Quiero vivir con ella todo lo que pueda", dijo Huberto, en una entrevista exclusiva con ¡Hola!
La historia de amor

Se conocen de toda la vida porque las familias son amigas desde siempre. "Tenía 17 años cuando lo vi entrar en la oficina de papá. Estaba espléndido, era deportista, canchero, divino. Me acuerdo que lo primero que le dije a mi viejo (Jaime Benedit Nougués) fue: ‘Con este señor me voy a casar’", recordó Dolores. En 1994, Roviralta transitaba un impasse con Susana Giménez que luego desembocaría en el fin de su matrimonio. Fue entonces que la invitó a salir por primera vez. Pero la relación no prosperó. Aparentemente, la exposición mediática de Huberto era demasiada presión para ellos. Tomaron distancia.
Roviralta se divorció finalmente de Susana en 1998 y después de algunas relaciones fallidas, se fue a vivir a Carmelo, Uruguay. Dolores se dedicó a criar a su hija y siguió apostando a su profesión de psicóloga. Un día, dieciocho años después de aquel comienzo trunco, Huberto la sorprendió con un mail desde España que derivó en un romance epistolar. El noviazgo pronto cobró seriedad y muy poco tiempo después llegó la propuesta: "Fue el 30 de septiembre del año pasado, justo el día de mi cumpleaños. Delante de todos, y ante mi sorpresa, le pidió mi mano a mamá. «Quiero pasar el resto de mi vida con vos, me dijo», contó Dolores.
1Sofía Pachano habló de su maternidad, del día que estuvo a upa de Michael Jackson y reveló que su bebé “le salvó la vida” a su papá
- 2
Jeanne Crain: entre el desprecio de un gran director, su caótica vida privada y la tragedia familiar que atravesó
- 3
“Depende de mí si logro quedarme en el medio”: es el hijo de un recordado actor y, ahora, sigue los pasos de su padre
- 4
Mal momento para Rihanna: una mujer disparó diez veces contra su mansión en Beverly Hills





