
Petisos con altura
Ventajas, obstáculos y mitos sobre la vida con baja estatura
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NUEVA YORK ( The New York Times ).- Las personas de estatura normal o superior al promedio pudieran sentirse inclinadas a dar por hecho, como lo expresaba esa tonta canción de Randy Newman, que l a gente menuda no tiene razón de vivir. La gente bajita no tiene nadie a quién amar.
Como alguien que nunca rompió la marca de los 1,52 metros, puedo asegurar que la mayoría de las suposiciones sobre la gente de corta estatura son meramente eso, suposiciones. A continuación presento algunos hechos.
*Los chicos que naturalmente son de menor estatura no son menos competentes o inteligentes socialmente que los más altos.
*La corta estatura no fue obstáculo para personas como Yuri Gagarin, que con su 1,55 metros fue el primer hombre en el espacio; el actor Danny DeVito o el cantante pop Prince, los dos de 1,57 metros.
*La gente bajita puede dirigir países (aunque no necesariamente bien): Napoleón, César, Hitler, Mussolini, Stalin, Franco.
*La baja estatura no es impedimento para el éxito financiero: Ross Perot y Michael Bloomberg.
*Incluso el básquet profesional está al alcance: Spud Webb, con 1,68 metros, y Muggs y Bogues, con apenas 1,60.
Estos ejemplos pueden hallarse en un nuevo y encantador libro con carácter informativo, Short: Walking Tall When You´re Not Tall at All ´ ( Petisos: caminando con altura cuando no se es alto para nada ), de la editorial Roaring Brook Press, escrito especialmente para adolescentes (y yo esperaría que sus padres también lo lean) por un colega de The New York Times , John Schwartz, que está en las alturas con su 1,60 metros.
Schwartz es un hombre gracioso y talentoso, altamente exitoso en su carrera y su vida, casado con su novia de la Universidad, padre de tres hijos. Si bien se muestra honesto con respecto a los ocasionales desafíos que enfrentó cuando crecía en el alto estado de Texas, su libro también es alentador, presentando hechos bien investigados y experiencias de vida que contrarrestan mitos e información engañosa asociada con tener baja estatura, particularmente entre chicos y hombres.
Cuando era chica no recibí los mismos insultos que a menudo eran dirigidos a chicos bajitos por parte de los más altos e inseguros. Más bien me clasificaron como peque . Ya adulta, como jugaba tenis duro y rápido con hombres me apodaron Chiquita Poderosa.
En la escuela primaria me sentaba adelante en la clase y era la primera de la fila. La cercanía con el profesor terminó siendo de gran provecho para mi educación académica. En grandes grupos podía abrirme paso colándome hasta el frente del grupo. O podía ocultarme con facilidad entre la muchedumbre, si deseaba oír, pero no ser vista.
Cuando era estudiante y después como profesional que deseaba ser notada sabía que tenía que ser asertiva, lo cual reforzó mi personalidad y afinó mi agudeza mental. Y si bien eso irritaba a mis amigos altos, todos mis novios formales y el hombre con quien me casé fueron al menos 30 centímetros más altos que yo.
Cuando viajo en avión me puedo sentar cómodamente en clase turista y ahorrar dinero y millas para aventuras con una mayor recompensa. Siempre hay un alma amable que coloca mi maleta de mano en el compartimento superior.
Desventajas y trucos
Reconozco que existen desventajas, como sentarse justo detrás de una persona alta en algún evento o acto. Así que en el teatro y las salas de concierto opto por asientos en el palco más bajo, más bien hacia uno de los extremos, o solicito un aumento para el asiento.
En salas de cine llegué a cambiarme de asiento más de una vez o tuve que sentarme sobre mi abrigo, aunque algunas personas consideradas de más de 1,80 metros me ofrecen quitarse si obstruyen mi vista.
Cuando hablo con gente realmente alta en una reunión les pido sentarse para que así no tenga que torcer mi cuello y ellos no tengan que inclinarse para que los oiga.
El mostrador de mi cocina fue construido 15 centímetros más bajo de lo acostumbrado para facilitar la preparación de alimentos, y mantengo al alcance de mi mano artículos empleados con frecuencia. Los banquitos y alcanzadores a lo largo de la casa se emplean para los anaqueles más altos.
Cuando doy conferencias pido un pequeño podio o una base de 15 centímetros detrás de uno alto. Hasta di discursos parada sobre cartones de leche, bloques usados en aulas y banquillos de bar.
Sí tengo una persistente queja: para las mujeres altas es mucho más fácil encontrar ropa de moda y elegante. Prácticamente todo lo que compro tiene que ser cortado más tarde. Sin embargo, en los últimos años una amiga bajita y yo nos hemos deleitado con un descanso de la moda: pantalones capri, que en su mayoría nos quedan tan bien como los largos. Por décadas ahorré dinero usando los shorts y las remeras que mis hijos dejaban para actividades deportivas.
La idea de que los chicos bajitos tienen problemas sociales, en las palabras de Schwartz, es un mito mayormente, acogido en buena medida por fabricantes de la hormona del crecimiento humano.
"Cuando los laboratorios Eli Lilly le estaban diciendo al gobierno estadounidense que debería permitirles vender su hormona del crecimiento a chicos que sencillamente eran pequeños, presentaron estudios que supuestamente demostraban que los chicos menudos son propensos a las provocaciones y actos de intimidación, así como a la exclusión, y sufren de aislamiento social, amén de la percepción de que son menos competentes´´, escribió.
No obstante lo anterior, David E. Sandberg, psicólogo en la Universidad de Michigan, informa: "Los chicos bajitos de hecho enfrentan muy bien el hecho de ser menudos´´. En un estudio entre cientos de chicos en el área de Búfalo, Sandberg encontró que no había un verdadero problema con ser bajo de estatura y "que una alta estatura tiene pocos beneficios´´.
En un resumen de su investigación, Schwartz escribe: "La estatura no incidió sobre el número de amigos que los chicos tuvieron o sobre la altura de esos amigos. No tuvo nada que ver ni siquiera con su propia percepción de su reputación dentro de la escuela´´.
De cualquier forma, Schwartz aconseja prudentemente a los jóvenes que se aseguren de aprovechar al máximo su potencial de crecimiento consumiendo alimentos saludables que incluyan proteínas, así como frutas y vegetales, tomar leche en vez de gaseosas, y practicar con regularidad ejercicio con peso a fin de estimular las placas de crecimiento en sus largos huesos.
"No existen pruebas de que ser bajo sea un terrible problema para la gente o que pronostique una vida de segunda categoría para nosotros. No hay razón para que alguien sienta que soporta una pesada carga psicológica por ser bajito´´, concluye.






