Piel de Lava, el cuarteto de actrices que no te podés perder

Saludo final, fiesta en la Casacuberta
Saludo final, fiesta en la Casacuberta
Alejandro Cruz
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28 de febrero de 2019  • 16:04

En tiempos de recesión, la banda de actrices de Piel de Lava no para de expandirse. La fecha de nacimiento de este colectivo remite a algún momento de 2003. La primera obra que estrenaron se llamó Colores verdaderos. En aquel momento, ni Elisa Carricajo ni Valeria Correa ni Pilar Gamboa ni Laura Paredes deben haber imaginado el presente actual. Se habían conocido trabajando como parte de elencos de directores que ya habían superado la categoría de emergentes, de figuras prometedoras o como se los llame. Después de Colores verdaderos estrenaron Neblina (2005), Tren (2010) y Museo (2014).

En esa década ganada obtuvieron premios, recorrieron festivales y sumaron a Laura Fernández (como Zypce, Matías Sendón, Gabriela Fernández y Rodrigo González Garillo, todos artistas clave en el armado de sus producciones). Siempre se movieron por las complejas e inquietantes aguas del circuito independiente. Lo cual, por lo pronto, implicó para ellas manejar los tiempos creativos a sus anchas y otro "detalle" no menor: ganar poca plata.

Recién cuando en 2018 las llamaron del teatro Sarmiento, bajo la curación de Vivi Tellas, para dar un taller, reponer sus cuatro obras anteriores y estrenar un nuevo montaje, las condiciones de producción y de creación cambiaron para este colectivo único en su especie (a saber: son cuatro mujeres que escriben, actúan, (se) dirigen y (se) producen, derribando mitos machistas).

En el Sarmiento, que depende del Complejo Teatral de Buenos Aires, estrenaron Petróleoque tuvo un promedio de 248 espectadores por función en una sala de 250 butacas. O sea, las cuatro chicas que interpretan a cuatro rudos trabajadores petroleros en las últimas, la rompieron. Para dimensionar el fenómeno, vale recordar que cuando estrenaron en Espacio Callejón Museo, la obra anterior, empezaron haciendo dos funciones por semana. A veces, llenaban la platea, de cien butacas. Luego pasaron a los martes, cuando rara vez llenaban. Actualmente, en la sala Casacuberta del San Martín, vuelven a poner el cartel de no hay más localidades para una sala de 535 asientos. Llenar esa platea semicircular implica cinco funciones del circuito alternativo o más de un mes de funciones. Petróleo estará en cartel hasta el 31 de marzo. Las localidades se ponen a la venta con 15 días de anticipación.

Ayer, en solo ocho horas, se agotó la función que se realizará en dos semanas.

El escenario de la Casacuberta está a unos diez metros por debajo del hall del teatro. Suena lógico para la trama de El Formo, Montoya, El Palla y El Carli, esos cuatro tipos rústicos pendientes de lo que pasa ahí abajo con ese pozo de petróleo ubicado en una zona patagónica en la que no hay bosques de arrayanes, no hay bambis, no hay foto de Disney. Alrededor de ellos hay viento, frío y una casucha infame para estos cuatro fulanos.

Piel de Lava, la maquinaria escénica de Valeria Correa, Laura Paredes, Elisa Carricajo y Pilar Gamboa en Petróleo
Piel de Lava, la maquinaria escénica de Valeria Correa, Laura Paredes, Elisa Carricajo y Pilar Gamboa en Petróleo Crédito: Carlos Furman

En ese contexto ficcional, Carricajo, Correa, Gamboa y Paredes rokanrolean teatro en estado puro. Ese marco de euforia incluye una escena con pogo ricotero, con El Formo luciendo un vestido de lentejuelas que despierta ovaciones. Sea en el Sarmiento o en el San Martín, las cuatro actrices –que se bajaron de los tacos para meterse con los estereotipos de la masculinidad– suman fanáticos que, tal vez hasta hace muy poquito, no sabía nada de ellas, o aunque en el "barrio" indie sean actrices fetiches del cine y el teatro.

Tan radicalmente son figuras del cine como del teatro que en la sala Lugones del mismo complejo protagonizan La flor, la desbocada y premiada película de Mariano Llinás. Si Petróleo se presenta en un subsuelo del San Martín, La flor se proyecta en el último piso de la sala, como buscando el cielo. Desde la primera reunión hasta el estreno oficial en el Bafici 2018, pasaron exactamente 3500 días. Hubo casamientos, nuevos proyectos e hijos entre Pieles y Pamperos (la productora se llama Pampero Cine). El año pasado, las cuatro ganaron el Bafici como mejor actriz por La flor (la monumental película de catorce horas filmada por Llinás que se presenta en tres partes, obtuvo el premio mayor). Este año, hasta fin de marzo, cumplirán el rito arrasador de hacer una obra que no detiene su ritmo. El pozo de petróleo que deben cuidar esos cuatro rústicos personajes está en las últimas. Piel de Lava, como grupo, todo lo contrario.

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