
Los chicos de la radio
En Panda, no sólo la audiencia es menuda: también lo son los que conducen los programas
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Nicolás Apelt estacionó su bicicleta en la puerta de la radio. Sólo iba a buscar un CD que se había ganado en el último concurso de preguntas y respuestas. Pero se quedó. Primero mandó un saludo al aire, después presentó un tema musical y unos días después ya conducía su primer programa, "Qué mañana rara". Eso fue hace siete años. "Me acuerdo de que era muy malo conduciendo", dice ahora Nico, el experto movilero de 13 años que, literalmente, creció en Radio Panda.
De entonces a hoy cambiaron muchas cosas. Sobre todo para la radio, que de proyecto se convirtió en realidad. Hoy, FM Panda, la 107.9, ya es una señora radio, aunque la mayor parte de su audiencia y de sus conductores no supere los 13 años. En el camino, la FM abandonó sus antiguos estudios de Martínez para mudarse a una casa en Palermo Chico. Y en el mismo trayecto no sólo consiguió la licencia del Comfer por 25 años, sino que también mejoró su antena para llegar más claramente a todos los chicos. De hecho, según Ibope, la emisora ya tiene una audiencia de 170.000 personas, entre las que hay también unos 45.000 padres.
Como idea, Panda nació a fines de 1994, cuando los dueños de Laser se dividieron en dos. Unos crearon Aspen y otros -Javier Campos y Sebastián Berhongaray- se animaron a diseñar la primera radio para niños. La primera de la Argentina. Y del mundo.
Como el dulce de leche
Con esa falta de antecedentes, Panda podría llegar a sumarse a la lista de inventos argentinos, como la birome, el dulce de leche y el colectivo. Es más: la leyenda dice que Panda fue la musa inspiradora de Roy Disney para crear su propia radio infantil en los Estados Unidos.Berhongaray lo recuerda sin ningún rastro de resentimiento. Eso fue en 1995, cuando se realizó el festival de Disney en la Capital Federal. "Fuimos con tres chiquitos a hacer notas. Y fue tal la novedad que la misma gente de Disney nos cedió un stand. Pusimos el estudio para transmitir ahí, y fue un éxito. Un día vino Roy Disney, el sobrino de Walt Disney. Y Analía, una de las conductoras de Panda, le hizo una nota. Roy le dijo que a Disney no se le había ocurrido hacer una radio para niños. Ocho meses después recibimos un fax en el que nos avisaban que estaban haciendo un proyecto de una radio para niños. Hoy, es Radio Disney (la de allá, que no tiene nada que ver con la de acá)", dice Berhongaray.
La revolución de Internet
Ser el primero en algo es bueno para el bronce. Pero malo para la experiencia. Al menos, Campos, Berhongaray y Verónica Lutowicz, la productora general de Panda, tuvieron que ir inventándose el camino a medida que lo transitaban.
De acuerdo con la evolución de Panda, en los primeros tiempos, fue la música netamente infantil. O sea: "Manuelita la tortuga", los temas de Pipo Pescador, y los clásicos de "Ruidos y ruiditos". Todo un repertorio destinado casi exclusivamente a una audiencia más que menuda.
Pero la semilla ya había dado sus frutos. Ya en ese entonces, cuando ocupaban la casa de Martínez, los chicos del barrio empezaron a acercarse para hacer sus primeras experiencias frente al micrófono. Allí llegó Nicolás, con 7 años. También Sofía e Inés, dos locutoras que ahora tienen 18 y 20 años, respectivamente, pero que empezaron cuando una tenía 11 y la otra 13 años.
En palabras de Nico, el cambio con respecto a aquellos tiempos fue total. "Nada que ver con lo que es ahora Panda. Antes, era... una radio cavernícola", define el chico que, como todo chico, no miente.
Pese a todo, Panda ya era una radio con sus mensajes ecológicos y contrarios a la violencia y, sobre todo, muchos juegos, tres premisas que aún hoy, ya mayor, la radio sigue respetando a rajatabla. Y eso aunque se hable del terrible atentado a las Torres Gemelas. Un tema que, desde la óptica infantil, desplazó todos los festejos del Día del Maestro.
Lo cierto es que el gran salto para todos fue Internet. "Primero, los chicos empezaron a pedir temas de Shakira, de Chayanne, después nos pedían de Los Caballeros de la Quema y hasta de los Rolling Stones -cuenta Berhongaray-. Internet cambió todo y tuvimos que adaptarnos. Hoy los chicos están mucho más informados que antes. Y hasta son un factor de decisión muy importante en la casa. Por eso, por ejemplo, tenemos publicidades de autos o de lugares de turismo. Los chicos participan en esas tomas de decisiones. Por eso es posible hacer ahora esta radio, y no lo era hace veinte años."
Con ese dato como base, Panda dio un giro. Y, como diría Nico, abandonó la caverna. Para adaptarse al nuevo oyente (una suma de niños y de preadolescentes) se dividió la grilla en franjas horarias.
Así, entre las 7 y las 9, la música y los programas están destinados a los estudiantes. "Sabemos que nos sintonizan en los transportes escolares, entonces ponemos música para chicos de la primaria", dice Lutowicz.
A partir de las 9, en cambio, la radio toma un ritmo más adaptado a los chiquititos que se quedan con la mamá, en la casa. Y desde el mediodía, la música crece junto al público hasta convertirse en una propuesta netamente pop, apropiada para chicos de 10 a 12 años.
Una prueba de la interacción entre los niños, la computadora y, sobre todo, la TV es Karen Bertinatto, otra de las conductoras-estrella de esta radio. La chica, que ahora es la voz de los micros Eco Panda (destinados a temas ecológicos), condujo un ciclo de espectáculos llamado "El confesionario". Un título heredado del programa de Telefé "Gran hermano".
Detrás de toda la música que se escucha ahora está Axel Stiegwardt, el director artístico de la emisora, que tuvo que hacer el meticuloso trabajo de crecimiento y adaptación al nuevo siglo. "No es fácil encontrar la música. Primero porque aquí no existe un mercado de música infantil, excepto los viejos clásicos. El resto es música para adolescentes. Y atendiendo al mensaje de Panda, a veces nos preguntábamos si estaba bien o mal pasar los temas de Britney Spears. Pero es lo que piden los chicos. Y el riesgo es que si no pasás lo que te piden, perdés a los oyentes. De todos modos, creo que hemos logrado el equilibrio, con éxito. Los segmentos hacen que todos puedan escuchar lo que quieren sin perder la esencia de la radio."
Un mundo pequeño
Está claro: los grandes llevan la batuta. Andy Lukas es la musicalizadora, Lutowicz atiende los teléfonos de producción, y Stiegwardt fabrica tandas acordes con el gusto de sus oyentes. Pero la verdad es que todos ellos desentonan en un mundo hecho a la medida de los más chicos.
El primer signo: la música. Ni bien se cruza la puerta de la radio, suena "Canción para tomar el té", el clásico de María Elena Walsh.
Segundo signo: el estudio. Para que quede claro: el estudio no es gris ni tiene butacas grandes. El estudio de Panda tiene una mesa anaranjada (como se ve en la foto, aquí a la izquierda), con sillas de colores. Y además, la mesa no está llena de diarios desplegados. Sobre aquélla sólo hay una mano que aplaude, silbatos y algunos muñequitos de plástico.
Por último: los conductores. Ninguno supera el metro veinte.
En realidad, hay dos colados: Verónica Varano, que cuenta cuentos para los más chicos, a las 9.30 y a las 21.30, y Jorge Crivelli, o "Carna", que conduce "Peor es estudiar", todos los días, a las 17. El hombre de "El Show de VideoMatch" llega todos los días a las 16.30 y, rodeado de los más chiquititos, Nico, Karen y Sebastián Montes (el menor de la troupe , de 9 años) les da vida a sus personajes: el presidente Fernando de la Rúa y Juan Alberto Mateyko, entre otros. "Una vez, mientras imitaba al Presidente, uno de los chicos que llamó por teléfono para decirme: "Fernando, no bajes los brazos". Y la verdad es que me emocionó", dice.
A las 17, "Carna" ingresa en el estudio. Pero todo lo que tiene de adulto queda de este lado de la puerta. Allá, en el estudio de colores, sólo hay lugar para fabricar juegos, sueños infantiles, y música que invite a tomar el té.
"Mi mejor entrevista"
- A una edad en la que la mayoría acumula moretones y travesuras, Nicolás Apelt ya tiene dos programas en su haber. Y no sólo eso. El chico que sueña con ser arqueólogo también tiene registrado en su currículum "el mejor reportaje" de su vida: a Diego Maradona. "Estaba presentando los CD con el reportaje que le hicieron para el libro. Yo estaba supernervioso, agarrado de una baranda. Justo me dieron el micrófono y fui bendecido. Era Navidad y le pregunté qué le gustaría que le regalara Papá Noel. El pidió que el tiempo se detuviera a sus 25 años para poder jugar a la pelota. Fue mi mejor reportaje."
De exportación
- Además de la frecuencia 107.9, Panda se puede escuchar por el canal 245 de la señal satelital de Sky. De ese modo, la radio llega también a Colombia y Chile, donde ya hay minimovileros que integran la audiencia de los tres países. Y entre los proyectos de los dueños de Panda figura la posibilidad de abrir una radio en las capitales de aquellos dos países. En la Argentina, sueñan con volver a tener repetidoras en Mendoza, Córdoba, Santa Fe y algunas provincias del Sur.






