El ejército de mujeres de Shonda Rhimes

Ellen Pmpeo en Grey''s Anatomy
Ellen Pmpeo en Grey''s Anatomy
La productora de Grey's Anatomy, Scandal y otras exitosas series se especializa en contar historias de mujeres profesionales, capaces y dueñas de sus destinos
Natalia Trzenko
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11 de septiembre de 2016  • 18:48

Es una marca registrada. Una huella de autor que le llevó años construir y venderle a Hollywood. La guionista y productora Shonda Rhimes, responsable de series como Grey's Anatomy, Scandal, How to Get Away With Murder y la recientemente estrenada La trampa (que se ve los lunes, a las 22, por Sony) sabe cómo contar historias de mujeres que, aunque se caigan mil veces, se levantarán mil veces más, que sufren por amor o desengaños pero nunca dejan de ser ellas mismas. Brillantes, dueñas de sí, guardianas de su universo.

Grey's Anatomy. El drama médico –que está por comenzar su décimotercera temporada– siempre estuvo centrado en las aventuras y desventuras de su personaje central: la talentosa cirujana Meredith Grey. Y con los años, las tragedias, los cambios de elenco y la llegada de nuevas médicas, a diferencia de otras series, el drama nunca perdió su foco inicial. Es cierto que por un tiempo pareció que todo giraba alrededor de la pareja Meredith (Ellen Pompeo) y Derek (Patrick Dempsey) pero una vez que él pasó a mejor vida, la vida de la protagonista siguió adelante. Muchas veces con la ayuda de otras grandes mujeres que habitan o habitaron en el universo del hospital Seattle Grace, como la brillante Christina (Sandra Oh), la sensible Miranda (Chandra Wilson) y la rebelde Callie (Sara Ramirez).

Las mujeres de Scandal
Las mujeres de Scandal

Scandal. Si hubiese que comparar a Olivia Pope con algún otro personaje de ficción, el único más o menos apropiado sería el Terminator de Arnold Schwarzenegger. Poderosa, temida y aparentemente indestructible, a la relacionista pública que interpreta Kerry Washington no la detiene nada. Ni siquiera su malograda historia de amor con el presidente de los Estados Unidos. Y si ése no fuese argumento suficiente para no perderse un capítulo de la serie ambientada en Washington, el resto de sus mujeres –que forman parte esencial de la trama– completan el atractivo paquete. Por allí anda la engañada primera dama Mellie (Bellamy Young) que en manos de otros guionistas podría haber sido un personaje patético y sin embargo resulta uno de los más fascinantes de las ficciones actuales, y lo mismo se puede decir de Abby (Darby Stanchfield), tanto más que la amiga/rival de la protagonista.

Viola Davis encabeza How to Get Away with Murder
Viola Davis encabeza How to Get Away with Murder

How to Get Away with Murder .Tras los exitosos experimentos con elencos multiculturales de Rhimes en Grey's Anatomy y Scandal, Viola Davis aceptó encabezar este drama judicial y policial que llevó la fórmula de la productora a un lugar inédito para la TV. Repletas de antihéroes carismáticos y complejos, las series no suelen poner a mujeres en roles tan ambiguos como el de Annalise Keating: profesora brillante, abogada inescrupulosa y ser humano repleto de contradicciones y maquiavélicos modos. Tan perfecta es la construcción del personaje que hace Davis que la serie sufre porque nada es más interesante que verla a ella en pantalla.

La trampa. Tal vez cansada de que se la acusara de desarrollar tramas más telenovelescas que serias o con mayor interés en el aspecto romántico de sus protagonistas, la más reciente creación de Rhimes plantea lo contrario. Engañada y estafada por su prometido, Alice Vaughan (Mireille Enos, de The Killing) sigue adelante con su vida, con su exitosa actividad profesional y con su deseo de venganza. No hay, en principio, ilusiones románticas en La trampa pero sí un personaje inteligente, atractivo y furioso. Que sea una mujer hay que agradecérselo a Rhimes y su ejército femenino en plena expansión.

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