
Silvetti: "Si no pensás en el público, te suicidás"
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Bebu Silvetti se fue hace 35 años del país y se ha convertido en un exitosísimo arreglador de canciones populares para cantantes como Julio Iglesias, Plácido Domingo, Luis Miguel, Roberto Carlos, Raphael, Paul Anka, Paloma San Basilio y El Puma Rodríguez, entre otros.
-¿Su oficio de arreglador escondió al compositor?
-Soy compositor, pero no tengo tiempo para mis cosas. Me la paso arreglando y produciendo a mil. Pero me voy a detener un poquito. Llevo ciento cuarenta y dos discos entre producidos, dirigidos y tocados y nadie podrá decir: "Aquí se parece", "aquí se repitió".
-Pero hay fórmulas. ¿Descarta el peligro de repetirse?
-Yo me mimetizo con cada cantante. Mi trabajo es demoledor por la responsabilidad, fijate que a veces estoy haciendo cuatro discos al mismo tiempo, como ocurrió con Manzanero, Roberto Carlos, Luis Miguel y Plácido Domingo.
-Pero los arreglos "románticos" traen cierto tufillo demagógico...
-Es que hay que escribir para agradar. Ser músico es un don de Dios que debés regalar y no quedarte egoístamente con él. Hay artistas, tipo Stravinsky, a los que no les interesó vender. Yo me sentiría frustrado si no llegara a todo el mundo. Si estás en la música comercial y no pensás en el público, te suicidás. Yo tengo que hacer un disco popular. No es jazz, que no piensa en el público; ni Morelenbaum, que está en otra cosa. (Yo toco jazz para mis amigos; no soy idiota de dárselo a la gente.) La música tiene que tocarte el corazón. Esa la tengo clara.
Pequeña guía de figuras que se afianzan
Luis Miguel. 28 años. Nacido en Puerto Rico. Apto para todo público. A favor: buena voz y producción envidiable. Instaló el bolero en los 90 y hasta llegó a grabar con Frank Sinatra. En contra: es el ejemplo de un producto acabado de una compañía discográfica y máximo exponente de la cultura romántica light de fin de siglo. Récord: "Romance" vendió más de un millón de discos.
Ricky Martin. 26 años. Puertorriqueño. Toda la familia. Clase social media baja. A favor: llegó a Broadway, la meca de los músicales. Despliegue en escena. Se despega del común con temas rítmicos. En contra: un sonido lavado made in Miami y letras indefendibles. Récord: "A medio vivir" vendió 360 mil discos en la Argentina.
Enrique Iglesias. 22 años. Español. Chicas de 10 a 20. Pero apunta a todo el público. Virtudes: buen manejo del escenario y un apellido con peso propio. Defectos: desafina demasiado en vivo y las canciones son demasiado pegajosas. Récord: "Vivir" vendió 360.000 copias en el país.
Ricardo Arjona. 34 años. Guatemalteco. Mujeres maduras y adolescentes crecidas. Clase media y baja. A favor: en sus letras toca temas sociales. En contra: dejó de ser un trovador con toques románticos para ser un romántico con casi nada de trovador. Metáforas son poco felices. Récord: "Historias", el segundo de sus cuatro discos, vendió 420 mil copias.
Eros Ramazzotti. 32 años. Nacido en Italia. De 20 a 40. Público de clase media. Su último trabajo, "Las cosas de la vida", vendió 100 mil discos. A favor: un estilo informal y un sonido internacional cercano al pop. Grabó con Tina Turner. En contra: un tono nasal exagerado. Récord: "Cosas de la vida" vendió 100.000 copias en el país.
Cristian Castro. 24 años. Mexicano. Para adolescentes y viejas seguidoras de su madre, Verónica. A favor: puede ser tomado como un producto bizarro dentro de los románticos. En contra: se sumó a la legión de nuevos boleristas, sin un sello propio. Uno de los menos sólidos. Récord: "Lo mejor de mí", vendió 135 mil copias.
Alejandro Sanz. 29 años. Español. Chicas entre 20 y 30. A favor: no juega con la histeria de su público y se luce cuando saca sus temas con sabor flamenco. Es el más rescatable de todo este grupo de cantantes. En contra: sus canciones más pop son irregulares. Récord: con "Más", su reciente trabajo, vendió 200 mil placas.
Alejandro Fernández. 27 años.Mexicano. Público de todas las edades. A favor: con su interpretación a lo Javier Solís logra más sentimiento que sus colegas. Y tiene tela para llegar al número uno. Defectos: sonido y arreglos demasiado prolijos. Récord: con "Me estoy enamorando" vendió 80 mil placas.





