
Soltero y con apuro, en una comedia clonada
"El soltero más codiciado" ("The Bachelon"/1999), producción norteamericana en colores presentada por Distribution Company SA. Hablada en inglés. Guión: Steve Cohen. Fotografía: Simon Archer. Música: J. J. George. Intérpretes: Chris O´Donnell, Renee Zellweger, Mariah Carey, Brooke Shields, Peter Ustinov y otros. Dirección: Gay Sinyor. Duración: 100 minutos. Calificación: apta para todo público. Nuestra opinión: regular.
1 minuto de lectura'
En materia de comedias románticas, la cinematografía norteamericana reitera casi hasta el cansancio esas fórmulas en las que el protagonista -siempre deber ser apuesto y simpático-, y la muchacha de turno -que en principio desprecia al chico de quien finalmente se enamorará- recorren un camino que procura divertir al espectador entre aventuras, desventuras, enredos estrambóticos y un "happy end" que se intuye desde la primera escena.
"El soltero más codiciado" no escapa a ninguna de estas premisas multiplicadas infinitamente. Esta vez, el protagonista del relato es Jimmy, un joven empresario que escapa a las ataduras del matrimonio y se propone con tiempo hallar a la mujer ideal.
La herencia inesperada
Sin embargo, e inesperadamente, a Jimmy se le cruza en el camino la hermosa Anne, pero el joven no se atreve a dar el paso hacia el altar. En esos momentos muere el abuelo de tan empecinado soltero y le deja una herencia de cien millones de dólares con la única condición de que contraiga matrimonio antes de su trigésimo cumpleaños, del cual está a sólo veinticuatro horas.
El director Gary Sinyor se esfuerza por inyectar dinamismo y algo de humor en la historia que, a medida que transcurre, el protagonista será rechazado y aceptado por muchas mujeres atraídas por la fortuna de su herencia, por su apostura y por su simpatía, pero él sueña con aquella Anne que está cada vez más lejos de su corazón.
Sin novedades
Nada es nuevo en "El soltero más codiciado". Con cierto margen de indulgencia podría decirse que hay en el film un aire de simpatía y hasta un homenaje al cine mudo en una secuencia que ya, hace varios lustros, Buster Keaton utilizó con más gracia que en esta ocasión.
Chris O´Donnell aporta algo de encanto a un papel que no daba para más; Renee Zellweger deja transitar a su alicaída novia por una senda ciertamente desganada, y Peter Ustinov hace una breve aparición como para recordar a los nostalgiosos del cine que todavía se halla en actividad.
El resto del elenco, con una Mariah Carey inadvertida, poco pudo sostener esta romántica trama a la que una digna fotografía y una banda musical de ágil ritmo procuran elevar de su absoluta medianía.





