Coronavirus: cierres, aperturas y experimentos alrededor del cine, la música y el teatro

La postergación del estreno mundial de Sin tiempo para morir para el año próximo hizo que la segunda cadena de cines de Estados Unidos decidiera volver a cerrar sus puertas
La postergación del estreno mundial de Sin tiempo para morir para el año próximo hizo que la segunda cadena de cines de Estados Unidos decidiera volver a cerrar sus puertas
Alejandro Cruz
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4 de octubre de 2020  • 18:35

La actividad de las salas de cine, de teatros y música está en constante estado de reformulación producto del coronavirus. En nuestro país, cerrada la actividad en vivo desde el 20 de marzo, en estos últimos dos meses las experiencias tanto escénicas como musicales vienen apelando al streaming en vivo (o falso vivo). En lo que hace a lo presencial, el autocine sigue ganando terreno en el mundo y en nuestro país. Lo mismo sucede con sus derivados: el autoteatro, el autoconcierto y hasta el autocirco. En la región del AMBA conviven estas experiencias en La Rural de Palermo, en la costa de San Isidro y en Costa Salguero (Mandarin Park).

Claro que la llamada nueva normalidad tiene permanentes marchas y contramarchas, En Estados Unidos, Regal, la segunda cadena de cines más grande, volverá a cerrar sus salas por la incertidumbre que existe en Hollywood y en toda la industria. La noticia llega tras conocerse que la nueva cinta de James Bond, Sin tiempo para morir, no se estrenará hasta 2021. Regal cuenta con 549 cines y más de 7.200 pantallas en Estados Unidos en donde, según la región, los protocolos sanitarios difieren.

Por lo pronto, tanto en Los Ángeles como en Nueva York, los cines siguen cerrados desde marzo. Según se estima, Regal volvería a abrir sus salas recién el año próximo. Queda ver el camino que tomen AMC y Cinemark, las otras dos grandes cadenas. Lo que está claro es que a falta de los grandes títulos taquilleros, la industria en su conjunto reciente a toda la actividad cinematográfica. En ese punto la nueva postergación del estreno de la película número 25 de la larga historia de 007 es otro duro golpe para el sector y de ahí el cierre de la cadena de salas. La última fecha para el lanzamiento de la película era noviembre, pero esta semana los productores anunciaron que el film que marcará la despedida del papel de Daniel Craig, el actor que personifica a 007 desde 2006, tendrá un estreno global y simultáneo en el fin de semana del 2 de abril de 2021.

El Sindicato de Directores de Hollywood (DGA) pidió a las autoridades norteamericanas que actúen cuanto antes para salvar a los cines. "Sin una solución designada para sus circunstancias, los cines quizá no sobrevivan al impacto de la pandemia", aseguraron en una carta cineastas como Martin Scorsese, Clint Eastwood, Sofia Coppola, James Cameron, Greta Gerwig, Wes Anderson, Patty Jenkins, Pedro Almodóvar o Alfonso Cuarón.

Sala Apolo de Barcelona, un histórico espacio de la ciudad en donde se realizará un experiencia piloto con el objetivo puesto en la reactivación del sector
Sala Apolo de Barcelona, un histórico espacio de la ciudad en donde se realizará un experiencia piloto con el objetivo puesto en la reactivación del sector Fuente: Archivo

Del otro lado del Atlántico, las marchas y contramarchas en la actividad de salas tanto en Madrid como en Barcelona también son una constante. Más en la capital de España en donde la nueva ola de contagios no se detiene. Desde ayer rige una nueva ronda de restricciones por el coronavirus. No sucede lo mismo en Barcelona. Pero como casi en todos los sitios, se está probando medidas con la mirada puesta en la vuelta a la llamada nueva normalidad. En ese camino, una histórica sala hará en un día a definir de este mes una prueba piloto que puede llegar a tener sus implicancias para el sector del espectáculo. Se hará en el Apolo, la sala de baile más antigua de la ciudad que abrió sus puertas en 1943 y que durante todo este largo tiempo se convirtió en un lugar clave para la música y para las actividades performáticas -detrás de este experimento está el hospital de Can Ruti-. El día en que tenga lugar esta experiencia acudirán al histórico salón más de mil personas. Esa misma jornada cada espectador deberá someterse a un test antígeno que detecta el coronavirus al instante. Los días posteriores se hará un seguimiento a todos los que asistieron al lugar para evaluar posibles cadenas de contagios.

Los tests permitirán analizar cuál es la interacción "en un espacio cerrado con la gente viendo un concierto, cantando y bailando, para luego ver si ha habido algún tipo de transmisión o no", ha detallado Lluís Torrents, presidente de la Associació de Sales de Concerts de Catalunya. De todas maneras, el concierto no será como en la ahora vieja normalidad, sino que todos los asistentes deberán llevar mascarillas y usar alcohol en gel aunque no será necesario mantener distanciamiento preventivo. Para Torrents, estos tests pueden ser "la clave para el sector", tal y como ha afirmado en un programa de radio, pues insiste en que ahora el sector del ocio nocturno está encallado.

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