Los fantástickos: la magia teatral entre la inocencia y la madurez

Susana Freire
(0)
17 de mayo de 2019  

Los fantástickos / Libro: Tom Jones / Elenco: Juan Rodó, Eluney Zalazar, Emmanuel Degracia, Jorge Priano, Mariano Mousseaud, Luis Lev, Sebastián Codega, Manuel Di Francesco y Gustavo Monje / Música: Harvey Schmidt / Dirección musical: Hernán Matorra. Dirección: Diego Ramos / Sala: Cultural San Martín / Duración: 100 minutos / Nuestra opinión: Buena

El musical, realizado por Tom Jones, está basado en Les romanesques, de Edmond Rostand, parodia de Romeo y Julieta, de Shakespeare. Si bien en la historia original de los amantes de Verona, la disputa de las dos familias impide el amor entre los jóvenes, en esta comedia, Rostand presenta a dos padres que simulan estar enemistados porque quieren que sus hijos se unan en matrimonio y la forma de lograrlo es prohibirles una relación, porque los jóvenes siempre hacen lo contrario de lo que desean sus padres. Construyen un muro para separarlos, pero este resulta ser el puente que los une y hace que se enamoren.

Cuando los jóvenes descubren el ardid, se rebelan y deciden emprender un nuevo camino que suponen los llevará hacia un nuevo destino. Para recuperarlos, los padres piden ayuda a El Gallo, un bandido. El fin es lograr el reencuentro amoroso de los jóvenes después de haber superado las amarguras que implican el paso de la inocencia a la madurez.

Es una propuesta que resalta la magia teatral por tres hechos fundamentales: el diseño escénico de Vanesa Abramovich, atractivo, que recrea un retablo; la participación del Mudo, un servidor de escena impecable, que, sin estorbar la representación, va transformando con precisión cada uno de los elementos que grafican la acción, y la aparición de Henry, un viejo actor, histriónico y elocuente, y Mortimer, un indio, segundón del viejo en sus peripecias. Todos estos componentes al servicio de la fantasía.

En cuanto a la actuación, son atractivas las voces frescas de los protagonistas: Eluney Zalazar y Emmanuel Degracia, que asumen con naturalidad y convicción a sus personajes. Juan Rodó, por su parte, en el papel de Gallo, está correcto, aunque apuesta a una actitud de galán y pierde el toque de picardía. El resto del elenco: Gustavo Monje, Mariano Musso, Luis Levy y Sebastián Codega realizan un trabajo muy elaborado con matices que enriquecen su labor. Finalmente, Manuel Di Francesco, el Mudo, impecable, quien no necesita palabras para realizar un buen trabajo.

Diego Ramos, en lo estético que incluye el vestuario, consigue una hechura muy lograda, pero, en cuanto al ritmo, en la primera parte, es moroso, probablemente porque se anticipa en la narración lo que después se muestra en la acción. Ritmo que se recupera en el desarrollo.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.