5 series inglesas con pésimas adaptaciones
La tentación de trasladar a una pantalla local un éxito extranjero es alta, pero también conlleva un gran riesgo: estar a la altura de la propuesta original; acá hacemos un repaso por varios intentos fallidos
1 minuto de lectura'

Pocos lo saben, pero la exitosa House of Cards de Netflix es una adaptación de una serie inglesa de la década del 90. Y aunque la versión original de The Office llevó a Ricky Gervais a la fama, lo cierto es que para muchos sólo existe la oficina en la que Steve Carell es jefe. La tentación de tomar un éxito y recrearlo al propio gusto es grande y llegó incluso a nuestro país, en donde Casados con hijos nos parece más argentino que el dulce de leche. Sin embargo, no todas son historias exitosas.
La televisión inglesa ha creado algunos de los programas más interesantes de la última década, como Sherlock o Downtown Abbey, y no es nada extraño que a raíz de eso en los Estados Unidos hayan tratado de inspirarse y comprar esas ideas. Pero, al parecer, hay algunas cosas que no pueden replicarse, como estas cinco adaptaciones muy lamentables:
IT Crowd
El primer ciclo que reivindicó a los nerds, y nos regaló el precioso consejo de apagar y prender la computadora como único método para solucionar los problemas, se volvió un programa de culto casi de inmediato y la cadena NBC quiso hacerlo propio. El elenco era genial, con el actor Richard Ayoade repitiendo su papel, el irrompible Joel McHale y Jessica St. Clair. Pero la química no funcionó y nunca pasó del piloto. (¡Gracias por eso señor@s productor@s!)
Skins
La vida de los adolescentes ingleses es, al parecer, más alocada que la de sus pares estadounidenses. O al menos, su público es menos pacato. MTV contrató a los mismos creadores de Skins para hacer una adaptación para su pantalla y las escenas de sexo y drogas fueron escandalosas. Incluso trajo problemas legales porque algunos actores eran menores de edad y no había dobles. El ciclo duró diez episodios.
Absolutely Fabulous
Ciclo de culto en varios países, y con muchos fanáticos en la Argentina, Absolutely Fabulous siempre jugó al límite y burlándose del jetset, las modelos, el mundo de las celebrities y las representantes de prensa. A pesar de ese carácter corrosivo, dos veces la televisión estadounidense intentó adaptar la historia. El primer dúo elegido para hacer de Edina y Patsy no podía ser mejor: la inolvidable Carrie Fisher y Roseanne Barr. Pero el piloto no les gustó a las autoridades y nunca vio la luz. En 2009 hubo otro intento, con Kathryn Hahn y Kristen Johnston, también falló.
Spaced
Antes de integrar al grupo de Misión Imposible y de hacerse cargo de varios detalles clave de la última encarnación cinematográfica de Star Trek, Simon Pegg creó a finales de la década del 90 Spaced, una sitcom sobre una inusual pareja forzada a convivir. En la silla del director estaba Edgar Wright y los guiones eran perfectos. En 2008, el realizador de Los Ángeles de Charly, McG, compró los derechos y hizo su propia versión, que enfureció al mismo Pegg como a los fanáticos y nunca vio la luz.
Coupling
Cuando en 2004 terminó Friends, quizá la sitcom más popular de la historia, las autoridades de la cadena NBC se preocuparon por llenar ese vacío. Así que recurrieron a la sitcom inglesa Coupling, que también mostraba la vida de un grupo de amigos con parejas cruzadas. El problema era que su formato era más innovador, con trucos de cámara y de guión, y con muchas más referencias sexuales. Duro cuatro episodios y hoy nadie la recuerda.
1John Malkovich vuelve a la Argentina: cuál es el motivo de su visita
- 2
Donald: de sus últimos problemas de salud a sus ganas de seguir cantando y el flechazo que sintió por su mujer
- 3
Adiós al maestro de música: a los 85 años, murió José van Dam
4El thriller alemán de seis episodios que está en Netflix y se convirtió en un fenómeno global




