
A sangre fría
Desde pasado mañana, con elencos rotativos, Canal 13 pondrá en el aire doce unitarios que recrean crímenes reales
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“Las catorce asesinas de este libro tienen algo en común: esperaban para sí mismas un destino mejor. Como casi todas las mujeres del mundo, creían que sus virtudes les despejarían el camino de las miserias cotidianas. Y, como casi todas las mujeres del mundo, vieron que sus vidas estaban tomando un matiz que poco tenía que ver con lo que habían imaginado.” Así comienza “Mujeres asesinas”, el libro que inspiró y en el que está basado “Mujeres asesinas”, el unitario de Pol-ka que desde pasado mañana, a las 23, tomará el lugar de “Botines” en la pantalla de Canal 13.
De las catorce historias de asesinas reales que la periodista Marisa Grinstein relató en su libro publicado en 2000, doce llegarán a la TV. Diez de ellas fueron adaptadas por la propia autora en sociedad con la guionista Liliana Escliar y las dos restantes por los hermanos Walter y Marcelo Slavich.
No se trata de historias fáciles de reconstruir ni de contar, pero todas, sin excepción, tienen el atractivo del morbo y el misterio. ¿Qué pasó por la mente de esas mujeres que un día horrible, después de muchos días horribles, se convirtieron en asesinas?
Cada uno de los doce casos/historias de vida seleccionados para aparecer en la pantalla chica tienen víctimas y victimarios aunque en más de una ocasión los roles se confundan. A pesar de que son muy distintos entre sí, todos los episodios tendrán a una mujer empuñando el arma, afilando el cuchillo, mezclando el veneno o iniciando el fuego. Y todos los crímenes serán truculentos, retorcidos, como algunos piensan sólo pueden ser las mentes femeninas.
“En Pol-ka les interesó la idea de que se tratara de mujeres asesinas. Lo mismo que me había llamado la atención a mí a la hora de escribir: las mujeres que matan. No son unas locas sueltas que salen a matar, sino que hay una línea que atraviesa su vida y que las lleva a la tragedia. Todas tienen historias terribles en su pasado”, explica Grinstein, que al tiempo de armar su libro conoció a algunas de las protagonistas de los crímenes que describe con un detalle que las hizo candidatas ideales para la TV.
Uno de los encargados de comandar el viaje desde la página hasta la pantalla es Daniel Barone, que reparte la responsabilidad de dirigir los capítulos con Jorge Nisco (“Sin código”).
Barone está en plena grabación del cuarto episodio, que se emitirá en un mes. Acostumbrado a lidiar con las locas lindas de “Locas de amor”, ahora el director que ganó un Martín Fierro por aquel programa debe apuntar sus cámaras a otro tipo de desequilibrio.
“Son historias muy fuertes. Si yo escribiera esto y no dijera que está basado en un caso real me dirían que soy un mentiroso o un fabulador. Lo que resulta interesante como director al encontrarte con esos finales y esas vidas es tratar de entender los dos puntos de vista y comprender por qué sucedió lo que sucedió. Qué situaciones psicológicas o éticas llevan a una persona a asesinar de manera singular, porque ninguna de estas mujeres es reincidente. No estamos hablando de gente «nacida para matar». No se trata de militares que se preparan para eso, a los que tal vez matar les da angustia pero saben que es parte de su vida. Esta es gente que mata por impulsos más que misteriosos”, se entusiasma Barone, responsable también de la dirección del primer episodio del unitario. Ese que lo reunió con Inés Estévez, con quien no trabajaba desde la época de “Vulnerables”.
Marta y Marta
Cuando la policía encontró a Marta Fernández, 161 puñaladas atravesaban su cuerpo. Pero si alguien era candidato a morir de esa manera violenta no era esa Marta, sino la otra. Marta Odera, ex monja, buena mujer para todos los que la conocían y empezaron a temer por ella desde el día en que conoció a su tocaya. Esa, a la que terminaría matando de más de cien puñaladas. A pesar de que, según los policías que se ocuparon del caso, un par eran más que suficientes para acabar con su vida.
Esa es la terrible y aterradora historia que pasado mañana inaugurará el ciclo de Pol-ka, que, después de la buena repercusión de “Botines”, redobló la apuesta en esto de contar historias reales pasadas por el filtro de la TV.
Para interpretar a “las Martas” están Inés Estévez, en la interpretación de la violenta Fernández, una mujer de pesadillas cotidianas y sueños imposibles, y Eugenia Tobal, la monja que sufre hasta pasar del otro lado de un ataque de nervios.
“Estas historias tienen que ver con algo que la mayoría de la gente tiene negado: la posibilidad de matar. Es posible que los mismos caminos que a uno lo llevan a discutir a esta gente la lleve a matar”, opina Barone en un alto de la grabación del cuarto capítulo, en el que reconstruye las sangrientas muertes del famoso dibujante Lino Palacio y su esposa, que ejecutó a Claudia Sobrero, la ex mujer de su nieto.
En la escena que se graba en un enorme caserón de Colegiales no hay ni una gota de sangre. Pero la desesperación con la que Dolores Fonzi interpreta a Claudia anuncia lo que vendrá. Ella busca, frenética, una caja fuerte que no aparece por ningún lado. Tira papeles, libros y todo lo que encuentra a su paso en el ambiente que hace de estudio del dibujante. En un costado, fuera de cuadro, una mesa de dibujo ayuda a situar la escena con el famoso crimen. Junto a Fonzi, intentando calmar el fuego con nafta, Alejo Ortiz interpreta a Jorge Palacio, nieto de los que pronto se convertirían en víctimas de la ambición y el resentimiento de Claudia.
Una cámara subida a un carro de travelling sigue cada movimiento de Fonzi mientras que una segunda enfoca un plano de su cara que pasa de la frustración a la felicidad, al encontrar lo que buscaba, y de vuelta a la irritación, cuando lo que encuentra no le alcanza.
“Buscá más, más desesperación”, sugiere Barone. La intención tal vez sea mostrar ese nivel de ansiedad que luego la coloque a las puertas, y más allá, del asesinato.
En la piel del asesino
¿Qué hombre rechazaría un encuentro con Cecilia Roth, Julieta Díaz, Inés Estévez, Mercedes Morán, Eugenia Tobal y Nacha Guevara? Todos, si las vieran como en sus personajes de “Mujeres asesinas”. Interpretaciones que darán miedo, al servicio de historias que generarán pánico y hasta esa incomodidad que algunas imágenes pueden crear en el cuerpo del espectador sensible. Porque no hay nada de delicado o sutil en los relatos del unitario, aunque en la vida real las cosas hayan tardado bastante más en desencadenarse que los 45 minutos que dura cada capítulo.
“Fueron cosas graduales, una sumatoria de situaciones. Muchos de estos crímenes llevan un tiempo en gestarse”, dice Grinstein, que con su libro y sus guiones parece haber ejercido cierta influencia en Barone. Es que detrás de cada muerte relatada hay un motivo y, muchas veces, esas razones más que reducir a las asesinas al horror de su crimen destacan su humanidad.
“Creo que en este programa estamos logrando no confundir el hecho policial con la historia de vida, porque un suceso que para la Justicia es sólo un hecho policial, para los protagonistas es mucho más que eso. No tenemos intenciones documentalistas, no se trata de ensayos sobre las posibles patologías detrás de los asesinatos, sino que es ficción, y yo trato de tomar cierta distancia por respeto a las personas reales involucradas”, termina el director. El mismo que grabó la primera escena, que se verá pasado mañana, en la que la voz en off de un cura, interpretado por Horacio Roca, resume el hilo conductor de este ciclo: “el infierno está arriba”, más allá de lo que haya escrito Dante Alighieri.
Chicas difíciles
- 1 Monja: Inés Estévez, Eugenia Tobal y una amistad con destino trágico.
- 2 Mujer corrosiva: Juana Viale protagoniza una historia de amor ardiente con final infeliz.
- 3 Asesina obstinada: Julieta Díaz es Ana María Gómez Tejerina, decidida al crimen más allá de todo.
- 4 Cuchillera: Dolores Fonzi interpreta a Claudia Sobrero, la asesina del dibujante Lino Palacio y de su mujer.
- 5 Cocinera: Cristina Banegas es Emilia Basil, una chef con recetario macabro.
- 6 La fantasiosa: Cecilia Roth interpreta a una mujer celosa hasta la muerte.
- 7 Amiga: Nacha Guevara se transforma en Yiya Murano, la envenenadora de Montserrat.
- 8 Incendiaria: Mercedes Morán protagoniza una historia de violencia y fuego.
- 9 Heredera impaciente: Betiana Blum, China Zorrilla y una herencia que no llega nunca.
- 10 Brujas incautas: Mercedes Morán es una mujer en busca de soluciones mágicas.
- 11 Probadora de hombres: Cecilia Roth interpreta a una mujer que no se conforma.
- 12 Huérfana emocional: Paola Krum protagoniza la historia de una mujer ausente hasta la muerte.





