Cómo fue el "edulcorado" debut de TVR en C5N
El longevo ciclo regresó con nuevos conductores y en una nueva pantalla
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Luego de un año completo sin aire, volvió TVR a la pantalla de la televisión. Conducido por Migue Granados y Horacio Embón, el veterano ciclo centrado en distintos informes sobre la televisión, regresó pero ahora instalado en el canal C5N. Y luego de su debut, repasamos lo mejor y peor de esta nueva temporada.
La nueva dupla de presentadores
Desde su primer día, la tarjeta de presentación del programa fueron los conductores, y para la nueva temporada los elegidos fueron Migue Granados y Horacio Embón. Ellos representan dos generaciones separadas, provenientes de rubros distintos (uno comediante, otro periodista) y con maneras completamente antagonistas de dirigirse al espectador, pero todas esas diferencias, al menos en este debut, sumaron. La dinámica establecida entre ambos consistió en ver cómo Migue Granados se divertía contándole a Embón quiénes eran los distintos personajes de la cultura popular actual (Charlotte Caniggia, Loan, Los Simpson, etc), mientras que el periodista acotaba la mirada más seria. Indudablemente, la dinámica avanzó porque ambos estuvieron muy medidos en sus roles, dedicándose de forma casi exclusiva a presentar los clips. Y si bien se nota que les falta familiarizarse más y ganar confianza entre ellos, de momento tanto Granados como Embón, salieron bien parados.
La mirada política
Paulatinamente y con el correr de sus años en la pantalla, TVR se politizó notablemente. Con una mirada editorial que en sus últimas temporadas apoyaba al kirchnerismo, el programa se nutrió principalmente de informes que apostaban a elogiar decisiones de esa gestión, mientras criticaba duramente a los políticos de otros partidos. En ese TVR, Gabriel Schultz y Pablo Rago eran la cabeza de un programa que más allá de su indudable valor de archivo, generó pasiones y odios de todo tipo. Pero en su vuelta modelo 2017, y teniendo en cuenta que el ciclo estaría ahora en C5N (canal de un perfil opositor al gobierno actual), no fue difícil anticipar cuál sería la dirección editorial, aunque eso no quitó la presencia de algunos detalles que llamaron la atención.
Con respecto al contenido político, el informe que le pegó con más severidad a Mauricio Macri fue el que lo comparó con el sketch de Peter Capusotto sobre un dirigente llamado Juan Domingo Perdón, un hombre que luego de cometer todo tipo de errores, no duda en pedir disculpas.
A continuación, hubo otro informe centrado en la lucha salarial docente, y cómo ese escenario se repite año tras año. Y ahí lo llamativo fue incluir un segmento con el recordado discurso de Cristina Fernández de Kirchner, en el que comentó que los docentes solo trabajaban cuatro horas, y que encima contaban con tres meses de vacaciones al año. Por elevación, ese fragmento empató políticas de estado y comparó a Macri con Cristina, algo que jamás hubiera sucedido en los años previos de TVR, y que deja en evidencia cuál puede ser la nueva posición política del programa.
Los informes
Con el paso de los años, los informes nunca dejaron de ser la pieza central del programa, y el gigantesco archivo del que hace uso TVR, es enormemente enriquecedor para conocer cómo se pensó en tiempos pasados (y en ese sentido, el fragmento del año 1947 con un debate en diputados sobre el voto femenino, fue especialmente interesante). Pero en su debut, TVR presentó un punto en contra y fue el abuso de informes sobre farándula y televisión. No hubo un gran espacio dedicado a la política nacional, y el clip internacional centrado en Donald Trump no fue nada muy original. Este desequilibrio jugó en contra, y la única forma de revertir esa situación sería no sólo incluir más segmentos políticos, sino también apuntar con la misma acidez a todos los partidos por igual, procurando equilibrar la filosa mirada que siempre tuvo el ciclo.
Homenaje e invitada

El momento más sentido de esta primera emisión, fue el homenaje al comediante Carlos Russo, fallecido en el día de ayer. Russo no solo fue un querido humorista y un hábil imitador, sino que también era el encargado de entonar la popular canción de los parecidos, uno de los grandes hits en la historia de TVR. Por otra parte, mención especial para Moria Casán que fue la invitada del primer programa. Con su lengua karateca, la diva participó con algunas opiniones entre informe e informe, aunque con una mirada más moderada y muy a tono con este TVR que al menos de momento, no tiró todavía la carne al asador.
En conclusión...
TVR volvió, pero algo edulcorado, y eso no tiene que ver con su mirada editorial, sino más bien con una decisión que pareciera la de no disparar con munición gruesa. Nada muy revelador en los informes de política, muchos de humor sobre programas actuales de televisión y una mirada algo desdibujada sobre la realidad fueron los elementos que no terminan de convencer. Por otra parte, los conductores sí resultaron una buena dupla, y a pesar de que aún la química no explotó (es comprensible, todavía están entrando en calor), lo que mostraron en su debut no estuvo mal. Pero ya lo dijo Migue Granados en una entrevista con LA NACION, “en TVR los protagonistas son los informes”, y si lamentablemente esa pata no mejora en esta nueva temporada del ciclo, es muy probable que toda la estructura colapse.
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