
El regreso de David Duchovny
El actor de Los expedientes X vuelve a la TV con Californication, una de las seis series estreno de Warner
1 minuto de lectura'

Hank Moody es un desastre. Escritor exitoso pero un fracaso como ser humano, el hombre está separado de la mujer a la que dice querer, no sabe muy bien qué hacer con su hija preadolescente y padece un bloqueo creativo enorme. Y a pesar de todo eso, el hombre parece más interesado en llevarse a la cama a cada mujer que se cruce en su camino que en poner su vida en orden. Cínico y experto en disparar frases tan ingeniosas como hirientes, Hank está de vuelta de todo y ya no tiene voluntad para ir a ningún otro lado.
David Duchovny no podría haber elegido un personaje menos parecido al que lo hizo famoso -Fox Mulder de Los expedientes X - para volver a la TV. Californication es la serie quepresentará Warner el próximo martes, a las 23, como parte de su flamante temporada de estrenos (ver aparte), vehículo de regreso a la pantalla chica y versión un tanto exagerada de ese extraño universo llamado Hollywood.
Aunque ya pasaron cinco años desde el final de Los expedientes X y Duchovny participó de varias películas y hasta dirigió una, al actor todavía le cuesta desprenderse de las preguntas que giran alrededor de la serie de ciencia ficción de la que huyó antes de que se hundiera.
De hecho, en la charla telefónica con periodistas de América latina de la que participó LA NACION, el actor se esforzó por distanciarse una y otra vez de aquel programa que lo volvió alérgico a la TV. Pero ahora parece haber encontrado el remedio para su enfermedad, o algo así.
"Realmente no sentí, cuando acepté hacer Californication, que era un regreso a la televisión. Es que se trataba sólo de doce episodios y eso me pareció fantástico. Este programa está mejor escrito que un gran porcentaje de las películas que se hacen y además me permite tener libre bastantes meses de mi año para encarar otros proyectos como actor, productor, escritor o director. Así que no se trató de buscar una vuelta a la TV sino del material y la gente con la que quería trabajar", explica el actor, de 47 años.
Es un escándalo
El material del que habla tiene mucho de escandaloso, al menos en apariencia. La primera escena del primer capítulo muestra un encuentro de alto contenido sexual entre Hank y una monja. A ese momento le siguen otros en los que la depresión del personaje central se explicita en su empeño para la seducción serial. Sin embargo, la serie es mucho más que el diario de un hombre con el sí fácil.
"Californication es una mezcla única de comedia y drama. Es un ciclo muy honesto. Creo que a la hora de venderlo se lo publicita como una ficción con el sexo como eje, pero la verdad es que no se trata de eso para nada. Pero si eso hace que la gente lo vea se encontrarán con una ficción muy divertida, muy honesta y dramática. Se trata de una comedia sobre la familia", define Duchovny, que aquí no sólo protagoniza sino que también produce. Esa tarea parece inspirada en las desventuras de su personaje, el autor de una novela llamada Dios nos odia a todos, que termina siendo adaptada al cine como una exitosa comedia romántica titulada Una pequeña loca cosa llamada amor, protagonizada por la pareja de actores Tom y Katie. Hank sufre por la manera como Hollywood explotó sus ideas, algo que Duchovny no está dispuesto a arriesgar.
"Como la persona que está todo el tiempo en el set y es protagonista del programa, quise estar involucrado en la posproducción y la edición. Es que, si estoy en la grabación, me acuerdo de lo que se hizo y puedo aprovecharlo al máximo. En mi experiencia, tanto en cine como en TV, muchas veces se pierden cosas buenas porque las grabaciones son largas y tenés tan poco tiempo que se terminan usando escenas que pueden no ser las mejores. Eso es lo que quise evitar siendo productor", explica el intérprete, que acaba de firmar el contrato para realizar una segunda temporada de la serie.
Verdad
Si hay algo que Fox Mulder y Hank Moody tienen en común, además de su firme desconfianza en la raza humana, es la obsesión por la verdad. Claro que si el agente del FBI no dormía por intentar descubrir la verdad sobre los extraterrestres, el protagonista de Californication no puede dejar de decirla. Espetarla, escupirla a quien se le ponga enfrente: se trate de una potencial novia, la directora del colegio de su hija o su ex mujer, interpretada por la bella y expresiva actriz británica Natascha McElhone. "Hank es adicto a la honestidad, a decir la verdad y, al mismo tiempo, como hay muchas cosas que lo hacen sufrir, su forma de lidiar con ellas es tomar alcohol y drogas varias", dice Duchovny, que parece entender a su criatura en un aspecto esencial.
A los dos les interesa la escritura, aunque de un modo algo diferente. "Entiendo cuán difícil es escribir, cuán solitario puede ser, aunque la mayor parte de mi carrera me involucré en proyectos colectivos como la actuación, la dirección y la escritura, que acá en Hollywood es más un esfuerzo conjunto. Pero para un novelista es muy diferente: si fallás, es sólo culpa tuya. Es similar a ser boxeador o jugador de tenis: no hay equipo con el que compartir las responsabilidades de la derrota", termina diciendo el actor, que sabe que no hay peor derrotado en Hollywood que su personaje, un intelectual que trata de mantener su integridad artística en una ciudad que gusta de desayunarlas.
Las divertidas y extrañas, pero siempre interesantes maneras en que Hank lidiará con su fracaso, hacen de Californication una delas series más interesantes de la nueva temporada.





