En TV, la política está en manos de intrusos

Los programas de chimentos del espectáculo ocupan un espacio periodístico vacío
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24 de enero de 2002  

La TV respeta las estaciones, más allá del tiempo que marque el termómetro político y económico del país. De hecho, aunque éste es uno de los eneros más calientes para ese indicador de la temperatura nacional, la pantalla parece inmune a los cacerolazos y sucesivos cambios políticos. Excepto por los noticieros, sólo queda un programa periodístico en la TV abierta, "Detrás de las noticias". Como si fuera una temporada veraniega más, ninguna emisora programó algún ciclo especial para este turbulento comienzo de año.

Pero en la TV nada se pierde, todo se aprovecha. Así, con la mayoría de los conductores "fuertes" de vacaciones, los que decidieron sumarse a los vaivenes políticos y económicos del país son tres programas que, generalmente, tienen otras preocupaciones en carpeta. Cada uno a su manera, pero siempre lejos de la posibilidad de realizar algún análisis de fondo, "Intrusos en la noche", el programa que conduce Jorge Rial, por América, todos los días a las 23, y "Georgina de noche", y "Memoria", ambos de Azul TV, lograron levantar sus ratings a fuerza de actualidad.

La cara del cacerolazo

Originalmente, "Intrusos en la noche" era apenas un ciclo de verano que iba a ocuparse de aquello que el horario de protección al menor le vedaba a la hora de la siesta. Pero el jueves 10 cambió la historia. Esa noche, cuando las cacerolas marcaron nuevamente el ritmo del país, Rial dio vuelta el programa. Los chimentos quedaron para el recuerdo y la pantalla frívola se convirtió en la única ventana de la TV abierta que emitió las imágenes de la Plaza de Mayo copada por manifestantes que otra vez batían sus cacerolas.

Más allá del protagonismo que le dio su muñeca periodística, Rial está lejos de creerse un analista político. Y hasta reconoce que ése es un espacio tomado por asalto. "A mí me parece paradójico que el periodista frívolo haya sido la cara del cacerolazo. Eso no habla bien de mí. Eso habla mal de la estructura de los medios televisivos. Hay demasiados intereses a la hora de relatar las noticias. De hecho, la gente se enojó mucho con los medios esa noche. Que la cara de los cacerolazos haya sido yo es raro en un país en el que hay gente como Lanata, Biasatti y Majul", dispara Rial. Y agrega un dardo más: "Los periodistas políticos se toman vacaciones... En una situación así, no puede ser. Si yo soy periodista no puedo tomarme vacaciones en un momento como éste. Además, la gente necesita que esa gente esté".

Acusado de frívolo, lo cierto es que ese jueves "Intrusos en la noche" tuvo 10,6 puntos de rating, con picos de 13. Un número que superó incluso a "En síntesis", el noticiero de la medianoche de Canal 13. Y un dato que hizo que Rial convirtiera su ciclo nocturno en un programa de actualidad. De hecho, desde ese día, la primera media hora de "Intrusos en la noche" está destinada a lo que ocurre en el país. Y en lugar de los movileros de la noche, Camilo García y Analía Franchín, en la mesa de Rial se sentaron los periodistas Nancy Pazos, Luis Majul y Sylvina Walger, entre otros.

Pero Rial no piensa abandonar el perfil que tanta repercusión le dio en América. "Yo le puedo hacer una nota a Silvia Süller y hablar de los cacerolazos. Pero esto de dedicarme a la actualidad es sólo por ahora. En una emergencia puedo salir a la cancha, pero en América hay muy buenos periodistas políticos. Están Lanata, Majul, Hadad."

Como para que nadie crea que de ahora en más incursionará en el terreno de otros, el conductor aclara que sólo hará este ciclo nocturno hasta el 28 de febrero. Luego seguirá con su verdadero caballito de batalla: "Intrusos en el espectáculo", el programa que más mide en América y que le sirvió para firmar un con-trato con la emisora hasta 2004.

Con este panorama, el horario de las 23 se puso interesante. Al menos, Samuel “Chiche” Gelblung aceptó el desafió de cambiar su habitual espacio de las 20, para mudarse a las 23.

Generalmente, “Memoria” se ocupa de la actualidad. Pero ahora decidió sobrevolar las alturas políticas todos los días. Siempre a su modo: el conductor intercala los altos costos del cattering en la quinta de Olivos con la entrevista a una stripper de 140 kilos. O el hambre en el Mercado Central con una nota sobre el supuesto novio cuarentón de Sofía Gala.

“Georgina de noche”, el ciclo que conduce Barbarossa, se inscribe en la misma línea. La conductora inauguró su espacio nocturno, el lunes 7 del actual, con una entrevista a la primera dama que estrenaba la Argentina, tras los sucesos del 19 y 20 de diciembre. Fiel a sus muletillas, definió a Hilda “Chiche” Duhalde como “la verdadera gorda del verano” y “la mamá de todos los argentinos”.

Más allá del dudoso rigor político, el rating le respondió con creces. Midió 11 puntos en esa peleada franja de la TV. Por su living pasaron también Patricia Bullrich y Daniel Scioli (en una mezcla de nota sobre su reconciliación con Karina Rabolini y la situación del país). Y otro dato más: cuando incursiona en las notas más frívolas, como las entrevistas a los ex Gran Hermano, el rating desciende.

Una larga ausencia

La falta de programas políticos no es nueva para la TV. Ya el año último, sólo quedaban en pie “Hora clave”, que conduce Mariano Grondona, por Azul, y “Detrás de las noticias”, el ciclo de Jorge Lanata que se ve todavía por América, todos los días, a las 21. A esa corta lista también podría sumarse el noticiero de la medianoche de América, “Después de hora”, que, por la carga editorial de sus columnistas, está más cerca de los programas políticos.

Pero de todos ellos sólo “Detrás de las noticias”, sin Jorge Lanata (está de vacaciones) pasó a enero. Con una única excepción: un ciclo especial de “La cornisa”, de Luis Majul, que se emitió el 9 del actual, con 8,1 puntos de rating. Por lo demás, “Hora clave” vuelve en marzo, y Hadad prepara su regreso para el 4 de febrero.

Con este telón de fondo, hubo dos beneficiados en el verdadero terreno de los ciclos periodísticos: “Detrás de las noticias”, que creció un 25 por ciento en el rating con respecto a la media del año último (ahora hace 9 puntos contra los 7 de promedio que tenía), y “A dos voces”, el programa político que conducen Gustavo Sylvestre y Marcelo Bonelli en la señal de cable TN. Al menos, aquel domingo 30 de diciembre, cuando el entonces presidente Rodríguez Saá presentó su renuncia, el programa trepó hasta los 8,5 puntos de rating. Una cifra que podría ser la envidia de muchos de sus colegas de la TV abierta.

A favor de la pantalla chica –y de la notable ausencia de ciclos periodísticos– habría que decir que nadie podía prever tantos cambios en tan poco tiempo. De hecho, Daniel De Luca, productor ejecutivo de “Detrás de las noticias”, cuenta que en sus planes figuraba emitir, los últimas días de 2001, un compacto con lo mejor año. Obviamente, eso quedó en el olvido. Como todo el material de investigación que aún tienen en parrilla. “Esto nos obliga a hacer un especie de noticiero calificado con lo que pasa día tras día. Y me parece que lo que la gente necesita es que se hable de eso”, opina De Luca. En esa línea, Marcelo Zlotowiazda, Ernesto Tenembaun, Reynaldo Sietecase y Adrián Paenza repasan la actualidad y adelantan lo que vendrá en materia de pesos, corralitos, dólares y depósitos.

Varias horas clave

Quizá por optimismo, Grondona no cree que el año último haya sido pobre en programas políticos. “Si uno suma las horas que hubo en pantalla, crecieron.” Para hacer esa cuenta, el conductor de “Hora clave” suma las cinco horas semanales de “Detrás de las noticias” y las cinco de Hadad.

Por ahora, Grondona planea volver en marzo. De todos modos, el conductor prevé algunos cambios para su ciclo: “Tengo que hablar con el canal. Pero la verdad es que veo que la tendencia es que este tipo de programas sean diarios. Claro que, para eso, debería estar con un equipo, porque sin equipo no se puede hacer”.

Quizá los planes de Grondona no sean extraños para la TV que se viene. O más bien, para la actualidad que se viene. Lo que es seguro es que, para febrero y marzo, cuando las vacaciones hayan terminado, los periodistas y analistas políticos estarán nuevamente en sus puestos. Y Gelblung, Rial y Barbarossa podrán tomarse un descanso de tanta política.

El rating los favorece

Sin competencia de periodistas políticos, el programa de Jorge Rial llegó a los 10,6 puntos en la noche del 10 de este mes, y fue la única ventana abierta por la televisión a la protesta popular en marcha; también Chiche Gelblung y Georgina Barbarossa apelaron a la difícil actualidad, con buenos resultados

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