
"Isaura, la esclava", o amor con barreras
"Isaura, la esclava" , telenovela brasileña producida por Rede Record. Libro: Tiago Santiago. Dirección: Herval Rossano y Emilio Di Biasi. Con Bianca Rinaldi, Norma Blum, Leopoldo Pacheco, Valquiria Ribeiro, Rubens de Falco y elenco. De lunes a viernes, a las 15.30, por Telefé.
Nuestra opinión: bueno
Para quienes recuerden con cariño aquel clásico de la forma brasileña de entender la telenovela, esta nueva versión de la obra de Guimarães acerca de la heroína del título -criada como una más de los herederos de una hacienda, pero sujeta a un destino aún menos autónomo que el de las mujeres de su época- puede llegar a despertar sentimientos encontrados.
Por un lado, quizá dé la razón a quienes vieron la original y sostienen desde entonces que ya no se hacen novelas como ésas. Es cierto y, por otro lado, no es malo que así sea. "Isaura, la esclava", con su enorme deuda literaria, su ambientación en decorados e interiores y su puñado de protagonistas centrales, es toda una anomalía dentro de la actualidad dramática de las propuestas de Brasil, ancladas firmemente en historias corales narradas en el realismo del mundo contemporáneo, y su esfuerzo por rescatar el romanticismo del original consume buena parte de sus ambiciones artísticas.
Lo que no quita, por supuesto, que la historia que cuenta "Isaura, la esclava" -aunque los cambios no se limiten a la inversión de los términos en su título- siga siendo tan entretenida como entonces, o que los conflictos de sus protagonistas, atrapados en un mundo donde el deseo y la codicia parecen ser sinónimos -donde no sólo los esclavos son considerados herramientas o adornos de salón- sean tan centrales a la condición humana como lo eran hace treinta años (o en 1875, cuando fue publicada la novela).
Enfrentada a la odiosa comparación con una de las novelas más exitosas de la historia del género y a la imposible tarea de estar a la altura de su leyenda, "Isaura, la esclava" prefiere entonces contar la historia como si fuera, realmente, la primera vez (ayuda que esta nueva versión esté en manos de Herval Rossano, responsable de la original).
En lugar de elevar la apuesta, la intención aquí parece ser la contraria: tomar los componentes de la novela y descartar todo lo que no sea imprescindible, logrando un extraño pero útil contraste entre la severidad de su puesta en escena, la opulencia de sus diálogos y la exuberancia de su marcación actoral. Algo que además aligera el tono del ciclo, compensando la total ausencia de humor o levedad en la historia.
Bianca Rinaldi y Leopoldo Pacheco salen airosos del compromiso de dar vida a la digna Isaura y a su bestial amo Leoncio, cuya relación desprecio-deseo (y su capacidad de funcionar como fértil metáfora acerca de las relaciones entre la posesión, el desposeído y el poseedor) constituye el verdadero eje dramático de la historia. El relato -que no pierde tiempo en plantear las historias de media docena de participantes en este brutal mercado matrimonial- por momentos ve afectada su aceitada narración por un doblaje forzado y poco preciso que pierde bastante de la naturalidad que ostenta el original.
La desaparición de los títulos de apertura y cierre y la desprolija reedición de cada episodio son, como de costumbre, para deplorar.






