
La nueva ola de la televisión británica
Tres nuevas miniseries y una comedia permiten descubrir la modernidad de la venerable BBC
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La llegada de productos de la televisión británica a nuestra pantalla es tan irregular y parcial desde comienzos de los años 80 como para preservar ciertos prejuicios acerca del lenguaje y la temática que utilizan sus exponentes más conocidos, como la BBC y sus competidoras, las independientes ITV y Channel 4. Hasta el día de hoy, especialmente en el caso de la BBC, la pujante industria británica sigue estando identificada para los espectadores de nuestro país con prestigiosas y elegantes adaptaciones de clásicos de la literatura, como “Yo, Claudio” u “Orgullo y prejuicio”, o con documentales profusamente investigados acerca de temas de interés universal (digamos, con la “televisión de calidad”).
Aunque esta impresión está justificada por la gran cantidad de suntuosas y excelentes miniseries históricas y literarias que aún produce la industria británica –que tienen cada vez menos posibilidades de ser exhibidas en el cable local–, la docena de señales que componen la BBC como la conocemos en la Argentina, así como otros canales comerciales de ese origen, pintan una Gran Bretaña bastante más moderna, multicultural, mordaz y osada de lo que puede adivinarse desde la TV paga local, dominada por los productos norteamericanos.
Un desconocimiento que, probablemente, ayudará a cambiar el estreno de tres nuevas miniseries y una comedia que, a partir de mañana, pintarán nuevas versiones de la TV made in Britain.
Inglaterra conquistada
Las historias de heroísmo de la población civil británica durante los bombardeos nazis a Londres son un clásico del cine y la TV en los últimos cincuenta años. Sin embargo, “Isla en guerra” –una sólida producción en seis episodios de Granada Television que estrenará el lunes Film & Arts en nuestro país– encuentra una interesante vuelta de tuerca al desarrollo histórico de la Segunda Guerra Mundial: ¿qué habría ocurrido si Gran Bretaña hubiera caído en manos de los alemanes?
La miniserie ficcionaliza un hecho verídico y casi desconocido de la historia de ese conflicto bélico –la ocupación alemana de las islas del Canal de la Mancha entre 1940 y 1945– que funciona como una posible respuesta a tal interrogante.
La historia está ambientada en la ficticia ciudad de Saint Gregory, capital de una de las islas que el gobierno británico decide no defender militarmente, dejando vía libre para que al día siguiente de su entrada triunfal en París el ejército alemán reclame la ciudad para el Tercer Reich. A sus habitantes, atrapados entre el mar que separa a una Francia ocupada y una Inglaterra desesperada, sólo les queda la seguridad de saber que la bucólica vida de estas pequeñas ciudades no volverá a ser la misma.
Esta superproducción histórica escrita por Stephen Mallatratt (responsable de la excelente “The Forsyte Saga”, sobre las novelas de John Galsworthy) se centra en tres familias de Saint Gregory cuyos disímiles orígenes y destinos demuestran un amplio abanico de reacciones al hecho de tener que dormir con el enemigo: en primer lugar, el senador Dorr (James Wilby), convertido en títere por el comandante alemán, el barón Von Rheingarten (Philip Glenister); en segundo, los Mahy, comerciantes con tres hijas adolescentes que intentarán resistir al hambre, al mercado negro y a los soldados alemanes y, finalmente, los Jonas, que se debaten entre sus deberes y sus lealtades personales con la resistencia que rápidamente intenta surgir en la isla.
Inglaterra cholula
“Lo único que recuerdo del premio es que cuando subí al escenario Clint Eastwood, que estaba sentado en primera fila, me miró de arriba abajo y le dijo a su acompañante: «¿Quién demonios es ese enano?»”, recordaba Ricky Gervais cuando la prensa extranjera le preguntó por su mejor recuerdo en el mundo del espectáculo. Eastwood no fue el único que, en la entrega de los Globo de Oro de 2004, se preguntó quién era ese rotundo hombrecito cuya serie, “The Office” –acerca de los horrores de la oficina– derrotaba a “Sex and the City” y “Will & Grace”, quedándose con los premios a mejor comedia y a mejor actor cómico. Algo de la reacción de Eastwood –“muy hollywoodense”, explicaba Gervais a la prensa– quedó rondando en su imaginación a la hora de pensar su próximo proyecto televisivo, centrado en el desaforado Andy Millman, el autoproclamado “artista de fondo” que protagoniza “Extras”, la comedia producida por la BBC que HBO estrenará mañana en nuestro país.
Con participaciones de grandes nombres de Hollywood e Inglaterra como Kate Winslet, Ben Stiller, Samuel L. Jackson y Patrick Stewart –que interpretan a versiones perturbadas de sí mismos–, “Extras” intenta ser, según su creador, “una comedia acerca de la turbación. Creo que proviene del hecho de ser inglés. Somos un pueblo muy envarado y, para nosotros, lo peor es pasar vergüenza en público”.
Así, en los escasos seis episodios de los que consta su primera temporada –de la segunda participarán Tom Cruise y Daniel Radcliffe, el joven Harry Potter– el álter ego ficcional de Gervais incurre en olímpicas metidas de pata frente a las estrellas que protagonizan las películas en las que trabaja como extra. Bochornosas intervenciones que, como en “The Office”, culminan en un silencio que hace las veces de remate para la serie del diminuto comediante al que Hollywood, ahora, conoce de memoria.
Inglaterra embrujada
En “Sea of Souls”, la acción se centra en el accionar de una dependencia de la fictica universidad de Clyde, en Glasgow, Escocia. Allí se esconde una suerte de departamento de ciencias paranormales, encabezado por el doctor Douglas Monahan (Bill Paterson) quien, junto a sus jóvenes investigadores, se dedican a encontrar una explicación para los fenómenos que, ocultos detrás de leyendas urbanas, casualidades increíbles y coincidencias inexplicables, llegan día tras día a su escritorio.
Esta producción de BBC Escocia protagonizada por sólidos actores televisivos –como Dawn Steele, Ian Robertson e Archie Panjabi– adopta un formato frecuente en la TV de ese país, “temporadas” compuestas por tres telefilms de dos horas de duración (películas para TV que HBO emitirá aquí en una sola entrega de una hora y media, durante seis lunes consecutivos). Su creador, David Kane, explicaba la motivación detrás de la serie: “El equipo observa los fenómenos desde un punto de vista científico y trata de explicar no sólo lo que ha ocurrido en realidad, sino por qué la gente siempre prefiere creer en lo paranormal por sobre lo racional”.
Inglaterra liberada
“Tipping the Velvet” –la tan recomendable como explícita miniserie de la BBC que estrenará mañana I.Sat– probablemente cambie, o por lo menos ponga en duda, algunos preconceptos acerca del puritanismo de la era victoriana y su actitud acerca de las mujeres y la homosexualidad.
Adaptada de la novela de Sarah Waters por el prolífico Andrew Davies (“Orgullo y prejuicio”, “El diario de Bridget Jones”), la obra se centra en la extraordinaria vida de Nan Astley (interpretada por Rachael Stirling, la hija de Diana Rigg, aquella de “Los vengadores”), cuya tranquila existencia en una localidad turística de la costa inglesa es transformada por la aparición de Kitty Butler (Keeley Hawes), una artista de vodevil famosa por disfrazarse de hombre para sus rutinas de canto y baile, que la deslumbra hasta tal punto que la joven decide abandonar todo y seguirla a Londres.
Desde allí, esta historia ambientada en 1890 y narrada con ingenio y sentido del humor por su protagonista (un papel que convirtió a Stirling en estrella en su país), sigue los triunfos y las derrotas artísticas y emocionales de la pragmática Nan, que busca el amor en todos los lugares equivocados para finalmente hallarlo donde menos lo espera, mientras sufre –y saca partido de– la hipocresía y doble moral de la sociedad londinense en un telefilm que no duda en unir el destino de su heroína con el avance de otros movimientos sociales en ebullición durante esa época, como el de las sufragistas y la difusión del socialismo.
Hecho en Inglaterra
- Tipping the Velvet: miniserie en tres episodios. Desde mañana, los sábados a la medianoche, por I.Sat (el 28 se verán los tres capítulos en continuado).
- Extras: comedia en seis episodios. Desde mañana, los sábados a la medianoche, por HBO (repite los jueves, a las 22).
- Isla en guerra: miniserie en seis episodios. Los lunes, a las 22, por Film&Arts (repite los martes, a la 1 y los domingos, a las 15).
- Sea of Souls: serie de seis telefilms de una hora y media de duración. Los lunes, a las 22, por HBO (repite los jueves, a las 22.45)





