Quién quiere ser millonario: el llanto de la cantante Twiggy al hablar de cómo cría sola a sus dos hijos

Twiggy a corazón abierto.
Twiggy a corazón abierto.
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12 de octubre de 2019  • 00:03

"Necesito un amigo que me pueda hacer olvidar, necesito un amigo que me ayude a olvidar el mal". Twiggy (Sandra Mariela Vázquez, según su DNI) fue un ícono pop de la década del 90. Dueña de un timbre de voz inconfundible, sus baladas eran los temas más escuchados en las FM de entonces.

Sin embargo, un buen día no se supo más de ella. Su estrella pareció haberse apagado. Hoy, con cuarenta y pocos, la cantante volvió a la televisión como concursante de Quién quiere ser millonario, y contó un poco de qué se trató ese impasse en su carrera y en su vida: "La verdad es que pasaron muchas cosas. Fue una cuestión de industria, y también personal. Decidí irme a vivir al sur, y tuve dos hijos maravillosos. Fueron búsquedas personales, necesidades. Mis dos bombones me hicieron encaminar mi vida. Me ayudaron a enfocarme y a tener ganas de componer, a estar en bandas musicales de allá. Pero no tenía la exposición en los medios que tenía".

Cuando se estaba acomodando en eso de ser madre sobrevino la separación con el padre de los chicos, y más tarde la búsqueda del temple para atravesar algunas situaciones límite, como la enfermedad de su mamá: "Es mucha lucha cuando una está sola. El papá ayuda económicamente, pero yo soy la que está todos los días con ellos, la que los lleva al médico. Donde sea que esté voy, esa es la educación que me dieron mis padres. Tuve muchas situaciones de vida, ahora estoy saliendo de la tormenta. Estuve muy triste. Mi mamá se enfermó mucho, y le está poniendo mucha garra, y eso me pone mal".

Hoy Twiggy se las rebusca de manera independiente para volver a los escenarios, por eso hace presentaciones por todo el país. Pero esta vez no es solo una estrella, ahora es una estrella mamá: "La vida me cambió por completo, lo primero son ellos, no quiero que pasen necesidad de nada. Mi prioridad es la felicidad de mis hijos. Todos los días les digo que los amo, que son la luz de mi vida, que estoy orgullosa de ellos y que siempre van a contar conmigo", cuenta entre lágrimas.

Y parte de ese compromiso tiene que ver con su paso por el programa (con un entusiasmo "Nivel Xipolitakis"), y con los 300 mil pesos que se llevó la noche del viernes. "Tengo muchas cosas por hacer en casa, por ejemplo, la cocina de mi casa no tiene paredes. Antes era una galería y gracias a un cerramiento ahora es cocina. Pero en invierno la pasamos pésimo, ahora falta poner la pared, sería una maravilla poder hacerlo para ellos. Hoy mi vida son mis hijos", dice la cantante mientras los chicos la miran con una sonrisa de orgullo.

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