
Un inicio con furia que se desdibujó al final
Contra las cuerdas sorprende por su apuesta visual
1 minuto de lectura'
Contra las cuerdas Telenovela producida por ON TV. Elenco: Rodrigo de la Serna, Soledad Fandiño y Maximiliano Ghione, Roberto Carnaghi, Mario Alarcón, Mimí Ardú, Manuela Pal, Alberto Ajaka, Osmar Nuñez, María Ucedo, Florencia Miler, Dolores Sarmiento, Damián Canduci, Hernán Gimenez, Paola Barrientos, Nicolás Condito, Sergio Podeley y Sofía Palomino. Libros Juan Pablo Domenech. Coordinación autoral: Esther Feldman. Colaboración autoral: Santiago Mitre, Alejandro Fadel y Martín Mauregui. Producción ejecutiva: Betina Brewda. Producción general: Gonzalo Otálora. Dirección: Alejandro Maci. De martes a jueves, a las 22.30, por Canal 7. Nuestra opinión: buena.
Más que a un adversario deportivo en el ring, la noche en que transcurren las primeras escenas de Contra las cuerdas , Ezequiel enfrenta una confabulación aciaga del destino. Quien cruza trompadas sobre el cuadrilátero con él es el protegido de un hombre fuerte del pueblo entrerriano donde vive el boxeador amateur que interpreta De la Serna. La simple ventura en que se encuentra sumergida su existencia hasta ese momento, gracias a la compañía de su mujer y sus dos pequeños hijos, queda sujeta a una acción que debe ordenar su cerebro y acatar su físico: caer como si sufriera un knock out en el tercer round. Pero ni su mente es capaz de ordenar esa deshonestidad ni su cuerpo de simular la derrota. Sus puños hacen finalmente lo que el televidente intuye a pura tensión del otro lado de la pantalla: demuelen a su rival y lo mandan al hospital con medio boleto a la muerte.
Con muy buen tratamiento cinematográfico, del que participan no sólo el itinerario angular de la cámara sino también el uso del sonido ambiente, los primeros tramos del episodio debut mantienen una tensión dramática de esas que consiguen paralizar los párpados y el diafragma del espectador. Las tomas mayoritariamente en exteriores, los recursos de edición, la música y las interpretaciones de los miembros del elenco amplían esa inquietud durante el tramo del episodio que cuenta cómo Ezequiel debe huir de su pueblo hacia el Gran Buenos Aires, cómo su hermano Luciano -que queda en evidencia de haberse quedado con un vuelto de unos tipos peligrosos- no puede ir a recibirlo y lo deja a la deriva. El uso de imágenes sólo acompañadas de música para manifestar estados de ánimo o sintetizar incidentes aportan a la agilidad del capítulo. Y algo que resulta una decisión acertada de los guionistas es dosificar la aparición de personajes en estos primeros episodios a unos pocos por capítulo, de manera que su presentación no ralente el desarrollo de la acción.
No puede decirse lo mismo de la manera en que se resolvió la forma en que los dos hermanos toman contacto de nuevo. La posibilidad de que Ezequiel ayude al padre de la chica en cuya casa se refugia su hermano y él vaya a parar casualmente también allí es tan inverosímil como dejar abandonado un billete de cien pesos en una avenida y encontrarlo en el mismo lugar un rato después. Otra falencia es cierto tono estereotipado de comedia costumbrista que adquirió el episodio hacia el final. Ojalá esa tendencia sea desterrada pronto.
2,4 puntos
- Es el rating que obtuvo el primer episodio de esta ficción que produce On TV
1
2Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
3Robbie Williams regresa a la Argentina después de 20 años con un show en el Movistar Arena: cómo conseguir las entradas
4Rating: una imprevista eliminación recalentó la noche de última chance de Masterchef


