
Consolers of the Lonely
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¿Qué diferencia a los buenos bluseros de las leyendas? Una buena historia. Y Jack White sabe cómo contarlas. (¿Escucharon esa del guitarrista que se casó con su hermana?) No es una coincidencia que su banda paralela se llame The Raconteurs [los narradores]: “Cuando te decidís a ser músico -dijo el líder de los White Stripes cuando se juntó con el cantante Brendan Benson, el bajista Jack Lawrence y el baterista Patrick Keeler en 2005-, te unís a una familia de contadores de historias”.
Encontró al grupo correcto. Consolers of the Lonely es como una conversación drogada y alegre entre White y Benson sobre sus bandas favoritas: Led Zeppelin, The Who, Badfinger. Cada una de ellas está presente en ciertos riffs, en versos y en líneas de guitarra, y juntos conforman historias irresistibles: un western clásico (“The Switch and the Spur” con un aire a Ennio Morricone), una alegoría bíblica (el himno folk “These Stones Hill Shout”), una saga de venganzas (la épica “Carolina Drama”). White se expresa en Benson cuando susurra las armonías al piano de “Pull This Blanket Off”. Benson se expresa en White cuando gruñe en la enérgica “Salute Your Solution”. Y sus estilos se funden completamente en “Consoler of the Lonely”, que enfatiza cada posible signo de exclamación: guitarras explosivas, abruptos cambios de tempo, una estruendosa sección de ritmos... y un clímax en que toda la banda se empieza a reír. El título de la canción (y del disco) viene de una inscripción de una oficina de correos en Washington DC: “Mensajeros de amor y simpatía, servidores de amigos separados, consuelo del solitario, vínculo de las familias dispersas, ampliador de la vida en común”. Si de eso se trata el trabajo del cartero -conectar a la gente-, entonces estas canciones apuntan a lo mismo.




