
¡Y viva la CCCP!
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Les cuento a los más chicos, que no van a entender nada: hace muchos, muchos años, en un lugar que de tan lejos que queda no llega ni el 60, existía una confederación de países agrupados bajo un régimen comunista (cómo esos que cortan Corrientes y Callao a cada rato, pero de posta) llamada Unión Soviética. Este lugar estaba separado del mundo exterior por un muro, como si fuera un country, sólo que en vez de quedar del lado de las mansiones con pileta esta gente quedó en el de las casillas con techo de chapa. Como resultado de esto sucedieron miles de calamidades, que pueden resumirse en una sola: no había un mango (o un rublo, para ser más exactos) para nadie. Por ende, los pocos artistas que no se murieron de hambre (y que tampoco fueron devorados por otros artistas hambrientos) se tuvieron que arreglar con lo que tenían para hacer sus discos, y lo que tenían generalmente era... nada. Eso, sumado a que todas las rusitas lindas se dedican al tenis o al porno y dejan el resto de las actividades para los demás, da como resultado una bocha de portadas de álbumes soviéticos realmente esperpénticas, ideales para hacer nuestro característico Top 5 de miércoles, que hoy no tendrá videos sino fotos, por una vez. Por eso aquí vamos con cinco de las tapas más feas concebidas por la humanidad, perpetradas en la vieja y querida U.R.S.S. (y conste que no usé la frase "De Rusia con amor", fíjense ustedes).

Artista: Igor & Natasha
Álbum: Sosteneme la caracola (1987)
Data útil: el dúo, formado por Igor Dobrovolski (cosmonauta amateur) y Natasha Melasova (conocida como "la Silvina Garré de la estepa"), fue la máxima expresión del incesto-pop soviético, con un record absoluto de 35 discos vendidos durante toda su carrera.
Suena: como la mochila del inodoro cuando queda perdiendo.

Artista: Pohio
Álbum: Mátenme (1983)
Data útil: Pohio (nombre real: Oleg Protasov) recibió un doctorado Honoris Causa en la Universidad de San Petersburgo por su habilidad para pelar una manzana de un tirón, sacando la cáscara enterita.
Suena: como si Airbag y Alex Ubago se juntaran a ensayar adentro de tu cabeza.

Artista: Alexander Buinov
Álbum: Ticket to Copenhagen (1980)
Data útil: Buinov duró tres horas en Copenhague, tras las cuales fue deportado a su país de origen por una ley que establece la estricta prohibición de portar moño y cara de nardo en Dinamarca. Esto explica el título de su siguiente álbum, Daneses putos.
Suena: como Sergio Denis haciendo doom metal con un xilofón.

Artista: Nautilus Pompilius
Álbum: The Prince of Silence (1977)
Data útil: precursor del new romantic por razones puramente homosexuales, Nautilus comprueba que "el príncipe del silencio" no es un buen título para un disco cuando ve que el LP de Manowar en ruso vende más que el suyo. Luego abandona la música, se muda a Buenos Aires, argentiniza su nombre, asume la presidencia de un popular club de fútbol y perece en circunstancias poco claras.
Suena: como Duran Duran haciendo covers de V8 mientras los rocías con alconafta y les tirás rompeportones.

Artista: andá a saber (aunque se los conoce como "los Rata Blanca rusos", "los Comanche de Moscú" o -por sus expresiones faciales- como el grupo "todo mal, todo mal, todo mal... ¡todo bien!".
Álbum: ni la más pálida idea
Data útil: el baterista asegura haber visto un avión una vez. Los demás no le creen.
Suena: mal.






