
Una guitarra viajera
Eduardo Falú presenta hoy en Londres su "Suite argentina". Antes de viajar mantuvo una extensa charla con La Nación
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El acento salteño nos subyuga. Eduardo Falú habla sereno con el sello del sabedor. De música y de vida. El tiempo urbano se hace más respirable cuando es su voz grave la que va relatando recuerdos y proyectos. Su tema principal es el estreno en Londres de la "Suite argentina" una obra para guitarra orquesta de cuerdas y clavecín que ya tocó en Buenos Aires y grabó con la Camerata Bariloche. La presentará hoy en el Queen Elizabeth Hall junto a la English Chamber Orchestra y se compone de seis ritmos: carnavalito misachico bailecito zamba estilo y malambo. "Es un recorrido por el país. Vengo del Norte paso por Tucumán Córdoba y Santiago del Estero y llego a la llanura con el estilo y el malambo" cuenta. Geografía redescubierta por la música que nos devuelve esta Argentina que a veces dejamos caer en el olvido. "En ésta no incluyo la música del litoral. Eso está en la segunda la "Suite norteña" que ya estrené en la Biblioteca Nacional y que tiene música litoraleña chacarera zamba y vidala chayera ese ritmo sostenido y constante de La Rioja y Catamarca. Chayar es carnavalear cantar coplas heredadas y nuevas que se van inventando".
Promete una tercera suite en la que incluirá la milonga. "Es una música muy linda con muchas variantes. Está la campera la narrativa y la galponera llena de sentencias y parábolas que usaban los payadores para cantar esos saberes que conformaban una verdadera cultura oral."
La importancia del paisaje
Casi obsesionado por el paisaje Falú asegura que "tiene una influencia cósmica en el hombre. El que vive en la montaña es hermético con esos cerros tan imponentes que lo rodean. El del litoral en cambio es locuaz comunicativo. Y la llanura pone al hombre frente a la infinitud bajo ese cielo inmenso y estrellado que puede volverse tormenta sudestada. El malambo de la suite por ejemplo es una pamperada. El viento soplando haciendo volar los arbustos y luego el frescor del agua que empieza a caer. Es también un homenaje al gaucho pampeano con ese baile tan lindo esa danza zapateada que tanta habilidad requiere".
Para las dos suites Eduardo Falú delegó el arreglo para orquesta en especialistas. La primera en Cardozo Ocampo y la segunda en José Bragato. "Yo hago primero la parte guitarrística y ellos se basan en eso para hacer el arreglo. De todos modos yo los controlo (bromea) para que no se me bandeen y mantengan la esencia. Porque lo importante es que siga siendo música popular aunque elaborada para que pueda escucharla todo el mundo".
Su viaje incluye una presentación el 25 de julio cerca de Londres y otra el 28 en Stuttgart Alemania. Luego irá para España donde además de presentarse en el Teatro de la Villa de Madrid grabará un disco. "Tendrá diecisiete temas y en varios me acompañará en piano y voz Lito Vitale. Lo conocí cuando me invitó a su programa de televisión. Yo saqué de por ahí una canción que tenía medio guardada "Canción de amor en zapatillas" con letra de Gudiño Kieffer. Así comenzó una buena relación. Es un gran pianista con una impresionante espontaneidad natural. Tiene una forma de improvisar maravillosa es un verdadero don natural que él tiene." La charla va derivando de lo actual a la historia. "Comencé con la guitarra a los diez años y ya no la dejé. Aunque mis padres se afligían porque en esa época era el camino hacia la perdición. La guitarra tenía muy mala reputación." Un salteño en Buenos Aires que lleva sus pagos grabados a fuego y a copla. "Voy a cantar una copla por si acaso muero yo porque todos los hombres hoy somos mañana no". Recita con voz grave ésta y varias más. Nos quedamos con ellas resonando. Tesoros que la vida nos regala.






