
Una película argentina ganó el Gran Premio del Jurado en Berlín
"El abrazo partido", de Daniel Burman, se llevó uno de los premios más importantes del festival; el uruguayo Daniel Hendler, protagonista del film, obtuvo el galardón como mejor actor
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BERLIN-. La película argentina "El abrazo partido" de Daniel Burman ganó hoy el Gran Premio del Jurado del 54° Festival Internacional de Cine de Berlín.
Además, el actor uruguayo Daniel Hendler obtuvo el Oso de plata al mejor actor por su papel en la misma película, anunció hoy el presidente del jurado Frances McDormand.
El Oso de Oro a la mejor película fue para "Gegen Die Wand", del director turco-alemán Fatih Akin.
Además, el premio al mejor director se lo llevó el surcoreano Kim Ki-Duk, por "Samaria". La distinción como mejor actriz fue compartida entre la colombiana Catalina Sandino Moreno, por "María, llena eres de gracia" y la estadounidense Charlize Theron, por "Monster".
El reflejo de una comunidad
"Estoy como loco, hasta que no tenga el Oso en la mano no me lo voy a creer", dijo Burman, ganador del segundo galardón más importante del prestigioso festival.
"El cine o un director de cine no tiene por qué ser trascendente. La vida sí lo es. Captar eso es lo importante y ese debe ser el mérito de mi película", explicó el realizador.
"El abrazo partido", es un producción argentino-española, filmada cámara al hombro en varias galerías comerciales del barrio de Once.
"Es una película de todos. Mía, de Daniel, de esa gran actriz que es Adriana Aizemberg, de Ramiro Civita, que se dejó la espalda rodando cámara en hombro por las calles, en los comercios", prosiguió el director.
La historia de Ariel, el muchacho judío que creció sin padre y que hurga en sus orígenes polacos para conseguir un pasaporte a Europa, enamoró en la Berlinale, no sólo por el ritmo del film, sino también porque aborda sin dramatismos e ironía cuestiones tan duras como el Holocausto.
"No es autobiográfica, pero sí el reflejo de mi vida, de mi barrio, de mi comunidad", comentó Burman, quien aseguró que "tras la aparente espontaneidad de su película -donde parece reina la improvisación- hay un guión de hierro, blindado, obra de Marcelo Birmajer y del mismo director.
Burman ya estuvo en el Festival el año pasado, con "Todas las azafatas van al cielo" y dos años antes, con "Un crisantemo estalla en cinco esquinas", en ambos casos fuera de competición.
"Siempre me fue bien acá, pero esta vez fue todo medio mágico desde que llegué. Sabía que iba a pasar algo grande, soñaba con cualquier premio, aunque fuera el de Correos y Cartas Postales, pero no imaginé llegar a esto", explicó.
Pese al éxito -no solo de los premios, sino también de esos contactos con distribuidores-, Burman se toma con calma su profesión e insistió en que buena parte del secreto de su obra se debe a que no se lo toma como algo trascendente, sino que trata de divertirse.
"Importante y trascendente es el trabajo de un basurero, de todos los basureros del mundo, que si un sólo día dejasen de trabajar todos a la vez provocarían una catástrofe, que sé yo, higiénica. Los directores podemos pasarnos semanas, hasta meses sin hacer nada y nadie nos echaría de menos", bromeó.
La película aún no fue estrenada en salas locales. "Nadie la había visto. Ni siquiera en mi país. Tan sólo tenía una copia mi productora francesa, que es la que vieron los del comité seleccionador. Y con ella me vine acá", resumió.
Fuente: EFE Y AFP




