Woody Allen, en la mira de su ex esposa
"No compra ni las sábanas sin hablar primero con su analista", dijo Mia Farrow
1 minuto de lectura'
NUEVA YORK.- Estados Unidos se concentró el jueves con avidez en las memorias de la actriz Mia Farrow, que describen al director Woody Allen como el más neurótico de todos los personajes de sus películas. En "What Falls Away", Farrow acusó a Allen, su ex compañero, de tener un comportamiento excéntrico que culminó con la seducción de una de sus hijas adoptivas y el posible acoso sexual contra otra.
Sin embargo, algunas de las 370 páginas del libro de Farrow, que fue puesto a la venta el miércoles, describen escenas que más bien parecen de una película de Woody Allen, como el hábito del director de hacer citas con Farrow a través de su secretaria en lugar de hacerlo él mismo.
"Woody Allen estaba conectado con sus médicos como ninguna otra persona: tenía un médico para cada parte de su cuerpo.
Cuando salía alguna de sus películas, organizaba proyecciones para sus médicos y sus esposas. Se llamaba la "Proyección de los Médicos` y el salón siempre estaba lleno", escribió.
Agreg que si Allen se sentía un poquito enfermo, comenzaba a tomarse la temperatura cada 10 minutos.
"Tenía su propio termómetro en mi apartamento. En su bolsillo mantenía una caja de plata para guardar las pastillas para cualquier enfermedad imaginable", detalló Farrow.
Farrow, cuya batalla por la custodia de los hijos del matrimonio llenó las primeras planas de la prensa internacional en 1992, indicó que uno de los momentos más extraños de su relación fue cuando Allen descubrió que el drenaje de la ducha en su nueva casa de campo estaba en el centro y no a un lado.
"¿Qué pasó?, le pregunté, "¿Qué pasa?, que el drenaje está en el medio, dijo él moviendo la cabeza como si yo me hubiera debido dar cuenta". El resultado del episodio fue que Farrow debió construir otra ducha con un drenaje a a un lado.
Farrow agregó que en sus años con Allen "había tres en nuestra relación: Woody, su analista y yo. No se tomaba ninguna decisión sin que ella participara. El ni siquiera compraba sábanas sin hablar con él".
"Se que se gastaron varias sesiones analizando el cambio de sus sábanas "polyester-satin` a algodón".
Las partes más dolorosas del libro aparecen cuando Farrow describió su "shock" cuando descubrió que Allen había tomado fotos pornográficas de su hija adoptiva Soon-Yi Previn y luego cuando se enteró que su entonces esposo tenía un romance con la muchacha de 17 años.
Farrow también escribió que su hija de siete años Dylan acusó a Allen de molestarla sexualmente, un cargo que el actor y cineasta ha rechazado absolutamente.
Farrow describió a Allen como obsesionado con Dylan, ala decir que "le susurraba hasta que la despertaba, la acariciaba y se enroscaba a su cuerpo cuando ella miraba televisión, cuando jugaba en el piso, cuando comía, cuando dormía".
Agregó que "la llevó en la cama en ropa interior. Dos veces tuve que obligarla a que sacara su dedo gordo de la boca de la niña".
La actriz, quien estuvo casada con Frank Sinatra y el director de orquesta Andre Previn, reconoció que no puede explicar por qué mantuvo su relación con Allen por tanto tiempo.
Por su parte, la portavoz de Woody Allen, Leslie Dart, dijo no tener ningún comentario sobre el libro.
Cuando se le dijo que Farrow había usado la publicación para hacer numerosas acusaciones contra el artista, Dart replicó: "No me extraña, es lo que ha estado haciendo por los últimos cuatro años.





