Veteranos del Apolo celebran el retorno de la NASA al satélite, pero reclaman mayor urgencia con Artemis II
A más de medio siglo del primer alunizaje, ingenieros y astronautas que hicieron posible la hazaña histórica siguen de cerca el nuevo programa lunar; valoran los avances, pero lamentan la lentitud
4 minutos de lectura'

CABO CAÑAVERAL, Florida.- Los hombres y mujeres que trabajaron sin descanso para llevar a los astronautas a la Luna durante el programa Apolo observan con una mezcla de orgullo, expectativa y cierta frustración el regreso de la NASA a su objetivo más emblemático: el satélite natural de la Tierra. Aunque celebran el avance del programa Artemis, muchos de estos veteranos —hoy octogenarios y nonagenarios— hubieran querido que este momento llegara antes.
De los más de 400.000 trabajadores que formaron parte del esfuerzo que culminó con el alunizaje de 1969, quedan pocos. La mayoría ya no está, y quienes siguen con vida sienten que el reconocimiento llega tarde. No habrá, por ejemplo, una gran reunión conmemorativa para el próximo vuelo Artemis II, que llevará a cuatro astronautas a orbitar la Luna, posiblemente a partir del 1 de abril. Algunos de los veteranos que viven cerca del Centro Espacial Kennedy, en Florida, se conformarán con ver el lanzamiento desde sus casas.
“Había una energía y una pasión que probablemente no sea exactamente la misma hoy”, reflexionó Charlie Mars, de 90 años, quien trabajó en los módulos de mando y lunar del programa Apolo. Su percepción resume un sentimiento compartido: el entusiasmo que caracterizó a la carrera espacial durante la Guerra Fría parece difícil de replicar.
La ingeniera jubilada JoAnn Morgan, que fue la única mujer en la sala de control de lanzamiento durante la misión Apolo 11 en 1969, aún arrastra una vieja frustración. Los últimos tres alunizajes programados fueron cancelados durante la presidencia de Richard Nixon, en medio de recortes presupuestarios y cambios de prioridades. “Todavía me siento estafada después de 53 años”, aseguró. A sus 85 años, su mayor deseo es ver a la humanidad regresar a la superficie lunar.
Las críticas no se limitan al pasado. También apuntan a la lentitud del presente. Desde su inicio, Artemis ha avanzado con la cadencia de un lanzamiento cada tres años, un ritmo que muchos consideran insuficiente. “Menos mal que no estoy al mando”, ironizó Mars, quien asegura que aceleraría los tiempos.

Sin embargo, el nuevo liderazgo de la NASA intenta responder a esas inquietudes. Su administrador, Jared Isaacman, un empresario tecnológico de 43 años, busca imprimirle mayor dinamismo al programa. Entre las medidas adoptadas, se destaca la incorporación de un vuelo de prueba en órbita terrestre para ensayar maniobras clave antes de intentar un alunizaje tripulado.
Además, la agencia presentó recientemente un ambicioso plan para establecer una base en la Luna, que incluiría el despliegue de drones y vehículos exploradores. El proyecto podría demandar una inversión cercana a los 20.000 millones de dólares en los próximos siete años.
Para algunos veteranos, estos cambios son alentadores. John Tribe, de 90 años y exresponsable de propulsión en Apolo, calificó el nuevo enfoque como “mucho más sensato”. Aun así, reconoce que la competencia internacional añade presión: Estados Unidos busca regresar a la superficie lunar antes que China, que apunta a lograrlo hacia 2030.
La NASA, por su parte, aspira a concretar un alunizaje en 2028. La carrera espacial, aunque distinta a la del siglo XX, vuelve a adquirir un tinte geopolítico.
Otro aspecto que marca una diferencia significativa con el pasado es la diversidad. Hoy, las mujeres ocupan roles clave dentro del programa Artemis. La directora de lanzamiento es Charlie Blackwell-Thompson, y la astronauta Christina Koch formará parte de la misión Artemis II. Para Morgan, el verdadero hito llegará cuando una mujer pise la Luna por primera vez.

Entre los propios astronautas del programa Apolo persisten miradas diversas sobre el impacto que tendrá este nuevo capítulo. Charlie Duke, uno de los pocos caminantes lunares que aún vive, cree que el entusiasmo crecerá cuando se concreten los primeros alunizajes. En cambio, Rusty Schweickart, del Apolo 9, duda de que se logre replicar la épica de aquella primera vez.
La comparación histórica parece inevitable. “Todos sabemos quién era Cristóbal Colón”, planteó Schweickart, sugiriendo que los pioneros ocupan un lugar único en la memoria colectiva.
Aun así, la expectativa está puesta en lo que vendrá. Para Duke, el interés del público —especialmente de las nuevas generaciones— será clave. “Si empezamos a alunizar en el polo sur, millones de personas lo van a ver”, afirmó.
Agencia AP
Otras noticias de NASA
"Estamos muy emocionados". Un equipo de argentinos forma parte del proyecto de la NASA hacia la Luna
Artemis II. El nuevo viaje de la NASA a la Luna transportará un microsatélite desarrollado por estudiantes argentinos
NOAA. Tormenta solar este martes 31 de marzo: alertan por interferencias en comunicaciones
1Texas exigirá desde mayo pruebas de estatus legal para dar licencias: quiénes quedan afuera
- 2
El proyecto de ley en California que cambiaría para siempre las góndolas de los supermercados
3De cuánto es el alquiler promedio en Nueva York y qué dice la ley sobre los aumentos en marzo 2026
- 4
Artemis vs. Apolo: las semejanzas y diferencias de los dos ambiciosos programas de la NASA para llegar a la Luna






