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Una añosa lagerstroemia (la entrañable lila de las calles de barrio) que en primavera da una sombra gloriosa y en invierno deja entrar el sol le marcó el rumbo al arquitecto Felipe de Ocampo para diseñar la galería y el jardín de la casa que construyó y en la que vive con Carmen, su mujer, y sus tres hijos de 6, 4 y 2 años.

El jardín potencia la casa y la casa potencia el jardín. Siempre pensamos los dos espacios integrados a través del uso de madera, hierro y una paleta homogénea en negro y tonos de verde y gris.

Los muebles del estar de la galería son más bajos, ideales para descansar, charlar o tomar algo bien tranquilos. En el sector opuesto ubicaron la mesa alta para comer


Los dueños de casa no querían entorpecer la vista con ningún elemento fijo. Por eso optaron por una parrilla móvil que se guarda, junto con otras cosas, en un depósito oculto detrás de la pared que contiene el jardín vertical.

"Preguntar y preguntar, eso siempre sirve porque a veces, lo que queremos no es lo que funciona en el jardín que tenemos", dice el dueño de casa.

Para facilitar el cuidado del jardín instalaron un sistema de riego automático y especies de fácil mantenimiento.












