srcset

Decoración

Abierta y moderna: así quedó esta casa en un predio histórico de Cartagena

Mariana Kratochwil
Inés Marini
(0)
28 de diciembre de 2018  

Uno de los puntos más altos de nuestro recorrido por Cartegena fue pasar una tarde con el arquitecto Alberto Samudio, profundo conocedor de la arquitectura cartagenera y responsable de la puesta en valor de algunos de sus edificios más emblemáticos. Lo encontramos en una obra contemporánea dentro de un espacio patrimonial: una casona de 1630, muchas veces intervenida y ya subdividida. Es un punto de encuentro afortunado, porque lo muestra en sus dos facetas: por un lado, la de eximio restaurador (del predio se rescataron aljibes, pozos de agua ocultos y una serie de patios coloniales); por otro, el autor de obras modernas (junto a su estudio también remodeló esta casa para llevarla al pico de la apertura y la modernidad).

Recién plantadas en sus macetas, coloridas buganvilias o Santa Rita, para sumarse al coro estable de la ciudad, como la nube fucsia que se ve enfrente.
Recién plantadas en sus macetas, coloridas buganvilias o Santa Rita, para sumarse al coro estable de la ciudad, como la nube fucsia que se ve enfrente. Crédito: Daniel Karp

Empezamos el recorrido de esta vivienda de tres plantas de arriba abajo. El punto de partida es el mirador, porque uno de los grandes objetivos de la obra fue lograr frescura en lo moderno, además de espacio para una colección de arte signada por los motivos y los colores del agua y la inclusión de elementos que remiten al mundo náutico, métier de los dueños de casa.

La pileta, tomada desde el vértigo del último piso, tiene el piso revestido en mosaicos pintados a mano. Deliciosa irregularidad que imita la del color del mar.
La pileta, tomada desde el vértigo del último piso, tiene el piso revestido en mosaicos pintados a mano. Deliciosa irregularidad que imita la del color del mar. Crédito: Daniel Karp

En el balcón del dormitorio, bien camuflada por las plantas, pérgola con reposera doble mecedora ‘Balancelle’ (Ego Paris). Por su parte, aunque el patio de la planta baja es pequeño, no por eso se siente menos exuberante.

Junto a la pileta, reposeras francesas ‘Tandem’, de la firma Ego Paris, en teca y tela náutica con sombrilla ‘Pétalo’ como encantador accesorio.
Junto a la pileta, reposeras francesas ‘Tandem’, de la firma Ego Paris, en teca y tela náutica con sombrilla ‘Pétalo’ como encantador accesorio. Crédito: Daniel Karp

Envidiable vegetación por donde se mire.
Envidiable vegetación por donde se mire. Crédito: Daniel Karp

"La renovación terminó hace un año. Antes teníamos otro departamento en el mismo predio, pero nos mudamos a algo más grande para poder recibir a la familia", nos cuenta Eugenia, dueña de casa.

Los muebles, como los del dormitorio del tercer piso, están vestidos con una nota colorida en los hilados.
Los muebles, como los del dormitorio del tercer piso, están vestidos con una nota colorida en los hilados. Crédito: Daniel Karp

En el estar íntimo del segundo piso, muebles de herencia familiar y contemporáneos.
En el estar íntimo del segundo piso, muebles de herencia familiar y contemporáneos. Crédito: Daniel Karp

"Quedaba de la refacción anterior una escalera caracol cerrada que obstaculizaba la vista. Sin bloquear, esta de acero y peldaños de madera dura es la gran protagonista, y tiene una enorme cuota artesanal en su diseño contemporáneo", explica el arq. Alberto Samudio.

“Salvo por el vajillero, elegimos muebles nuevos de origen italiano, escandinavo o de Indonesia. Pero siempre livianos y de madera clara, como las sillas giratorias noruegas ‘Scandia Senior’ de Fjordfiesta”, detalla Eugenia.
“Salvo por el vajillero, elegimos muebles nuevos de origen italiano, escandinavo o de Indonesia. Pero siempre livianos y de madera clara, como las sillas giratorias noruegas ‘Scandia Senior’ de Fjordfiesta”, detalla Eugenia. Crédito: Daniel Karp

"Quisimos renovar totalmente la casa, liberar los espacios. Nosotros sabemos cómo nos gusta vivir: integramos la cocina, antes cerrada, para invitar a amigos, para estar ‘en comunidad’, cocinar tomando un vinito y escuchando música [hay un sistema de audio espectacular en este ámbito en el que todo está automatizado]".

"Me gusta lo moderno, lo ligero: en este lugar tan caliente, me transmite algo fresco".

En esta casa junto al mar, las obras de arte siguen esa inspiración, como esta de origen maorí traída de Australia.
En esta casa junto al mar, las obras de arte siguen esa inspiración, como esta de origen maorí traída de Australia. Crédito: Daniel Karp

"Salimos con mi marido a caminar bien temprano o por la tarde, cuando baja el calor, para disfrutar del casco antiguo. Le da a uno un cariño especial por Cartagena, de la que nos sentimos muy dueños, aunque no seamos del lugar", dice Eugenia, dueña de casa.

El mar y la muralla rodeando Cartagena.
El mar y la muralla rodeando Cartagena. Crédito: Daniel Karp

Portal de lo que hoy se conoce como la Casa del Virrey Eslava, restaurada por el Estudio del arquitecto Samudio, y donde se ubica la casa que acabamos de ver.
Portal de lo que hoy se conoce como la Casa del Virrey Eslava, restaurada por el Estudio del arquitecto Samudio, y donde se ubica la casa que acabamos de ver. Crédito: Daniel Karp

El predio donde se está la casa perteneció al Marqués de Villalta, y lo atestigua el escudo con calderos, símbolo de riqueza: significa que él, como el rey, no solo estaba en condiciones de tener un ejército sino también de alimentarlo. Hoy se la conoce como la Casa del Virrey Eslava, quien se instaló aquí en 1740 y organizó el contraataque a la flota de Sir Edward Vernon en una histórica –y por todos recordada– victoria de Cartagena sobre Inglaterra.

Cartagena, una ciudad restaurada

El arquitecto Alberto Samudio junto con su pareja y socia, Ximena Avilán, especialista en restauración y conservación de patrimonio arquitectónico.
El arquitecto Alberto Samudio junto con su pareja y socia, Ximena Avilán, especialista en restauración y conservación de patrimonio arquitectónico. Crédito: Daniel Karp

"En los años 60 empiezan a restaurar edificios públicos de Cartagena; en los 70, casas particulares que funcionan como vivienda de vacaciones de muchos colombianos del interior. Y se acelera a partir del 84, cuando la declaran Patrimonio Universal de la Humanidad", cuenta Samudio. "No cambian los patrones de restauro, pero se fortifica y solidifica su postura como joya arquitectónica. Hoy las casas del casco amurallado tienen un valor histórico y simbólico, se consideran obras de arte, y a una obra de arte le pones el precio que quieres. Acá no se pregunta por el metro cuadrado".

"No hay vez que hagamos una obra de restauro que no encontremos una bala de cañón".

Izq. Plaza de la Aduana, cuya remodelación diseñó Samudio. "La ventana de la denuncia", botón de muestra de otra de sus grandes restauraciones: la del Palacio de la Inquisición.
Izq. Plaza de la Aduana, cuya remodelación diseñó Samudio. "La ventana de la denuncia", botón de muestra de otra de sus grandes restauraciones: la del Palacio de la Inquisición. Crédito: Daniel Karp

"Aquí nunca se perdió el arte de construir usando técnicas antiguas, que se transmiten de padres a hijos. Siempre ha habido muy buenos albañiles y carpinteros. Y los que iban quedando, después sirvieron de maestros, ya que desde hace 20 años hay una escuela de oficios que los está rescatando y es fundamental: con los lógicos avances, lo artesanal es lo que mejor funciona".

Esta nota pertenece a nuestra edición de diciembre. ¡En pocos días nos vemos en el kiosco con el primer número de 2019!
Esta nota pertenece a nuestra edición de diciembre. ¡En pocos días nos vemos en el kiosco con el primer número de 2019!

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.