
Encontrá las guías de servicio con tips de los expertos sobre cómo actuar frente a problemas cotidianos: Adicciones, violencia, abuso, tecnología, depresión, suicidio, apuestas online, bullying, transtornos de la conducta alimentaria y más.

El colegio, el deporte y la gran cantidad de actividades que suelen tener los adolescentes durante el día hacen que en muchas ocasiones no respeten todas las comidas como deben.
¿Cuáles son los alimentos que no deberían faltar a diario?
La adolescencia es una etapa donde es necesario incorporar los nutrientes básicos para desarrollarse y crecer de manera saludable . Picotear snacks entre clase y clase o ir a cualquier local de comidas rápidas no suele acompañar los mejores hábitos para los chicos.
Si bien los nutricionistas explican que durante la adolescencia –como en cualquier otra etapa de la vida- hay que comer de todo sin restricciones (salvo por algún caso en particular por recomendación médica), hay algunos alimentos básicos que los chicos deben tratar de incorporar todos los días.

Para arrancar el día, el desayuno debería incluir algo de carbohidratos (panes o cereales, por ejemplo), una fruta para tener fibra, vitaminas y minerales, y alguna proteína (presente en el huevo, jamón, queso, leche o yogur, entre otros). Lo mismo se recomienda para la merienda, siempre tratando de variar los alimentos para incluir diferentes vitaminas.
En el almuerzo y en la cena, lo mejor es sumar vegetales (crudos o cocidos), algún carbohidrato (choclo, papa, batata, arroz, legumbres o harinas integrales) y alguna proteína (carne, pollo, pescado o huevos).
"Lo más recomendable es ir variando siempre, pero estos son los alimentos que no deberían faltar. Sobre todo los hidratos de carbono, que es lo que suelen dejar los chicos y produce con el tiempo que no rindan en el colegio y en la actividad física", explica Agustina Murcho, nutricionista especializada en trastornos alimenticios (MN 7888 - MP 3196 @nutricion.ag en Instagram).
Si bien recomiendan sumar frutas y verduras a la rutina diaria y disminuir el consumo de azúcares y grasas, los especialistas insisten en la importancia de ingerir cantidades menores de esos alimentos, pero no restringirlos. "Durante la adolescencia no solamente es importante lo que se come sino también lo que se piensa. Es una etapa clave porque es el momento donde se puede desarrollar un trastorno alimentario, aunque hoy en día lo estamos viendo en chicos más chicos de 6 a 9 años, pero es en la adolescencia donde se suele desarrollar más", sostiene Agustina Murcho.

Comer bien, respetar los horarios y hacer ejercicio físico es la base que recomiendan los nutricionistas para una adolescencia saludable.




