1 minuto de lectura'

Preparar un brunch con aires franceses, sólo requiere de un poco de ingenio. En este caso, sillas de distintos estilos y la mesa al natural, sin mantel, crean el escenario para disfrutar todo tipo de exquisiteces hasta pasado el mediodía.

Platos esmaltados con virolas rojas o azules, como estos que encontramos en Boulevard Sáenz Peña, nos llevan a una mañana de campo en la Provence. En casa, podés jugar con estos tonos, combinando las piezas que tengas. No importa que sean de distintos juegos, estilos y materiales. Todo lo contrario, la variedad puede darle mucho atractivo visual a la mesa

Pan casero o unas hogazas con frutos secos o pasas con miel o queso blanco pueden ser la base del menú, que se completa yogur y frutas.

¿Algo más? Sí, cosas ricas, muy ricas, y que sean fáciles de hacer -o de conseguir-, como estos panqueques calentitos de la sartén. Agregales rocío de azúcar impalpable con cualquier colador y vas a tener la alegría asegurada.

Un tip: si ponés los manjares dulces en altura, el conjunto se vuelve más coqueto todavía. Y a no olvidar: mucha espuma para el café.

Ambientar con música
Para empezar el día de forma tranquila, nuestro brunch puede ir acompañado de música suave. Aquí, una selección especial de temas a tono con la propuesta.

• Henri Salvador: "Jardin d’hiver".
• Charles Aznavour: "Sophie".
• Françoise Hardy: "Le temps de l’amour".
• Serge Gainsbourg: "Black trombone".
• Boris Vian: "La complainte du progrès".
• Coralie Clément: "C’est la vie".
• Zaz: "Prends garde à ta langue".
• Carla Bruni: "Quelqu’un m’a dit".

Más notas para seguir leyendo
Osvaldo Gross: un té y la receta de los mejores scones
Ideas para ambientar una merienda con amigas
1El “entrenamiento” invisible: las habilidades sociales que desarrollan los niños que cuidan a sus hermanos
2Un hallazgo terminó con el misterio de una familia desaparecida hace casi 70 años
3Quiénes no deberían tomar té verde bajo ningún punto de vista
4La historia del “Mozart de las matemáticas”: el niño que enseñaba a contar a los dos años y hoy asombra al mundo





