srcset

Casas de campo

Casa de campo. Una fantástica renovación en Carlos Keen le gana al tiempo

Lucrecia Álvarez
Arq. Eugenia Cides
(0)
19 de mayo de 2019  

Cuando llegamos a esta casa de Carlos Keen, nos encontramos con una encantadora postal de campo bonaerense, de parque de clima templado, de quinta en las afueras. Estaban el desagüe de zinc, las celosías, los postes en los extremos de una pérgola cubierta de parra, la leña hecha de árbol caído, el piso de ladrillo con verdín y musgo.

Esta fantástica renovación revitalizó y sofisticó la casa sin borrar sus características más entrañables.
Esta fantástica renovación revitalizó y sofisticó la casa sin borrar sus características más entrañables. Crédito: Daniel Karp

Algo nos transportó en el tiempo, sin dejarnos parados a ciencia cierta ni en el ayer ni en el hoy. Lo que consiguió esa nueva dimensión fue la claridad aportada por una reforma hecha con gran sensibilidad. No estaba el piso oscuro que lógicamente anticipábamos. Vimos los ladrillos del techo blanqueados. En la decoración, una paleta de colores acotadísima y alegre. Había aberturas recién estrenadas, pero también muchos elementos fundantes, dando seguridad, permitiendo relajar, descansar. Un viaje en el tiempo en el que no se perdió nada: todo es encuentro.

Verde y madera le dan vida e impronta relajada al living.
Verde y madera le dan vida e impronta relajada al living. Crédito: Daniel Karp

Lo fresco de la restauración le debe mucho a la síntesis. Pisos y paredes claros, gruesas maderas, acentos de metal y verde celadón o 'acqua'.

Leña, té y luz de otoño: combinación infalible para descansar en esta época del año.
Leña, té y luz de otoño: combinación infalible para descansar en esta época del año. Crédito: Daniel Karp

Con tres letras, "bar" nos trae al "hoy" en el luminoso comedor.
Con tres letras, "bar" nos trae al "hoy" en el luminoso comedor. Crédito: Daniel Karp

¿Qué vino primero? ¿Actualizar o inyectar un poco de estilo campo? Nosotros sabemos la respuesta, pero esa sensación a primera vista solo la logra una mezcla bien pensada. Techo de ladrillones (ahora pintados de blanco) sobre vigas; nueva abertura de hierro y vidrio repartido; discretas paredes de cemento alisado; lámparas amuradas con pantallitas; el vajillero, ¿antiguo o decapado?; la mesa, de años.

La isla de la cocina se acompañó con banquetas de madera.
La isla de la cocina se acompañó con banquetas de madera. Crédito: Daniel Karp

En este sector, la ventilación hoy corre más por cuenta del esbelto extractor que de la ventana, y su centro -literal y emotivo- lo ocupa una curtida mesa de campo.

La refacción puso en línea el nuevo artefacto industrial con muebles a medida.
La refacción puso en línea el nuevo artefacto industrial con muebles a medida. Crédito: Daniel Karp

Otro cambio inteligente: darle total transparencia a la pared lateral de la cocina con un cerramiento de vidrio repartido por hierro pintado de verde.

Este cuarto de huéspedes tiene el lujo de dos ventanas en ángulo, una de tres paños.
Este cuarto de huéspedes tiene el lujo de dos ventanas en ángulo, una de tres paños. Crédito: Daniel Karp

A la presencia clásica de las aberturas con falleba de puño inglés, celosías y el viejo radiador, se le contrapuso total luminosidad: una vez más, pintando los pisos de blanco, y agregándole a la cama un baldaquino rústico que carga el ambiente de romanticismo sosteniendo la cortina de tul. Por no hablar de lo útil que resulta contra los mosquitos.

Un placard decapado combina apliques nuevos y antiguos.
Un placard decapado combina apliques nuevos y antiguos. Crédito: Daniel Karp

Arriba, detalles recién estrenados en un baño con antiguo piso calcáreo: dos flores de ducha protegidas cada una por media mampara e iluminadas por luz rasante, gruesas bachas de apoyo al estilo pileta de lavar sobre una tabla de madera sostenida por una ménsula de hierro fundido.

En este segundo baño, cambios mínimos para asegurar el confort sin opacar los elementos únicos.
En este segundo baño, cambios mínimos para asegurar el confort sin opacar los elementos únicos. Crédito: Daniel Karp

En el dormitorio, gauchísima lámina de Florencio Molina Campos, pero lograda con copia en un inusual blanco y negro, para hacer juego con los veladores y el cover de Toile de Jouy.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.