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Conservar las bananas frescas y amarillas durante varios días puede parecer una misión imposible, y más aún en las épocas de calor intenso, que es cuando la maduración se acelera. Sin embargo, existen trucos sencillos y respaldados por especialistas que permiten alargar su vida útil sin alterar su sabor ni su textura.
Según el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social de Paraguay, las bananas se venden en distintos estados de maduración, y es importante conocer cómo almacenarlas correctamente para que lleguen en el punto justo al momento de consumirlas. “La fruta debe madurar de a poco, para aprovecharla cuando se la desee”, indicaron desde el organismo.
El principal consejo de los expertos es no separar las bananas del racimo, ya que al hacerlo se acelera el proceso de oxidación. Además, se recomienda envolver el extremo superior del racimo con film transparente o papel de aluminio. Este simple truco ayuda a reducir la liberación de etileno, el gas natural que produce la fruta y que provoca su maduración.

El sitio gastronómico Bon Viveur coincidió en esta recomendación y sumó otras medidas prácticas para llevar adelante:

Si las bananas comienzan a tomar un color negro en su interior, muchas personas deciden dejarlas a un lado. Sin embargo, aún son aptas para el consumo y pueden aprovecharse para infinidad de recetas. Te dejamos algunas fáciles y económicas para realizar:
Aporte energético: 65 calorías por porción de 60 g.
Rinde: 5 porciones.
Ingredientes:
Preparación: Licuar las frutas peladas junto con el agua y el azúcar. Una vez que la mezcla esté homogénea, verter en moldes para helado y llevar al congelador hasta que solidifique.
Aporte energético: 158 calorías por porción de 60 g.
Rinde: 12 porciones.
Ingredientes:
Preparación: Licuar las bananas con el azúcar, el huevo, la leche, el aceite, la vainilla y la canela. Incorporar la harina y mezclar. Colocar la preparación en una budinera enmantecada y hornear a 180 °C durante 20 minutos.




