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Decoración

Elegancia zen. Amplitud, colores bien pensados y la deco justa y necesaria

Carolina Otero
Elena Tavelli
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9 de junio de 2019  

La casa de Anita Gil, puertas adentro. La armonía de tonos, climas y materiales empieza en la mismísima entrada.
La casa de Anita Gil, puertas adentro. La armonía de tonos, climas y materiales empieza en la mismísima entrada. Crédito: Daniel Karp

La casa de la periodista y estilista Anita Gil es una invitación a frenar y conectarse con uno mismo. Como el simple y fabuloso hecho de tomar una taza de café en compañía de música y un buen libro. Desde su cuenta de Instagram, @_anitagil_ registra muchos de esos rituales para compartirlos con su comunidad de seguidores del slow living, o estilo de vida pausado. "Soy híper sensible y necesito un entorno armónico", comenta la dueña de casa, que hace cinco años empezaba a proyectar el hogar de su familia de seis bajo esta premisa.

La transición entre la calle y el interior se da a través de un patio que resguarda la intimidad de la familia y estimula su conexión con la naturaleza. Sillón de madera (Paul French Gallery) y banco de plaza heredado.
La transición entre la calle y el interior se da a través de un patio que resguarda la intimidad de la familia y estimula su conexión con la naturaleza. Sillón de madera (Paul French Gallery) y banco de plaza heredado. Crédito: Daniel Karp

Con el aporte del hermano de Anita, el arquitecto Ezequiel Gil, del Estudio Pacífica Arquitectura, buscaron inspiración tanto en la filosofía oriental como en la París de Haussmann para lograr un equilibrio entre lo monástico y lo sofisticado. Convencida de que la casa es el reflejo de la interioridad de sus habitantes, Anita no sigue modas ni tendencias, sino sus propios recuerdos y aspiraciones. La suya, sin lugar a duda, es una casa con alma.

Para darle utilidad a la esquina, se armó un sector de lectura rodeado de arte en blanco y negro que, casi pegado al zócalo, rompe con la idea tradicional del montaje.
Para darle utilidad a la esquina, se armó un sector de lectura rodeado de arte en blanco y negro que, casi pegado al zócalo, rompe con la idea tradicional del montaje. Crédito: Daniel Karp

La base para diseñar esta casa fueron los pisos en los antiguos edificios franceses, que tanto admiro, con sus ambientes amplios, techos altísimos y aberturas verticales de vidrio repartido
Anita Gil

Para crear un ambiente despojado y cálido a la vez, los pisos de cemento alisado se abrigaron con alfombras color arena (Rugit) y de cuero de vaca (Monogiraud), mientras que los sillones de acero estilo B55 (Mercado de Pul - gas) se cubrieron con corderitos (Sol Palou). Las protagonistas: dos pinturas doradas de Catalina Swinburn.

El gris de las aberturas se repite en los marcos de las puertas corredizas que comunican el living con el comedor. Espejo (Pasado Imperfecto), sillones capitoné heredados y revistero de vidrio (Argentina Mobili).
El gris de las aberturas se repite en los marcos de las puertas corredizas que comunican el living con el comedor. Espejo (Pasado Imperfecto), sillones capitoné heredados y revistero de vidrio (Argentina Mobili). Crédito: Daniel Karp

"Creo que la casa debe tener un hilo conductor, una unidad cromática que la identifique. Yo elegí una paleta inspirada en la playa: grises de cielo de tormenta, maderas gastadas, tonos arena y blanco como la espuma del mar".

En el comedor, mesa de campo heredada y lámpara esférica (Z Market). Mix de sillas (Tienda Vanilla), vajillero antiguo, alfombra heredada. Cuadro firmado por Eva Claessens.
En el comedor, mesa de campo heredada y lámpara esférica (Z Market). Mix de sillas (Tienda Vanilla), vajillero antiguo, alfombra heredada. Cuadro firmado por Eva Claessens. Crédito: Daniel Karp

"Me gusta mezclar lo tradicional con lo modernista y algo más contemporáneo; combinar texturas, libros y arte. Los objetos con historia también me apasionan y si son heredados, mejor; todo lo que nadie quiere, lo agarro yo".

En el rincón de arte, fotografías, láminas y cabeza de ciervo (Pasado Imperfecto), y mesa estilo Tulip (Tienda Vanilla).
En el rincón de arte, fotografías, láminas y cabeza de ciervo (Pasado Imperfecto), y mesa estilo Tulip (Tienda Vanilla). Crédito: Daniel Karp

"Otra cosa muy importante para mí es un buen plan de iluminación. Prefiero una luz tenue y puntual que enfoque el detalle y no el todo, que me transmita calma, lentitud y ganas de quedarme".

Lámparas Tolomeo (Luz y Más) y alfombras de yute traídas de Uruguay. Poltrona Eames (Colección Herman Miller), mesa de chapa amarilla (Toia Deco) y lámpara de pie (Alegría Hunter Deco).
Lámparas Tolomeo (Luz y Más) y alfombras de yute traídas de Uruguay. Poltrona Eames (Colección Herman Miller), mesa de chapa amarilla (Toia Deco) y lámpara de pie (Alegría Hunter Deco). Crédito: Daniel Karp

Ana en su escritorio, conectado con el living. Allí, la biblioteca (Verónica Jijena Sánchez) juega un rol central. El espacio también tiene un rincón de lectura y descanso, ideal para superar momentos de bloqueo creativo con un cambio de posición. "No soy rutinaria, pero a la noche, en lugar de ponerme a ver una serie, trato de instalarme en este sillón y leer. Acá tengo todos mis libros, mi café, mi pequeño universo".

En la cocina, banquetas (Estudio Pacífica Arquitectura) y lámparas opalinas blancas (Luz y Más).
En la cocina, banquetas (Estudio Pacífica Arquitectura) y lámparas opalinas blancas (Luz y Más). Crédito: Daniel Karp

"Junto con Victoria Schiopetto, en mayo lanzamos Historias de cocina, un libro con fotos, recetas y relatos de gente común en este espacio donde se cocina, se comparte y, sobre todo, se transmite".

La mesada de mármol de Carrara que rodea a la doble bacha (Ferrum) tiene su espejo en la isla, que se usa también como mesa y comedor diario.
La mesada de mármol de Carrara que rodea a la doble bacha (Ferrum) tiene su espejo en la isla, que se usa también como mesa y comedor diario. Crédito: Daniel Karp

En el dormitorio principal, el gris se vuelve cálido con los tonos terrosos en la alfombra (Olivia D.), la silla (Negro) y la pintura minimalista (Färg Art). Acolchado y almohadones (De Arrieta).
En el dormitorio principal, el gris se vuelve cálido con los tonos terrosos en la alfombra (Olivia D.), la silla (Negro) y la pintura minimalista (Färg Art). Acolchado y almohadones (De Arrieta). Crédito: Daniel Karp

"La simplicidad de las formas, las líneas rectas y limpias, la unidad cromática y el uso de paletas neutras son elementos de la ambientación que me dan paz".

En el luminoso baño de la suite, la pintura de Tere Magrane convoca el ritmo lento de los veraneos en la playa.
En el luminoso baño de la suite, la pintura de Tere Magrane convoca el ritmo lento de los veraneos en la playa. Crédito: Daniel Karp

"Cuando me enfrento a un espacio como una hoja en blanco, lo primero que hago es pensar en un foco de atención. Mi casa es despojada, pero cada objeto está seleccionado casi curatorialmente, para que cada rincón tenga su gracia y su propia impronta".

Alfombra de yute (Sol Palou), banqueta (Negro) y lámpara con caireles (Mercado de Pulgas). Accesorios de baño (Claudia Adorno), toallas con iniciales (Florencia Bosch Ropa Blanca) y canasto para ropa con rueditas (Morph).

En el cuarto de la más pequeña, ropa de cama (Angelina Linen), lámpara de tela hecha por Anita y alfombra heredada. Las paredes bicolor siguen la paleta elegida para el resto de la casa.
En el cuarto de la más pequeña, ropa de cama (Angelina Linen), lámpara de tela hecha por Anita y alfombra heredada. Las paredes bicolor siguen la paleta elegida para el resto de la casa. Crédito: Daniel Karp

"Soy nostálgica de mi niñez porque fui muy feliz, y porque creo que ahí están las bases de todo. Cuando pienso espacios o hago estilismo de chicos, intento evitar obviedades y representar lo que para mí significa la infancia en pequeños detalles".

En la zona de la parrilla, se jugó con el contraste entre el gris y la calidez de la madera. La mesa y los bancos son del Mercado de Pulgas; a estos últimos, se los pintó en el mismo tono que el resto de la casa.
En la zona de la parrilla, se jugó con el contraste entre el gris y la calidez de la madera. La mesa y los bancos son del Mercado de Pulgas; a estos últimos, se los pintó en el mismo tono que el resto de la casa. Crédito: Daniel Karp

"Quiero a mi casa, forma parte de mi estética personal y por eso la involucro diariamente en mi trabajo. Cada rincón tiene un pedacito de mí. No hago terapia, pero sí corro muchos los muebles", dice Anita con una sonrisa.

Crédito: Daniel Karp

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