Somos mucho más de lo que pensamos: qué hacer con las ideas para no obsesionarnos
Debemos aprender a mirar los pensamientos como si fuesen hojas que pasan flotando por las aguas de un río; así, perderán poder y seguirán de largo
2 minutos de lectura'


Por nuestra mente pasan miles de pensamientos cada día, los cuales tienen, por lo general, una duración breve y no están relacionados con lo que estamos llevando a cabo en ese momento.
Todos, seamos conscientes de ello o no, tenemos pensamientos de toda clase. Algunos son muy lindos, otros son neutros y otros nos generan emociones negativas, como tristeza o angustia, sin sernos de utilidad.

Lo cierto es que, muchas veces, los pensamientos que invaden nuestra mente se convierten en obsesiones que no sabemos cómo manejar. Steven C. Hayes, psicólogo estadounidense, explica que existen tres posibles conductas frente a estas. Dos que no funcionan y una que sí funciona. Veamos:
- Controlar lo que pensamos
Los humanos somos capaces de controlar nuestros comportamientos, pero no nuestra mente. La gente que intenta, por todos los medios, controlar lo que piensa de manera obsesiva a diario pierde calidad de vida. ¿La razón? Cuanto más uno trata de controlar sus pensamientos, estos más aumentan.
- Distraerse para no pensar
En ocasiones, cuando experimentamos temor o angustia, procuramos distraernos o pensar en otra cosa. Esto tampoco sirve, pues, como en el caso anterior, solo se logra que los pensamientos obsesivos que se intenta evitar reaparezcan con mayor potencia, lo cual nos hace sentir peor que antes.
- Observar lo que pensamos sin juzgar
No es necesario luchar en contra de los pensamientos negativos, ya sea intentando controlarlos o evitarlos. Lo único que resulta efectivo es observarlos como si se trataran de una imagen sin emitir juicio alguno. De esta manera, uno acepta que estas ideas están allí, pero, al mismo tiempo, se hace consciente de que no es “uno con los pensamientos”. Ni yo ni vos somos lo que pensamos. ¡Somos mucho más que eso!
No permitamos que los pensamientos que surgen de manera obsesiva dirijan nuestra vida. Hagamos uso de cada idea que aparezca en nuestra mente, según sea de utilidad o no. Aprendamos a mirar los pensamientos como si fuesen hojas que pasan flotando por las aguas de un río. Así, perderán poder y seguirán de largo. Los pensamientos son solo ideas y ¡tú no eres tus pensamientos!
Otras noticias de Emoción
Neurociencia. ¿Por qué nos duele que nos lleven la contra? Lo que pasa en tu cerebro cuando alguien no piensa como vos
Cómo vivís las relaciones. Dime cómo reaccionás cuando alguien no te contesta un mensaje y te diré qué tipo de apego tenés
"Ombligo del mundo". SOS: tengo un hijo narcisista y no sé qué hacer
1Los lefebvristas rechazaron una propuesta del Vaticano y confirmaron que ordenarán obispos
2El momento en que la diputada Carignano desenchufa micrófonos para interrumpir la sesión
3Del himno peronista de Kelly Olmos al exabrupto de Agustina Propato: las perlitas del debate por la reforma laboral
4Un verano extremo en la costa: sismo, meteotsunami, remolinos de viento, sudestada y temporal, ¿solo casualidad?









