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Reformas Living

En una mansarda de Avenida de Mayo, el piso etéreo y luminoso de una diseñadora

Lucrecia Álvarez
Karina Contini
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6 de enero de 2019  • 00:41

En Avenida de Mayo y Libertad, a una cuadra de la 9 de Julio está el edificio del ex Hotel París. Es una obra de 1904 proyectada por el arquitecto Gerónimo Agostini bastante fácil de reconocer: en la planta baja hay un restaurante español y arriba, sosteniendo virtualmente el último piso, hay varias cariátides. Desde allí se pueden ver con claridad el mirador del Palacio Barolo, las cúpulas rojas del edificio La Inmobiliaria y el Congreso Nacional. No hay sitio en toda la ciudad que reúna esa riqueza patrimonial; habitar estos espacios y gozar de esas vistas es un lujo para pocos. Por supuesto, habrá que lidiar con las vicisitudes de estar en el centro de una ciudad como Buenos Aires, pero el deleite estético lo compensa.

La diseñadora Rocío Araujo, dueña de casa, en su balcón.
La diseñadora Rocío Araujo, dueña de casa, en su balcón. Crédito: Daniel Karp

El departamento funcionaba como oficina, subdividido en múltiples y reducidos ambientes. La llegada Rocío Araujo, creadora de Paraná Muebles, recuperó su espacialidad imponente y lo convirtió en un oasis etéreo y luminoso en medio del casco histórico porteño.

Para mí es un placer caminar todos los días por estas calles, rodeada de joyas de la arquitectura porteña
Rocío Araujo

Tras la puerta robusta, una espléndida escalera iluminada por una claraboya conduce a la mansarda del antiguo Hotel París.
Tras la puerta robusta, una espléndida escalera iluminada por una claraboya conduce a la mansarda del antiguo Hotel París. Crédito: Daniel Karp

El sillón ’Modulado’ está formado por tres piezas autónomas que se pueden usar así, como cama o como butacas. Además, está acompañado por un puf.
El sillón ’Modulado’ está formado por tres piezas autónomas que se pueden usar así, como cama o como butacas. Además, está acompañado por un puf. Crédito: Daniel Karp

Aquí se buscó potenciar el original perfil de la arquitectura con una caja neutra, además de muebles, cuadros e iluminación que destacaran sus casi cinco metros de altura.

En el living, mesitas-banco redondas y mueble bajo, todo en madera de álamo (Paraná Muebles). Sobre la estantería, lámpara de plástico ‘Tvärs’ (Ikea) y, en el estante inferior, florero de cerámica (Philippa Deco Boutique) con arreglo verde y vela con vaso de vidrio gris (Bohemia Velas).

El piso de pino tea original fue recuperado e hidrolaqueado.
El piso de pino tea original fue recuperado e hidrolaqueado. Crédito: Daniel Karp

La vista hacia el pasillo paralelo al living-comedor muestra a la anfitriona en su escritorio. Del otro lado, el hall de entrada; en el medio, obra enmarcada de la artista Rosario Foglia.

"La obra de Rosario Foglia me identifica a mí y a la casa, porque con un solo material –el lápiz– y un solo recurso –círculos o rayas– logra transmitir emociones muy diversas".

Escritorio y biblioteca de álamo (Paraná Muebles).
Escritorio y biblioteca de álamo (Paraná Muebles). Crédito: Daniel Karp

Sobre la cama, almohadones (Huitrú) y manta tejida (Luna Deco). Alfombra de pura lana (Awanay). Sobre el escritorio, cafetera Volturno (Casa Viló), taza artesanal de gres (Anda Calma), macetitas de cemento con suculentas (Rama Diseño Verde) y velador ‘Cinema’ de madera con tulipa metálica (I Wish Deco). En la biblioteca, fotografía de Daniel Karp (impresión, Marte Print).

¿Por qué vivir en el Centro? Para quien despierta entre estas paredes resulta evidente: "Porque es el casco histórico de nuestra ciudad y solo acá es posible encontrar lugares así".

Al ser un último piso, todas las aberturas (incluso las del contrafrente) aportan gran caudal de luz natural.
Al ser un último piso, todas las aberturas (incluso las del contrafrente) aportan gran caudal de luz natural. Crédito: Daniel Karp

En el amplio recibidor se mantuvo el piso granítico en damero que viene del palier y se prolonga al pasillo distribuidor. Biblioteca baja y perchero en madera maciza de álamo (Paraná Muebles). La bici plegable, una opción para esquivar el tráfico del Microcentro.

Aunque parece madera cruda, el mueble del dormitorio tiene un proceso de triple lijado y laqueado para preservar el material conservando su aspecto original. Sobre él, fotografía de Daniel Karp (impresión Marte Print).
Aunque parece madera cruda, el mueble del dormitorio tiene un proceso de triple lijado y laqueado para preservar el material conservando su aspecto original. Sobre él, fotografía de Daniel Karp (impresión Marte Print). Crédito: Daniel Karp

En un extremo del gran ambiente social, la puerta que da paso al dormitorio principal. Maceta (Uga) con oreja de elefante; adentro, una versión reducida con una yuca (todo de Vivero Marisel).

Cómoda, respaldo-baúl y cama de álamo (Paraná Muebles) con fundas y acolchado estampados (Ikea). Lámpara de plástico ‘Tvärs’ y alfombra rayada (ambos, Ikea).
Cómoda, respaldo-baúl y cama de álamo (Paraná Muebles) con fundas y acolchado estampados (Ikea). Lámpara de plástico ‘Tvärs’ y alfombra rayada (ambos, Ikea). Crédito: Daniel Karp

La síntesis y el uso de un mismo estilo y material en el equipamiento ayudan a potenciar la belleza de los espacios. "Los muebles no distraen, sencillamente funcionan".

Mesa de comedor y bancos de álamo (Paraná Muebles) con almohadones redondos de lino y sillas ‘Nerd’ de plástico y metal (Mercado Libre). Alfombra rayada (Ikea) y fotografías de Daniel Karp.
Mesa de comedor y bancos de álamo (Paraná Muebles) con almohadones redondos de lino y sillas ‘Nerd’ de plástico y metal (Mercado Libre). Alfombra rayada (Ikea) y fotografías de Daniel Karp. Crédito: Daniel Karp

"Todas las plantas aportan vida y frescura, pero los cactus, además, tienen cierto rasgo escultórico que me encanta"

El hogar familiar funciona también como un showroom de alto impacto para exhibir los muebles: la mayoría no espera encontrar un espacio de estas características en la zona más céntrica de la ciudad.

La cama está vestida con acolchado reversible en percal de 180 hilos (Tutto Bianco), almohadones de pana (Cosa Bonita) y manta tejida en color crema (Luna Deco).
La cama está vestida con acolchado reversible en percal de 180 hilos (Tutto Bianco), almohadones de pana (Cosa Bonita) y manta tejida en color crema (Luna Deco). Crédito: Daniel Karp

Un solo mueble (Paraná Muebles) resuelve varias de las necesidades de este cuarto: es placard, biblioteca, mesa de luz, respaldo de cama y escritorio. La estantería aprovecha las generosas dimensiones del ambiente y evita la altura dominada por las diagonales propias de la mansarda. En ella, escultura ‘Playmobil’ de cemento (Casa Viló) y lámpara de escritorio (Philips). Completan el ambiente una silla metálica plegable (Mercado Libre) y alfombra rayada tejida en pura lana hilada virgen (Awanay).

En la cocina, en lugar de alacena, un gran mueble que flota de pared a pared y es estante y luminaria.
En la cocina, en lugar de alacena, un gran mueble que flota de pared a pared y es estante y luminaria. Crédito: Daniel Karp

Este ambiente se organiza en dos líneas: una más delgada con estantes y otra más gruesa, que corresponde al área de trabajo con mesada de mármol y barrales cromados para colgar utensilios (Ikea). A tono con el mobiliario, la escalera ayuda a alcanzar la altura del estante y ofrece un asiento, siempre útil para darle charla al cocinero.

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