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Decoración

Reformas. La arquitecta que proyectó su casa como una escultura habitable

Lucrecia Álvarez
Karina Contini
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26 de enero de 2020  

La arquitecta Silvia Soqueff buscaba un lote en Florida para que sus hijas estuvieran cerca de su escuela y sus amigos. Encontró terreno con una casa vieja en ruinas, ningún encanto excepto por el fondo donde se elevaba una hermosa terraza que daba a un pulmón de manzana con jardines y árboles altos. "Fue lo que definió la elección", cuenta hoy en lo que todos aquí llaman "la terraza azul". Y sí, el lugar es un oasis y los azules de Silvia hacen soñar.

La terraza fue lo único que preservó: debajo construyó su estudio y, enfrente, la casa propiamente dicha, una escultura habitable donde se dio el gusto de hacer un sótano, una gran área social a nivel de la calle y de ahí hacia arriba: entrepiso con escritorio, primer piso con los dormitorios y un caparazón vidriado que lo inunda todo de luz natural y acompaña la salida a la terraza, la otra terraza, la de la pileta, menos angelada pero definitivamente deseable. En el medio, el arte, la alegría del juego y las alegorías de un universo creativo intransferible, que sin embargo ella va explicando con loable paciencia, pues en cada detalle hay un capítulo de esta historia, la de una aventurera que encontró exactamente lo que estaba buscando.

En el pasillo de entrada, mosaiquismo por la artista Ángeles Herrera.
En el pasillo de entrada, mosaiquismo por la artista Ángeles Herrera. Crédito: Javier Picerno

Ante todo quería una casa cálida, alegre, envolvente. Me gusta que te reciban, que te hagan sentir la alegría de haber llegado
Arq. Silvia Soqueff

Una puerta de madera corrediza permite pasar directamente a la cocina. A continuación, el comedor y el living con piso de pino tea recuperada (D'Ercole Maderas). Cuando se le pregunta por esas ventanas mínimas del living, Silvia sonríe: "Son como huecos para espiar hacia afuera... Las diferencias de colores y tamaños me remiten al juego y la alegría".

Cero timidez. En vez de disimular la estructura del entrepiso, se le dio carácter convirtiéndola en una especie de baldaquino que contiene la zona del comedor.

Mesa en paraíso, mueble con postigones de demolición (Mario Naschimbene), sillas 'Eames' y hamaca (todo de Mercado Libre).
Mesa en paraíso, mueble con postigones de demolición (Mario Naschimbene), sillas 'Eames' y hamaca (todo de Mercado Libre). Crédito: Javier Picerno

En el exterior de la cocina, cañas de bambú forman un plano vertical que aporta verde y, al mismo tiempo, la preserva de las vistas y los ruidos de la calle.

Campana (Cata), cocina (Ariston) y cacerola (Sol Ortigoza, Essen). Tostadora y licuadora de Smeg. Revestimiento de venecitas (Euro Revestimientos) y amoblamiento en madera de guindo (Mario Naschimbene). Piso de cemento alisado, mesada de Silestone (Itatí Marmolería).
Campana (Cata), cocina (Ariston) y cacerola (Sol Ortigoza, Essen). Tostadora y licuadora de Smeg. Revestimiento de venecitas (Euro Revestimientos) y amoblamiento en madera de guindo (Mario Naschimbene). Piso de cemento alisado, mesada de Silestone (Itatí Marmolería). Crédito: Javier Picerno

La vista hacia la entrada muestra la escalera con peldaños de malla metálica (Alberto Di Marco) que va al sótano y al entrepiso. A espaldas del escritorio del entrepiso pasa la escalera en un recorrido diagonal hacia el nivel de los dormitorios. Sobre esta, un gran techo de vidrio lleva luz a toda la planta.

¿Cuál fue la inspiración de ese juego de escalera, diagonales, luz y confusión? "Con una mirada poética, diría que es una alegoría de la Torre de Babel", dice Soqueff.

Sillón tapizado en panamá (Tapicería Carlos Méndez), manta (Mapuche Hecho a Mano), mesa de paraíso (Mario Naschimbene) con suculentas (Rama Diseño Verde), sillas 'Eames' (Newton BA). Escultura en madera, obra de Silvia Soqueff.
Sillón tapizado en panamá (Tapicería Carlos Méndez), manta (Mapuche Hecho a Mano), mesa de paraíso (Mario Naschimbene) con suculentas (Rama Diseño Verde), sillas 'Eames' (Newton BA). Escultura en madera, obra de Silvia Soqueff. Crédito: Javier Picerno

La materialidad de la casa está acotada a una síntesis que define a la arquitecta: ladrillo común, hierro, pino tea y vidrio. Una doble puerta de hierro (El Mojón) lleva al patio lateral.

A la izquierda, la Arq. Silvia Soqueff. A la derecha, el patio lateral. Para conseguir este efecto en el cemento alisado se le espolvoreó ferrite azul argentino y ferrite azul uruguayo.
A la izquierda, la Arq. Silvia Soqueff. A la derecha, el patio lateral. Para conseguir este efecto en el cemento alisado se le espolvoreó ferrite azul argentino y ferrite azul uruguayo. Crédito: Javier Picerno

El pequeño búnker en el sótano tiene piso de cemento alisado, paredes de ladrillo a la vista y techo abovedado. Es un espacio para hacer yoga, eutonía o mirar una película. Íntimo por antonomasia, es la sede perfecta para las piyamadas.

A la derecha, abajo de los sillones de madera, la malla trapezoidal permite transitar sobre los calados del sótano. En el sótano, elementos de yoga (Blink Yoga) y guirnalda de luces (I Wish).
A la derecha, abajo de los sillones de madera, la malla trapezoidal permite transitar sobre los calados del sótano. En el sótano, elementos de yoga (Blink Yoga) y guirnalda de luces (I Wish). Crédito: Javier Picerno

Imaginé nuestra nueva casa como una escultura. Espacios que fluyen y balconean entre sí, con mucha transparencia y aire circulando
Arq. Silvia Soqueff

Un caño de calefacción entibia los pies bajo el escritorio y hace de barrera con el vacío.
Un caño de calefacción entibia los pies bajo el escritorio y hace de barrera con el vacío. Crédito: Javier Picerno

Un puente de madera pasa por los cuartos y llega al primer tramo de la escalera, que luego va a doblar para trazar la diagonal hasta el techo. En el entrepiso se armó un escritorio multifunción para toda la familia.

Radiadores, celosías y elementos estructurales de hierro se pintaron del mismo rojo.
Radiadores, celosías y elementos estructurales de hierro se pintaron del mismo rojo. Crédito: Javier Picerno

Los cuartos de Olivia y Uma se proyectaron como una unidad, pero al final las hermanas quisieron espacios propios y se impuso la división recubierta con OSB. "Ubiqué los cuartos de mis hijas en el mejor lugar de la casa: tienen vista al jardín y a los árboles del pulmón de manzana, y un balcón para sentarse al atardecer", cuenta Silvia.

Puerta de demolición (El Mojón), ventanas (Marcelo Castelar) y cortina roller (Laura Korin). Cama de guindo con zapatero móvil (Mario Naschimbene), almohadones y manta (Huitrú). Ventilador (Tiravento), lámpara 'Grimsås' (Ikea) y silla recuperada (Casa Naranja).
Puerta de demolición (El Mojón), ventanas (Marcelo Castelar) y cortina roller (Laura Korin). Cama de guindo con zapatero móvil (Mario Naschimbene), almohadones y manta (Huitrú). Ventilador (Tiravento), lámpara 'Grimsås' (Ikea) y silla recuperada (Casa Naranja). Crédito: Javier Picerno

La puerta-ventana con celosías de hierro y el antiguo balcón francés que sobresale de la fachada le dan un toque romántico a la suite. Este dormitorio principal también cuenta con un vestidor compuesto por módulos móviles en guatambú (Mario Naschimbene).

Cama de madera de guatambú (Carlos Lisjack) con manta, pie de cama, almohadas y almohadones (todo de Huitrú), mesa de luz heredada. Silla (DKP by Euge Zavaroni), antiguo radiador recuperado (Luis Erramuspe), kimono (The Kimono Life) y aberturas de demolición (El Mojón).
Cama de madera de guatambú (Carlos Lisjack) con manta, pie de cama, almohadas y almohadones (todo de Huitrú), mesa de luz heredada. Silla (DKP by Euge Zavaroni), antiguo radiador recuperado (Luis Erramuspe), kimono (The Kimono Life) y aberturas de demolición (El Mojón). Crédito: Javier Picerno

"Adoré estos azulejos de vidrio azul cobalto; los azules y turquesas son mis colores: toda mi vida está impregnada de ellos, me representan", dice la arquitecta sobre los revestimientos del baño.

Antebaño con bacha de apoyo (Roca) y maceta de cemento (Rama Diseño Verde). Hidromasaje (Shawer), cortina de baño teñida (Qué Bonito: Cosas Lindas) y banquito (Gea Interiores) con toallas (Luna Deco) y esponjas artesanales (Botica Botánica y Jabones Naturales Saponarium). Revestimiento de venecitas
Antebaño con bacha de apoyo (Roca) y maceta de cemento (Rama Diseño Verde). Hidromasaje (Shawer), cortina de baño teñida (Qué Bonito: Cosas Lindas) y banquito (Gea Interiores) con toallas (Luna Deco) y esponjas artesanales (Botica Botánica y Jabones Naturales Saponarium). Revestimiento de venecitas Crédito: Javier Picerno

La construcción del fondo, destinada al estudio de Silvia, tiene una biblioteca (Retara) con cajones de madera recuperada (Reinas del Plata) y vista al jardín.

Escritorio hecho por la dueña, lámpara de tablero (Electricidad Ramallo), cesto de fieltro con asas de cuero (The Room) y silla 'Luanda' (Manifesto Design Store).
Escritorio hecho por la dueña, lámpara de tablero (Electricidad Ramallo), cesto de fieltro con asas de cuero (The Room) y silla 'Luanda' (Manifesto Design Store). Crédito: Javier Picerno

Estilizadas y larguísimas por la altura de los perfiles que las sostienen, las hamacas son la debilidad de cuanto niño llega a la casa.

Hamacas (Rincón de los Juguetes Escuela Waldorf Rudolf Steiner) y paila de hierro con suculentas (Greenart.arg).
Hamacas (Rincón de los Juguetes Escuela Waldorf Rudolf Steiner) y paila de hierro con suculentas (Greenart.arg). Crédito: Javier Picerno

La terraza está sobre el estudio. La escalera que cruza el centro de la casa bajo el techo vidriado termina aquí su recorrido: una idílica terraza con deck (D'Ercole Maderas).

Debajo de la pérgola (Marcelo Castelar), mesa de hierro y Silestone (Alberto Di Marco) con vajilla de cerámica artesanal (Candela González Arzac) y velas (Bohemia Velas), sillas 'Bertoia' (Manifesto Design Store) y lámpara galponera (Electricidad Ramallo).
Debajo de la pérgola (Marcelo Castelar), mesa de hierro y Silestone (Alberto Di Marco) con vajilla de cerámica artesanal (Candela González Arzac) y velas (Bohemia Velas), sillas 'Bertoia' (Manifesto Design Store) y lámpara galponera (Electricidad Ramallo). Crédito: Javier Picerno

"La terraza de la parrilla fue lo que me enamoró del lote, no la podía sacar para hacer la pileta... pero queríamos pileta. Por eso usamos la cubierta de la casa; lo mejor es que tiene sol todo el día".

En el sector pileta, silla playera (Mercado Libre) y canasta (Berni.dit).
En el sector pileta, silla playera (Mercado Libre) y canasta (Berni.dit). Crédito: Javier Picerno

Recibí Living en tu casa suscribiéndote en miclub.lanacion.com.ar, o llamando al 5199-4700.
Recibí Living en tu casa suscribiéndote en miclub.lanacion.com.ar, o llamando al 5199-4700. Crédito: Gentileza Roberto Ruiz

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