Charles Porter ganó el Premio Pulitzer de Fotografía de Noticias de Última Hora en 1996 por la imagen del bombero Chris Fields sosteniendo en sus brazos a Baylee Almon, una bebé de un año gravemente herida tras el atentado de Oklahoma City el 19 de abril de 1995.

Humanidad en medio del horror. La imagen más impactante del atentado de Oklahoma City, tomada por un fotógrafo amateur, que ganó el Pulitzer

El 19 de abril de 1995, hace 30 años Charles Porter capturó el dolor, la tragedia y el heroísmo en una foto que se convirtió en un símbolo de humanidad

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Charles Porter nunca imaginó que aquel día cambiaría su vida para siempre. Desde niño, la fotografía había sido su refugio, su manera de atrapar el mundo en instantes eternos, aunque nunca pensó en hacerlo profesionalmente. Estudió Negocios, trabajaba como bancario en Oklahoma City, pero tenía la costumbre de llevar consigo su cámara lista para inmortalizar lo inesperado. Y ese día, 19 de abril de 1995, lo hizo. Su foto cruzó fronteras, sacudió conciencias, ganó un premio Pulitzer y se convirtió en el símbolo del dolor de una nación.

“No sabía qué era”

Porter trabajaba en el departamento de préstamos del Liberty Bank en Oklahoma City, en el centro de la ciudad, cuando una explosión sacudió el edificio. El estruendo fue ensordecedor. Miró por la ventana y vio una gran nube marrón de escombros y polvo cubriendo la ciudad. El caos se apoderó de las calles: sirenas, gritos, gente corriendo en todas las direcciones... Sin pensarlo dos veces, buscó la cámara que estaba en su auto y salió corriendo hacia el epicentro del desastre.

Lo que encontró lo dejó sin aliento: el Edificio Federal Alfred P. Murrah había sido reducido a escombros. La estructura de nueve pisos, que albergaba oficinas gubernamentales y una guardería infantil, había quedado prácticamente destruida. La fachada había desaparecido, dejando expuestos los interiores como una herida abierta en la ciudad. “Era como si lo hubieran rasurado”, recordaría más tarde. La escena era dantesca, casi irreal.

La bomba destruyó el edificio Edificio Federal Alfred P. Murrah y provocó la muerte de 168 personas
La bomba destruyó el edificio Edificio Federal Alfred P. Murrah y provocó la muerte de 168 personas
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Entre el caos, Porter observó cómo los rescatistas y voluntarios removían los escombros buscando signos de vida. No era periodista, pero sintió la necesidad de documentar la tragedia. Levantó su cámara y comenzó a disparar, sin pensar que una de sus fotos quedaría grabada en la historia para siempre.

De reojo, vio un movimiento entre los rescatistas. Un policía entregaba algo a un bombero. “No sabía qué era”, diría luego. Pero entonces lo vio con claridad: el bombero Chris Fields sostenía en sus brazos el cuerpo frágil de un bebé moribundo.

"Veo algo moverse hacia la izquierda, en el rabillo del ojo. Giro con mi cámara; es un policía cargando algo. Capturo la imagen justo en el momento en que el policía se lo entrega a un bombero. El bombero se da la vuelta y veo que sostiene a un bebé", dijo Porter (Charles Porter IV distributed by Associated Press)
"Veo algo moverse hacia la izquierda, en el rabillo del ojo. Giro con mi cámara; es un policía cargando algo. Capturo la imagen justo en el momento en que el policía se lo entrega a un bombero. El bombero se da la vuelta y veo que sostiene a un bebé", dijo Porter (Charles Porter IV distributed by Associated Press)
El bombero Chris Fields sosteniendo en sus brazos a Baylee Almon, una niña de un año gravemente herida en el ataque (Charles Porter IV distributed by Associated Press)
El bombero Chris Fields sosteniendo en sus brazos a Baylee Almon, una niña de un año gravemente herida en el ataque (Charles Porter IV distributed by Associated Press)
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Porter alzó la cámara instintivamente, sin pensar en premios ni en reconocimientos. Solo sabía que debía inmortalizar aquel instante. Frente a él, Fields acunaba con cuidado a Baylee Almon, una niña de apenas un año gravemente herida. Su pequeño cuerpo, cubierto de polvo, contrastaba con la crudeza de la escena. La expresión del bombero lo decía todo: dolor, impotencia y la resignación de quien carga con el peso de una tragedia imposible de olvidar.

Años después, Fields recordaría ese momento con una angustia que nunca desapareció: “Mientras la sostenía, pensé que tenía la misma edad que mi hijo. Y que la vida de una familia estaba a punto de desmoronarse… Lo que no sabía era que serían 167 familias”.

El atentado que sacudió a una nación

La mañana del 19 de abril de 1995, un camión bomba explotó frente al Edificio Federal Alfred P. Murrah, en pleno centro de Oklahoma City. La explosión fue devastadora: destruyó gran parte del edificio en segundos, mató a 168 personas, entre ellas 19 niños, y dejó más de 600 heridos. El estallido fue tan potente que se sintió a kilómetros de distancia y dañó más de 300 edificios en los alrededores.

El ataque fue provocado por Timothy McVeigh y su cómplice, Terry Nichols, dos exsoldados con ideologías extremistas y un profundo resentimiento hacia el gobierno federal.

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McVeigh había servido en la Guerra del Golfo y, tras su regreso, se volvió un ferviente opositor del gobierno estadounidense. Su odio se intensificó tras el asedio de Waco en 1993, donde el FBI y la ATF atacaron un complejo religioso de la secta Davidiana, que terminó con la muerte de 76 personas. Para McVeigh, ese evento fue la prueba de que el gobierno estaba dispuesto a matar ciudadanos inocentes y decidió vengarse.

Junto con Nichols, McVeigh pasó meses preparando el atentado. Acumuló más de 2.200 kilos de fertilizante de nitrato de amonio, diésel y otros químicos para construir una poderosa bomba. La cargaron en un camión Ryder amarillo y lo estacionaron frente al Edificio Murrah la mañana del ataque. McVeigh bajó del camión, encendió una mecha de cinco minutos y se alejó caminando tranquilamente. A las 9:02 de la mañana la bomba explotó.

La explosión fue devastadora: destruyó gran parte del edificio, mató a 168 personas, entre ellas 19 niños y dejó más de 600 heridos.
La explosión fue devastadora: destruyó gran parte del edificio, mató a 168 personas, entre ellas 19 niños y dejó más de 600 heridos.

La caída de McVeigh ocurrió más rápido de lo esperado. Menos de dos horas después del atentado, fue detenido en una ruta de Oklahoma por conducir sin placa y portar un arma ilegal. En ese momento, las autoridades aún no lo relacionaban con la explosión. Sin embargo, cuando las pruebas lo señalaron como el principal sospechoso, ya estaba bajo custodia.

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El juicio de Timothy McVeigh comenzó el 24 de abril de 1997 en Denver, Colorado. Fue acusado de conspiración, uso de armas de destrucción masiva y asesinato por el atentado de Oklahoma City. Fue declarado culpable y recibió la pena de muerte. Fue ejecutado el 11 de junio de 2001 por inyección letal en la prisión federal de Terre Haute, Indiana.
El juicio de Timothy McVeigh comenzó el 24 de abril de 1997 en Denver, Colorado. Fue acusado de conspiración, uso de armas de destrucción masiva y asesinato por el atentado de Oklahoma City. Fue declarado culpable y recibió la pena de muerte. Fue ejecutado el 11 de junio de 2001 por inyección letal en la prisión federal de Terre Haute, Indiana.Getty Images

Nichols, quien lo había ayudado a conseguir los materiales para la bomba, fue arrestado días después en Kansas.

El juicio de McVeigh fue uno de los más mediáticos en la historia de Estados Unidos. Fue declarado culpable y sentenciado a muerte. Fue ejecutado el 11 de junio de 2001 mediante inyección letal. Nichols, en cambio, recibió cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

El atentado de Oklahoma City fue considerado el peor atentado terrorista en la historia de Estados Unidos hasta el 11 de septiembre de 2001.

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La foto que se convirtió en símbolo

La imagen de Porter recorrió el mundo. Se publicó en cientos de medios y se convirtió en el símbolo del dolor de un pueblo. En 1996, recibió el Premio Pulitzer de Fotografía de Noticias de Última Hora. Sin embargo, para Porter, el reconocimiento no significaba nada. Cada vez que veía la foto, revivía la tristeza de aquel día. “Nunca olvidaré lo que vi. Pero lo que realmente me marcó fue la forma en que la humanidad se hizo presente en medio del horror”, reflexionó en una entrevista.

Charles Porter IV recibe el Premio Pulitzer de Fotografía de Noticias de Última Hora en 1996 por su fotografía del atentado
Charles Porter IV recibe el Premio Pulitzer de Fotografía de Noticias de Última Hora en 1996 por su fotografía del atentado
La fotografía de Porter, distribuida por The Associated Press, recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el British Picture Editor’s Award y el National Headliners Award (Crédito AP)
La fotografía de Porter, distribuida por The Associated Press, recibió numerosos reconocimientos, entre ellos el British Picture Editor’s Award y el National Headliners Award (Crédito AP)

Días después de la tragedia, Chris Fields, el bombero que sostuvo a la niña, se encontró con Erin Almon, la madre de Baylee. “Me acompañó el jefe de policía. Ella nos agradeció por nuestro trabajo. Lloramos juntos. Y aunque acababa de perder a su única hija, fue ella quien nos consoló. Nos dijo cuánto apreciaba lo que habíamos hecho. Hasta el día de hoy seguimos en contacto, mantenemos un vínculo. Años después, tuvo dos hijos más”, recordó Fields.

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Aquel día lo marcó para siempre. Durante años, luchó con el peso de lo vivido y con la imagen que lo convirtió en símbolo de una tragedia. “Lo pasé mal durante mucho tiempo. No quería que me señalaran, no buscaba reconocimiento. Había muchos héroes ese día, no solo yo”, dijo.

La foto de Porter no solo capturó una escena; capturó el instante en que el dolor de una nación quedó retratado en un solo gesto. Un bombero, una niña, un país en duelo.

La foto de Porter fue distribuida por Associated Press y publicada en numerosos medios de comunicación
La foto de Porter fue distribuida por Associated Press y publicada en numerosos medios de comunicación

Hoy, en el lugar donde alguna vez estuvo el Edificio Murrah, se encuentra el Oklahoma City National Memorial, un sitio de recuerdo y homenaje a las víctimas y sobrevivientes de aquel día que cambió para siempre la historia de Estados Unidos.

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En el lugar del antiguo Edificio Murrah hoy se encuentra monumento conmemorativo, el "Oklahoma City National Memorial", espacio honra la memoria de las víctimas y el impacto de la tragedia en la ciudad.
En el lugar del antiguo Edificio Murrah hoy se encuentra monumento conmemorativo, el "Oklahoma City National Memorial", espacio honra la memoria de las víctimas y el impacto de la tragedia en la ciudad.